jueves, 19 de febrero de 2015

IZQUIERDA-DERECHA; ARRIBA- ABAJO, Y VIEJA POLÍTICA

Partiendo de mi absoluto respeto -faltaría más- a estos peritos políticos (politólogos) de "nuevo cuño" que afirman no existe, ya, la izquierda ideológica, yo empero persisto en desdecirles a la vista de la desastrosa involución social a que nos estamos viendo abocados y según, claro, mi muy particular análisis.

En lugar de esta clásica dicotómica descripción (derecha e izquierda), me llega con reiteración esta otra distintiva (¿o, no tanto?) definición social sobre los respectivos opuestos polos del espectro: "arriba-abajo".

Veamos: en todo tejido poblacional de los modernos tiempos siempre existieron los "arriba-abajo", sinónimos indudables de los ricos-pobres (oligarcas, capitalistas, terratenientes, ahora sobre todo multinacionales, banca y financieros internacionales, versus proletarios, trabajadores, clases medias y bajas), y precisamente por ello y como respuestas confrontantes surgieron las ideologías políticas (básicamente identificadas como "derechas y sus oponentes, las izquierdas").

Por tanto, yo vengo a interpretar que ambas acepciones interpretativas aplicadas  a nuestra sociedad actual siguen siendo plenamente vigentes y por supuesto, activa y justificativamente beligerantes.

También ha surgido una generalizada recriminación hacia lo que hoy tachan  de "vieja política". Tampoco yo acabo aquí de reconocerlo así, puesto que no toda la precedente praxis política fue tan perniciosa, amén de que como axioma, toda generalización conlleva a conclusiones erróneas, interesadas siempre, y casi nunca suficientemente justas (por la inevitable parcialidad de quien las propone). Y por encima de cualquier otra consideración, de ser honestos y serios, este globalizado análisis no soportaría, como bien he indicado antes, una detallada y puntualizada revisión de fondo.

Lo que sí comparto, en plenitud, es el reconocimiento de los muchos  errores prácticos cometidos por los clásicos partidos de la teórica oficial izquierda, traiciones ideológicas programáticas y otras diversas veleidades originadas por sus responsables máximos (en todas y cada una de las versiones existentes); y todo ello al margen y además del vergonzante y obsceno registro, entre sus respectivas e indistintas filas (en algún caso de origen centenario) de múltiples actos de corrupción y deshonor -incompatibles absolutamente con sus puristas declaraciones ideológicas oficiales-.

Todas las encuestas realizadas (y están siendo numerosas) nos muestran el enorme y merecido descrédito popular hacia estas, hasta ahora, referentes organizaciones partidarias de la izquierda política española. Nuestra ciudadanía, ante tanta defraudación responde, con total lógica y razonable consecuencia, con el merecido desafecto, inclinándose opcionalmente y según éstas estadísticas nos indican, por los referidos noveles partidos que, por un lado y por lógica aplastante se presentan "limpios de polvo y paja" y por tanto exentos de cualquier reproche social, y que por el otro les prometen y aseguran sabrán defender mejor sus particulares intereses de clase.

Ante este crudo pero realista horizonte, bastantes de los responsables de campaña electoral y a pesar del irremediable miedo que el presente panorama les genera (alguno de estos "izquierdosos" grupos sufriendo un auténtico potencial riesgo de desaparición), no sólo se niegan a reconocerlo públicamente sino que se permiten la osadía, prepotente, de declarar su convencimiento de resultados finales imposiblemente favorables, desdeñando, entre otras cosas,  la natural capacidad del ser humano en la autodefensa intuitiva, la química si se quiere, de saber reconocerse entre los suyos (la innata y ancestral tribalidad que conservan nuestros genes).

A todo ello debemos añadir, y no podemos obviarlo, los contagiosos "sunamis" que están arrasando a dichas organizaciones llamadas progresistas (IU y PSOE), produciendo verdaderas debacles y huidas hacia lo ignoto (militantes de base, pero también muy destacados cuadros dirigentes -los más dañinos-).

Efectivamente, muchos de estos activistas políticos se están viendo obligados, en aras a la coherencia y a su más íntima y convencida ideología socialista, a renunciar al mayor de sus sueños, tal vez a prolongados y arduos años de lucha partidaria, desengañados y mancilladas sus siglas por quienes mayor obligación moral tenían en protegerlas.

Al final como vemos, el inamovible y clásico verticalismo de partido, la obediencia al líder, su odiosa común adoración y los cainitas intereses electoralistas prevalecen sobre la razón y sus Estatutos, sobre la democracia interna en suma.

Pues bien, a todos estos traicionados compañeros les digo: ¡no desesperéis; el primigenio espíritu de unas determinadas siglas no aseguran, necesariamente, unos definidos y concretos comportamientos en sus dirigentes!.

¡No tenéis porqué renunciar a vuestra decidida voluntad de lucha contra nuestro auténtico enemigo común, el neoliberalismo que nos pretende socavar!.

Sabed que existen otras viables opciones; que muchos de vosotros/as, de nosotros/as, colaboramos activa y fructíferamente en otras organizaciones verdaderamente socialistas, horizontales; que estamos trabajando por "Rescatar el Socialismo Democrático".

DESDE "ALTERNATIVA SOCIALISTA" OS ESTAMOS ESPERANDO.












lunes, 16 de febrero de 2015

LAICISMO DE ESTADO Y EDUCACIÓN EN ESPAÑA

"Estado laico o Estado secular se denomina al Estado, y por extensión a una nación o país, independientemente de cualquier organización o confesión religiosa, o de toda religión y en el cual las autoridades políticas no se adhieren públicamente a ninguna religión determinada, ni las creencias religiosas influyen sobre la política nacional ...".

" ...A diferencia del Estado laico, un Estado aconfesional es aquél que no se adhiere y no reconoce como oficial ninguna religión en concreto, aunque pueda tener acuerdos (colaborativos, o de ayuda económica principalmente) con ciertas instituciones religiosas" -caso: España en la actualidad-.

"... La separación Iglesia-Estado es un fenómeno que surge a partir del humanismo durante el Renacimiento. Se consolida con la Ilustración, por medio de la corriente filosófica racionalista, llegando a ser una política oficial durante la Revolución francesa, la Independencia estadounidense y las revoluciones burguesas que deshacen la "alianza entre el trono y el altar".

"... Actualmente, la separación entre la Iglesia y el Estado se encuentra plasmada en la mayor parte de las constituciones nacionales mediante el establecimiento de un Estado laico. De hecho, la tendencia en el mundo desde la edad moderna es hacia una secularización del Estado". -Datos de Wikipedia.

Pero España, a día de hoy, sigue manteniendo muy formales y consolidados lazos con la sempiterna Santa Sede, de Roma (fundamentalmente económicos ...los que más interesan a ésta). Los alternativos gobiernos hispanos se vienen resistiendo a proponer, formalmente, desprenderse de cualquier compromiso relacionado con la dirección de la "muy católica religión", muy al contrario, sigue primándola y ayudando a su fortalecimiento y a ampliar su ingente poder e influencia.

No nos debiera bastar con la aconfesionalidad de nuestro Estado. Entre otras cosas me parece auténticamente aberrante, y hasta obsceno, que nuestras oficialmente depauperadas arcas nacionales destinen "más de 13 millones de euros mensuales" al mantenimiento de ese "holding empresarial internacional" (Presupuestos Generales del Estado/2.015-BOE nº 315, de 30.12.14).

Cuando en Francia la Enseñanza Pública es laica y republicana desde 1.905, me resulta auténticamente "chirriante" que todavía en nuestro país gran parte de las subvenciones estatales se destinen a colegios religiosos (católicos, por supuesto). Colegios bajo la férrea y exclusiva dirección educativa de los "Jefes de Estudios", impuestos por los máximos responsables de cada Congregación respectiva y cuyo personal docente es sutil y específicamente seleccionado por ellos mismos (el "desnortado, o inadaptado" a sus reglas es inmediatamente expulsado del claustro educativo). Entre sus básicas funciones destacan la impartición a sus educandos -cualificables-, ¡faltaría más!, de aquéllas de sus más acendradas y particulares creencias dogmáticas ...y todo ello a pesar de la enorme dependencia económica que perciben del "papá Estado".

En España, no obstante y lo reconocemos, hemos logrado la modernización de determinadas y muy polémicas leyes sociales, envidia y remedo para otros muchos modernos países occidentales: adaptación a las actuales necesidades del Código Civil respecto del matrimonio (supuestos sobre causas de nulidad, separación y divorcio), y sobre todo la más innovadora de todas: la Ley de legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo (Ley del 2 de julio de 2.005).

Sin embargo nuestra vigente Constitución presenta muy claros y deficientes articulados, bien por desfase temporal, pero también por importantes insuficiencias legislativas (sobre todo de tipo social), entre otros en cuanto respecta a la necesaria implantación del laicismo estatal.

En referencia a esta grave ausencia del laicismo de Estado en nuestra denominada Ley de Leyes, comprobamos por contra y con verdadero estupor, las disposiciones impuestas por nuestro "ínclito" actual Ministro de Educación en su "destellante" impuesta reciente Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que entre otras variadas incongruencias viene a considerar a la religión católica como materia evaluable en la nota media del alumno ...¡menuda mejora de calidad educativa se logra con ello!.

Sí, ciertamente, las diferentes confesiones religiosas presentes en España siguen teniendo derecho a divulgar sus diferentes doctrinas y su fe, pero deben hacerlo desde sus respectivos centros de culto y/o púlpitos, no utilizar las aulas culturales subvencionadas por los Estados.

Julio Carabaña (Catedrático de Sociología de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense, de Madrid -entre otros muchos peritos educativos- lo reitera: "Para nosotros, la LOMCE significa un retroceso, volver a los años 70, que la nota de religión cuente no entra dentro de un sistema moderno. La religión en la escuela no tiene ningún sentido ...".

Concluyendo, el laicismo en España es una de las más urgentes "asignaturas pendientes" a superar a muy corto plazo.

Hemos de impedir que estos representantes neoliberales continúen gobernándonos, que nos vayan, paso a paso pero ineludiblemente, retrotrayéndonos a otras nefastas y muy oscuras épocas pretéritas. Temas como la religiosidad y escolástica educativas, o la aterradora e incivil "Ley Mordaza" habremos de erradicarlas de nuestras normas de convivencia.

Tendremos que borrar de nuestro suelo patrio toda vengativa justicia (cadena perpetua revisable); de carácter coactivo y/o represivo (citada "Ley Mordaza" -derecho auténtico a la libertad de manifestación-), e implantar, de una vez por todas y completamente, el tan necesitado laicismo de Estado, alcanzando -así, sí- el verdadero Estado Social y de Derecho que merecemos ... 


















martes, 10 de febrero de 2015

BLOQUEO DE CUBA Y SUS RESPUESTAS CIENTÍFICAS

El embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos en contra de Cuba (bloqueo) comenzó en Octubre de 1.960 perdurando hasta ayer mismo.

Fue la respuesta estadounidense a las expropiaciones que por parte del soberano gobierno cubano aplicó a sus propiedades y compañías en la isla (también las farmacéuticas).

En 1.966, el Congreso de EE.UU. aprobó la llamada Ley Helms-Burton que prohibía la posibilidad de hacer negocios dentro del país caribeño, o con su gobierno, por parte de sus ciudadanos.

En 1.999, Bill Clinton amplió este embargo comercial, prohibiendo a aquéllas filiales extranjeras de compañías estadounidenses comerciar con Cuba por valores superiores a 700 millones de dólares anuales (siendo, por ello, la primera ley transnacional del mundo).

Pero a los siguientes gobiernos de EE.UU. les pareció medida insuficiente y también tomaron represalias sutiles, y no tanto, con aquéllos otros propios Estados-cliente internacionales que osaban mantener relativos flujos comerciales con el "proscrito" país isleño.

Este embargo comercial hacia Cuba ha sido el más prolongado en la historia moderna. Condenado por Naciones Unidas 23 veces (la última votación -28.10.2.014- con 188 votos a favor, tres abstenciones: Palau, Micronesia e Islas Marshall, y solo dos en contra: Estados Unidos e Israel).

El máximo órgano de debate de la ONU reafirmó, entre otros principios básicos e insoslayables, la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en asuntos internos, y la libertad de comercio y navegación internacionales.

Parece ser, no obstante, que un nuevo y más racional horizonte se le presenta al hermano pueblo cubano en estos presentes tiempos a partir de la Resolución 68/8 de la Asamblea General de las Naciones Unidas ("Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba" -Julio de 2.014).

"EL BLOQUEO VIOLA LOS DERECHOS DEL PUEBLO CUBANO. AFECTACIONES A LOS SECTORES DE MAYOR IMPACTO SOCIAL".

1.1. Derecho a la Salud

La extensión a todos los pueblos de los conocimientos médicos, psicológicos y afines es esencial para alcanzar el más alto grado de salud (Constitución de la Organización Mundial de la Salud, 1.946).

La salud del pueblo cubano es uno de los principales pilares de su gobierno desde el triunfo de la revolución de 1.959; prioridad refrendada en el Artículo 50 de su Constitución y cuyo cumplimiento se viene evidenciando a lo largo de su instauración (la propia actual presidencia de Cuba en la Asamblea Mundial de la Salud constituye su elevado reconocimiento por el mundo sanitario internacional).

Sin embargo, el genocida bloqueo norteamericano sobre el sistema sanitario cubano ha provocado serias afectaciones a la salud y bienestar de este sacrificado Pueblo.

En ello inciden, fundamentalmente, la necesidad de adquisición de medicamentos de síntesis (básicamente en manos de la industria farmacológica occidental -estadounidense y europea): reactivos, piezas de repuesto para equipos de diagnóstico clínico y consecuentemente también para sus tratamientos, instrumental y otros insumos, en mercados alejados y muy pocas veces originales, haciendo necesario el recurso de intermediarios, incrementando sus costos...y no obstante ello, a pesar de las enormes dificultades fácticas, devenidas e injustamente impuestas por terceros, y para oprobio de los mismos, Cuba se encuentra a la vanguardia de la investigación biológica.

En 2.013, uno de sus más conocidos y codiciados medicamentos, el PEG-Heberón (nombre comercial del Interferón leucocitario Alfa-2b pegilado), fármaco antiviral y antitumoral desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), de la Habana, obtuvo el Premio Nacional de Salud, y en 2.012 el de Innovación Tecnológica que entrega el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Hasta el momento el PEG-Heberón se viene utilizando para el tratamiento de la Hepatitis crónica tipos B y C, siendo esta última la indicación principal, previendo para el inmediato futuro su uso como terapéutica del melanoma (lesión tumoral), una indicación ya reconocida en el mundo para los interferones pegilados.

Nodarse Cuní, Jefe del Departamento de Oncología y otros proyectos de la Dirección de Investigaciones Clínicas del CIGB, adelantó que se están realizando trámites en diversos países (ya muy avanzados) para lograr el registro sanitario del PEG-Heberón, lo que permitirá su exportación a mercados foráneos -de momento la biotecnología cubana cuenta con 200 registros sanitarios internacionales en más de 52 países-.

Este eficaz e innovador medicamento se está utilizando en la República de Cuba para sus pacientes por Hepatitis C de forma absolutamente gratuita, a diferencia de otros "no tan loables ejemplos occidentales".

¿Deberemos pensar entonces que el aparente completo oficial desbloqueo contra Cuba resultará final y efectivamente beneficioso para su Pueblo, o convendría tal vez y en previsión, garantizar unas determinadas reglas de juego y control para sus futuros próximos mercadeos internacionales?.

Por encima de todo vayan por delante mis más efusivas congratulaciones para el fraternal pueblo de Cuba ...y mis felicitaciones por su triunfo final: DE NUEVO EL MONSTRUO YANQUI HA CLAUDICADO ANTE LA REBELDÍA DE UN PUEBLO UNIDO ...

La metáfora de David y Goliat vuelve a hacerse realidad. La voluntad de los pueblos siempre prevalecerá por encima de los poderes ... incluso de los económicos ... SOBRE TODO CUANDO LA PONEN AL SERVICIO DE LA RAZÓN ...




















domingo, 25 de enero de 2015

INDUSTRIA FARMACÉUTICA, otra "vuelta de tuerca"

Leo en Nueva Tribuna que la mayoría de miembros del comité español para la Hepatitis C está vinculado con el Laboratorio Gilead (productor del Sofosbuvir, principal y más caro antiviral para el tratamiento de esta grave infección).

"La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Salud Pública denuncia que la crisis de la Hepatitis C ha servido para confirmar el enorme poder de la industria farmacéutica en España y de cómo el Ministerio de Sanidad se está plegando a sus intereses, posponiendo a ellos el derecho a la salud" ...y yo digo que a total semejanza de lo que ocurre en el resto de instituciones sanitarias occidentales.

Como se ve, todos los profesionales que integran dicha comisión presentan conflicto de intereses que cuestionan su necesaria independencia.

Pues bien, nos conviene saber que ésta es la habitual práctica de trabajo en la industria farmacéutica internacional (incluida la nuestra). Diría más, sospecho muy plausiblemente, que esta filosofía es común en cualquier otro tipo de industria con potencial de influencia y economía suficientes.

Los más significativos laboratorios farmacéuticos (todos en el primer mundo, como no podía ser de otra manera) están interesada y homologablemente interconectados por exclusivas y afines razones comerciales compartidas.

Si repasáramos nuestra más reciente historia industrial de productos farmacológicos observaríamos que paso a paso, paulatinamente y a simple "toque de chequeras", las multinacionales han ido absorbiendo, apoderándose de pequeños y no tan pequeños, pero potenciales y fructíferos menores laboratorios nacionales, para lograr la más "natural" fórmula de introducción industrial en España. Podríamos comprobar la progresiva desaparición de marcas netamente españolas, o la apropiación de las mismas por las primeras firmas internacionales. 

Pero a la vez y al más alto nivel en los últimos veinte años, se han venido produciendo sorprendentes y hasta impensables absorciones empresariales entre los más importantes laboratorios farmacéuticos (en Europa y también en EE.UU.). Hoy en día el número de compañías dedicadas a la investigación, producción y venta de productos medicamentosos son perfecta y fácilmente identificables. Se han convertido en verdaderos holdings empresariales, de ámbito e influencia comercial universales, formando parte fundamental de la economía mundial.

Las respectivas directivas de estos conocidos poderosos laboratorios farmacéuticos están, naturalmente, ligados a las más prestigiosas universidades por inevitables y oficiales fines investigadores, pero a la vez también lo están con los más altos dignatarios del poder político internacional "de cada momento" -cuando no, forman parte integrante, además, en ellos mismos- (subvencionando económicamente a ambas indesligables partes), a cambio, lógicamente, de obtener las debidas y justas "reciprocidades".

Estamos viendo (porque lo sufrimos) que el auténtico gobernante occidental es el poder económico -el Gran Capital-; son los mercados quienes imponen y rigen los métodos a aplicar por nuestros respectivos ministerios-títere, nacionales, y también continentales.

En alguna otra ocasión ya he opinado sobre la mafiosa industria farmacéutica internacional, pero de todas las inaceptables argucias empresariales posibles (y son de hecho muy numerosas), las que personalmente encuentro más imperdonables son precisamente las que se corresponden con ésta y con la armamentística. La segunda porque su fundamento principal es el de eliminar (matar) al ser humano, y a ser posible, en su mayor número. En el primero  de los supuestos porque a pesar de su teórica y loable finalidad, oficial, de tratar de curar las enfermedades humanas; aunque increíble y paradógico pueda parecernos, su auténtico y prioritario objetivo es obtener la mayor rentabilidad económica al menor plazo y pese a otros cualesquiera costos (por duro, o cruel que nos resulte).

No obstante tan aberrantes y obscenos intereses, se deberán reconocer las altas inversiones económicas necesarias para la puesta en marcha de cualquier investigación medicamentosa que se precie; también acepto el cierto mínimo porcentaje de éxitos estadísticos resultantes, pero no es para nada, de recibo, la desorbitada elevación en la fijación posterior de los precios al mercado de las novedades farmacéuticas aceptadas por los respectivos Ministerios de Sanidad occidentales.

De esta forma, a pesar de dichas grandes inversiones económicas dedicadas a la investigación farmacológica (sobre todo para uso humano), los tiempos de amortización de las mismas son increíblemente cortos, envidiados por el resto del campo industrial. Por tanto, el potencial del mercado farmacéutico es inmenso y absolutamente apetecible; su rentabilidad es inconmensurable (la unidad de un producto farmacéutico ético de uso humano, cuyo coste total, incluyendo gastos de investigación, producción y distribución pudiera ser de 15 Euros, fácilmente se puede vender en los mercados a 150 Euros, o a otro precio mayor, en dependencia del resultado de la previa negociación que se logre alcanzar con el Ministerio de Sanidad correspondiente).

Pero no olvidemos ni por un momento de que lo que aquí tratamos es de medicamentos de uso humano, no de productos de lujo, ni de máquinas u objetos de adquisición voluntaria. Hablamos de fármacos, de productos destinados a tratar de asegurar nuestro correcto estado de salud, nos referimos al necesario tratamiento (prescritos por un tercero), o prevención de leves, pero también, de patologías de fatal pronóstico -es decir, casi se elige por nosotros el mal menor-.

Y volviendo al principal objeto de estos comentarios, a nuestro electo, técnico y docto comité para la Hepatitis C, ciertamente resulta bochornosa e impresentable, a nivel ético, la elección hecha de sus componentes.

Pero es que la desvergüenza de nuestro actual Ministro de Sanidad llega a la desfachatez prepotente más inconsentible, alcanza al mismo insulto ciudadano.

Podemos comprobar el claro desnorte de nuestros actuales dirigentes, el absoluto desconocimiento del nivel intelectual medio alcanzado por el Pueblo español; viven al margen de la sociedad que se supone dirigen; olvidan el enorme e incontrolable poder de las redes sociales, afortunadamente al alcance de cualquiera. Se niegan a reconocer las reales dificultades presentes para la mentira y el engaño generalizados; creen seguir viviendo, aún, en otros autocráticos pretéritos tiempos.

¿Cómo podrían creer, si no, que nos pasarían desapercibidos los "excelentes" currículos que arrastran los seleccionados miembros del manido comité de técnicos para la Hepatitis C en España?.

¿Cómo son tan lerdos como para suponer no nos percataríamos de sus respectivos e inevitables conflictos de intereses?. Precisamente con la empresa fabricante, actual, del más requerido ...y caro antiviral para el tratamiento de la Hepatitis C (Laboratorio Gilead)?:

-D. Agustín Albillos, director del Master de Hepatología de la Universidad de Alcalá de Henares (en colaboración con Roche y participante en cursos financiados por Gilead).-1-

-D. Alfonso Moreno, patrono de la Fundación Pfizer; Presidente de la Fundación Hospital Madrid (organismo investigador del grupo privado HM Hospitales -vinculado al fondo privado de investigación START, de Texas, y firmante, con Ana Mato, del acuerdo que abría el camino a la privatización de la gestión clínica.-1-

-D. Javier Crespo, partícipe en varios ensayos clínicos financiados por Gilead y colaborador de trabajos de investigación de ésta y de otras multinacionales farmacéuticas. -1-

Da. María Buti, miembro de CIBER (consorcio público-privado para la investigación sobre enfermedades hepáticas y coordinadora de las pasadas jornadas sobre hepatitis celebradas en Barcelona, patrocinadas por Gilead. -1-

D. Antonio Andreu, que en julio del 2.013, aprobó un programa de investigación sobre VIH y Hepatitis C, patrocinado por Gilead. -1-

-1- Fuente: "Nueva Tribuna"

Lo innegable de todo ello, no obstante, son sus muy elevados respectivos reconocimientos y méritos académicos y profesionales (tan prestigiosos laboratorios no podían privarse de la mayor "flor y nata del cotarro"-" a tal señor, tal honor").

De igual manera ocurre con las personalidades internacionales elegidas para el reiterado referido comité de expertos:

-Massimo Colombo, pertenece al comité científico de Gilead. Ha recibido subvenciones de Schering, Roche, Bristol-Mayer, Gilead, Bayer, Novartis, Vertex y Tibotec. -1-

-Michael Manns, Presidente del comité científico de Gilead. -1-

-Jean Michel Pawlotsky, colaborador, como Asesor, de Gilead, de Abbott, Boehringer, Bristol-Mayer, Glaxo, Janssen, Sanofi-Aventis, Schering, Merck, Novartis, Pfizer, Roche y Vertes, entre otros. -1-

-1- Fuente: "Nueva Tribuna"

Como vemos, y tras esta general panorámica descrita, la justificación de la necesidad colaborativa entre la industria farmacéutica y las universidades, siendo cierta, puede llegar a convertirse en indeseable. Para evitarlo se hace imprescindible la creación de unas rígidas y controlables normas éticas de ámbito internacional en evitación de casos como los descritos aquí, desafortunadamente convencionales y cotidianos.

De no hacerse así, seguiremos al simple albur y manejos de desconocidas manos con exclusivos intereses mercantilistas; tanto nuestros respectivos gobiernos nacionales, como nuestras propias vidas y las de nuestros hijos.

Conclusión: tenemos la improrrogable necesidad de expulsar de nuestras instituciones representativas (estatales y continentales) a esta nefasta y putrefacta ideología neoliberal.

¡AHORA ES EL MOMENTO ... Y ESTÁ EN NUESTRAS MANOS, MIREMOS EL CERCANO EJEMPLO: SYRIZA!








jueves, 8 de enero de 2015

¡TEMBLAD, TEMBLAD, MALDITOS!

El FMI, la Troika, los mercados internacionales y los fondos financieros (el poder especulador), junto a los partidos conservadores y de derechas europeas (neoliberalismo), tratan de amedrentar al pueblo griego con amenazantes intimidaciones de distinto signo, pero a la vez lo están intencionadamente haciendo, como aviso cierto, contra el resto de pueblos de nuestro continente (para que Syriza no nos sirva de ejemplo).

Se publica, reiteradamente y a plena página, en la prensa europea, en tertulias internacionales y en cualquiera otros  medios de comunicación, que el gobierno alemán está preparado para una eventual salida de Grecia de la Eurozona. Merkel y su ministro de finanzas, Schämble, consideran que la Eurozona ha ejecutado los suficientes avances para evitar el efecto "contagio". Aseguran que tanto el Mecanismo de Estabilidad Europeo, como la Unión Bancaria son herramientas suficientes para hacer frente a las posibles consecuencias de la salida de Grecia.

Sin embargo se unen cada vez más voces que ponen en entredicho la gestión de la señora Merkel (claro ejemplo: el ascenso de "Alternativa para Alemania" -partido derechista y euroexcéptico; pero también y a la vez, la "Izquierda", en voz de su Presidente, señor Riexinger, quien acusó al gobierno de Berlín de practicar la "extorsión pública" contra Atenas ante la posibilidad del futuro triunfo de Syriza).

Pero Syriza no debiera "asustar" a nadie. Tan solo propone una reestructuración de la deuda griega y la celebración de una Conferencia Europea sobre la deuda de los países continentales, al objeto de revisar las nefastas "políticas-deuda" aplicadas hasta ahora, y acabar con ese magnífico negocio bancario internacional, avaro, especulativo e inhumano.

El historiador de economía, Albercht Ritschl, advierte que la República Federal de Alemania está obligada a contener la crisis del euro, de lo contrario (como se ve) se podría volver en contra de su propio país. No hay justificación ninguna para el lema -genéricamente impuesto a los sureños países europeos-: "Hay dinero para vosotros, únicamente si hacéis lo que os exigimos".

Porque Alemania arrastra tras de sí la más grande quiebra del Estado de la historia contemporánea europea. Su actual estabilidad financiera y su status como directora continental se lo debe a EE.UU., pero también a multitud de países que mostraron su sorprendente generosidad al renunciar al cobro de muchísimo dinero.

La República de Weimar, desde 1.924 a 1.929, vivió exclusivamente de préstamos extranjeros, prioritariamente tomando dinero de EE.UU. para reparaciones consecuentes a la Primera Guerra Mundial.

La señora Merkel debiera tener siempre presente esta historia (historia de su propio país) y también, y sobre todo, de la siguiente: las negociaciones celebradas en Londres -desde el 27 de febrero, hasta el 8 de agosto de 1.953- que recogen el acuerdo de una quita de la deuda alemana (contraída, tanto en el período anterior a la II Guerra Mundial -que ascendía a 22.600 millones de marcos-, como de la deuda de la postguerra, estimada en 16.200 millones).

Y mucho menos debiera olvidar quiénes fueron aquéllos "piadosos benefactores" (sus legítimos acreedores): Estados Unidos, Francia y Reino Unido; pero también Bélgica, Canadá, Ceilán, Dinamarca, ESPAÑA, GRECIA, Irán, IRLANDA, ITALIA, Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, Paquistán, Suecia, Suiza, Unión Surafricana, Yugoslavia, y otros, que acordaron la anulación de la deuda alemana, en un 62.6%, quedando tan solo pendiente de pago 14.500 millones de marcos (7.500 millones correspondientes a las deudas privadas contraídas antes de la guerra, y 7.000 correspondientes a la postguerra).

La drástica reducción de esta deuda teutona posibilitó que la República Federal de Alemania fuese reconstruída con aquélla sorprendente celeridad, al igual que su posterior resurgimiento como potencia mundial. Ésto permitió a Alemania entrar en las instituciones económicas internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y Organización Mundial del Comercio).

-Alemania terminó de liquidar su resto deudor el 3 de octubre de 2.010-

A la vista de todo lo cual, los líderes de la tan poderosa Alemania actual no parecen mostrar ni reciprocidad, ni agradecimiento, sino imperdonable olvido. En lugar de corresponder con la lógica y responsable generosidad, muestran "mano dura" y amenazas hacia algunos de aquéllos países que les facilitaron regenerar su depauperada economía y les evitaron una quiebra segura.

El pueblo griego, al igual que otros países, supieron superar el horror de los numerosos crímenes de guerra que las fuerzas de ocupación de la Wehrmacht habían cometido pocos años antes en su suelo, a fin  de salvar a Alemania del hundimiento de su economía y de su futuro.

Lo que realmente están comprobando últimamente los poderes económicos internacionales (verdaderos gobernantes de Occidente) es que los Pueblos -cada vez más cultos-, son más difíciles de engañar. Que saben organizarse, que saben unirse, que han aprendido a rebelarse pacífica y democráticamente, pero también con firmeza ante la injusticia y el abuso. Y esto les da miedo, les da mucho miedo, y como es sabido el miedo resulta muy peligroso; las reacciones animales ante el miedo son impredecibles, pudieran resultar irracionales ...

Por eso temen el triunfo de Syriza en Grecia. Pero sobre todo temen al llamado efecto contagio", a la airada respuesta de los pueblos libres de Europa.

¡TEMBLAD, TEMBLAD, MALDITOS!. A ver si, de una vez y para siempre, los Pueblos resultan vencedores sobre el vil metal y sus secuaces.





viernes, 5 de diciembre de 2014

A VUELTAS CON LA CORRUPCIÓN

Corrupción, del Latín "corruptio", es la acción y efecto de corromper (depravar, echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar). Puede tratarse de una depravación moral, o simbólica; pero para mayor desgracia hispana, aquí, en esta "piel de toro", la corrupción más común tiene etiología política, es decir viene más reiteradamente generada por un abuso de poder público para la obtención de una ventaja ilegítima, básicamente privada.

Verdad es que la corrupción no es tributo exclusivo de España, ni siquiera de la típica y tópica "picaresca mediterránea" (la ambición desmedida y la "ductilidad moral", muchas veces compañeras obligadas de viaje, son intrínsecamente humanas), pero siendo esto así, no es menos cierto que los niveles y variables de corrupción que se vienen "destapando" en nuestro país están llegando a límites insostenibles para nuestro propio prestigio como Estado.

Una de las más acertadas y cáusticas parodias sobre el casticismo "casposo" de nuestra particular manera de corrupción, costumbrista y folclórica, nos la supo perfectamente plasmar el maestro Berlanga en "La escopeta nacional"; (las grandes competencias comerciales obtenían más resolutivas e inmediatas favorables conclusiones a través de prebendas concertadas, y negociadas, que por las normales reglas de juego del mercado).

Aún reconociendo que la lucha política por los favores del poder no es privativo de nuestros representantes españoles -como ya hemos mencionado-, sí que nos es distintivo considerar al libre mercado especialmente compensatorio y garantizador de privilegios.

Aquéllos cortesanos que otrora merodeaban los círculos de influencia franquistas, siguen (ellos, o sus descendientes directos, o ideológicos), melosos e implorantes y en permanente cortejo, ofreciendo sus más, o menos discretas y "brillantes" recompensas a los orondos ostentadores del mayor poder decisorio del momento, con fines muy individualmente productivos.

Según parece evidenciarse, el interés de los responsables de los dos principales partidos nacionales, alternativos sucesorios del poder ejecutivo en España, no vienen prestando el necesario empeño en eliminar esta vergonzante lacra en nuestras instituciones (a pesar de sus aspaventosas y reiteradas recriminaciones mutuas y de la múltiple y específica creación de leyes aparentemente dirigidas a su eliminación).

Aunque efectivamente se pueden distinguir claras y notables diferencias, cualitativas y cuantitativas, de corrupta culpabilidad entre las filas del uno y del otro mayoritario partido, ninguna de sus directivas puede, a fuer de sinceros, presumir de integridad moral, lo que les arrastra a tan grave e ineludible descrédito popular. Muy arduo demérito a olvidar e imposible de perdonar: "la confianza es porcentualmente inmensurable, se ostenta al ciento por ciento, o al cero, no ofrece gradación ninguna" (siempre quedarán las dudas).


Y es precisamente en estos difíciles momentos por los que transita nuestro Pueblo, sumido ya en un auténtico y casi endémico deterioro social causado por las espurias "recomendaciones" foráneas (conniventes y cómplices de nuestros alternativos gobiernos nacionales y especialmente ideologizadas por el actual neoliberalismo del PP) cuando reactivamente están emergiendo partidos políticos de nuevo cuño, plataformas y "mareas" reivindicativas de verdadero origen ciudadano con demostrada capacidad de convocatoria, marchas "por la dignidad" multitudinarias, prospectivas y muy significativas coaliciones partidarias ...y ésto, amigos, causa miedo, temores de diferente índole: por posible pérdida del habitual poder -en manos de los de siempre- sobre todo, pero también por la plausible retirada de privilegios, por la honorable eliminación de tan "connaturales" y "merecidas" prebendas personales, del esperable público desdén ante las presuntuosas y típicas pretensiones clasistas ...

Ante su tan merecido incierto futuro, estos cuasi ya "institucionalizados" enemigos de clase y en el intento de acorazarse, han puesto en marcha cuantos mecanismos conocen para desacreditar a los más recientes electos representantes de la oposición más "peligrosa" (según les indican las últimas encuestas sobre pronóstico de tendencia política electoral).

Sin decantarme por otorgarles un mayor o menor pábulo a cuantas supuestas pretéritas incorrecciones, corruptelas y nepotismos se les está achacando últimamente a los más destacados representantes recientemente electos en dichas peligrosas organizaciones partidarias, percibo, esto sí muy al contrario,  unos más plausibles y premeditados planes de confabulación rival, de interesadas prédicas de descrédito, incontrastables por el momento: "difama que algo siempre queda". 

...Pero el nivel político-cultural español y su interés por lo social se ha incrementado de forma notable. Ya no se le puede despistar con "fútbol y toros". Ahora el Pueblo llano quiere innovadores y mejores proyectos (razonados, documentados y desde luego realizables); pide mayor participación directa, dotación del merecido nivel en servicios sociales; rechaza radicalmente, ya, utópicas, complacientes promesas; quiere lograr la suficiente transparencia en sus instituciones que le permita auditar y controlar más directamente las gestiones de sus responsables ...y sobre todo tiene absoluto derecho democrático a exigir que se les juzgue, se les obligue a la restitución de lo hurtado, y a que se les aplique todo el peso de la Ley (tanto al sentenciado corrupto, como al corruptor -en sus correspondientes responsabilidades penales), sin ningún tipo de distinción personal ...y a la mayor celeridad posible.

Con sospechosa frecuencia oímos decir a nuestros ínclitos Senadores y Diputados que ganarían mucho más ejerciendo sus respectivas profesiones. ¿Es tal vez por ello tanta necesidad de chalaneo?; ¿es que tal vez han llegado a considerar su acción política como el mejor medio de "ganarse la vida", en lugar de asumirla, supuestamente voluntaria y vocacionalmente, como servicio público y transitorio?.

No olviden los poderes políticos que es la propia sociedad civil la verdaderamente transformadora de nuestros ámbitos de convivencia, no la partitocracia activa (aunque nos podamos servir, legítimamente, de tales organizaciones como herramienta necesaria -que para esa específica función fueron creados). La Historia así nos lo ha demostrado, por tanto se nos debe el mayor de los respetos.

¡NO LO OLVIDEN!.



martes, 18 de noviembre de 2014

"A RIO REVUELTO ..."

El término Derecha política, como el de Izquierda política tiene su origen formal en la votación que tuvo lugar el 11 de septiembre de 1.789 en la Asamblea Constituyente surgida de la Revolución Francesa.

Muy sospechosamente, desde hace ya algún tiempo y con machacona reiteración, los oficiales portavoces partidarios de estos grupos políticos de nuevo cuño vienen escamoteándonos la inclinación ideológica que sin embargo debieran declarar en sus imprescindibles respectivos programas.

Peor aún, mi aparente razonable suspicacia se incrementa notablemente al oirles manifestar públicamente y sin ningún tipo de pudor, que no se reconocen ni de izquierdas, ni de derechas.

Ante ésto, a veces llego a concluir que mi ya provecta edad me ha arrastrado al definitivo "descuelgue" generacional que me impide asumir que, a día de hoy, se han hecho innecesarias aquéllas clarificadoras distinciones ideológicas de hogaño.

Sin embargo, no creo haber sufrido tan desastroso "despiste" (o al menos esa impresión personal tengo) al no percibir, a lo largo de mi incesante ya prolongada praxis militante política, nunca y hasta ahora, ningún tipo de transmutación respecto a los clásicos diferenciados valores ideológicos políticos.

Siempre presumí de distinguir, clara y perfectamente la, para mí, divisoria parcelación entre la izquierda y la derecha políticas y sus nítidas fronteras.

Mis desde luego insuficientes estudios sobre la establecida Ciencia Política han seguido, creo, el más habitual y progresivo proceso, partiendo de la más lejana cronología de nuestros más tradicionales pensadores hasta la actual contemporaneidad (Sócrates, Platón, Descartes, Moro, Rousseau, Spinoza, Kant, Hegel, Marx, Engels, Bakunin, Schopenhauer, Gramsci, Marta Harnecker, etc).

No dejaré de reconocer, no obstante, que tal vez haya cometido el "pecado" de obviar la lectura de muchos de los siguientes y más modernos filósofos de nuestro tiempo y sea debido a ello por lo que no acabo de asumir la tan moderna general ambigüedad que permite la práctica política sin precisión de base ideológica distintiva ninguna.

Sin intención de mayores profundizaciones, inicialmente y "a vuela pluma", me resulta altamente arduo abandonar mis más básicos criterios diferenciales ideológicos: siempre identifiqué a la derecha política como el segmento del espectro político que acepta, o promulga las diferencias sociales como algo secundario, frente a la izquierda política que persigue una mayor igualdad, o participación política.

Aún aceptando que no existe una estricta definición de derecha, no dejan de darse, en este segmento, un conjunto de dicotomías: libertad individual frente a colectivismo, confesionalidad frente a laicismo, propiedad privada frente a propiedad pública de ciertas actividades económicas, igualdad de resultados frente a igualdad de oportunidades, tradicionalismo frente a reformismo social, conservadurismo frente a liberalismo; la derecha se decanta, estadísticamente, por la primera de ellas en mayor proporción que la izquierda.

Y respecto al concepto de izquierda política éste deberá referirse al segmento del espectro político, que por contra de la derecha, se distingue por considerar prioritario el progresismo y la consecución de la igualdad social por medio de los derechos colectivos (sociales) denominados también derechos civiles, frente a intereses netamente individuales, privados y a una visión tradicional, o conservadora de la sociedad, representados por la derecha política.

En general, la izquierda política tiende a defender una sociedad aconfesional, o laica, internacionalista, progresista, igualitaria  e intercultural.

A la vista de todo lo cual, y si efectivamente estas distinciones no han sufrido excesivas evoluciones (que sinceramente no lo creo) persisto en mi incomprensión ante el interés, realmente recalcitrante, de persistir en la indefinición ideológica de estos pujantes nuevos partidos políticos.

... SO PENA DE QUE DICHO INTERÉS SEA EL DE PODER "PESCAR EN ESTAS TAN REVUELTAS AGUAS DEL MOMENTO". ¿ESTA ESPURIA INTENCIÓN NO PARECE REALMENTE PLAUSIBLE?. 




viernes, 14 de noviembre de 2014

INDUSTRIA FARMACÉUTICA, ¿SALVACIÓN, O MAFIA?

La supuesta libertad ciudadana y de expresión que nos aporta la democracia aparece aún incompleta si, como en el caso de las multinacionales farmacéuticas, no se nos permite analizarlas, "a fondo", incluida la verificación de su indubitable y más que justificado grave cuestionamiento.

Que la inversión global dedicada a la investigación de nuevas síntesis farmacológicas (públicas, pero sobre todo privadas) es ingente no ofrece duda ninguna. Que el porcentaje de éxitos obtenidos en sus generalmente complejos estudios es muy reducido también resulta incuestionable, y consecuentemente y por contra,  elevados e inevitables son los fracasos, fiascos de prestigio científico, de tipo moral y personal, pero desde luego también económicos.

Pero dicho esto y por otro lado, observamos igualmente la indiscutible desmesura de los márgenes comerciales con los que cuentan estos laboratorios de investigación en la venta de sus productos, una vez registrados éstos por los respectivos Ministerios de Sanidad y puestos en los mercados.

Esta enorme inversión económica, imprescindible en cualquier ambiciosa investigación, y la perniciosa y descorazonadora escasa obtención de satisfactorios resultados estadísticos es el más inmediato argumento, ya maniqueo, que  se permiten los representantes de este gigante ramo industrial, en aparente justo argumento frente a la reiterativa crítica pública de autorizarles tan altos precios para sus acabados medicamentosos.

Pero, es lo más cierto que son precisamente tales engrosados importes oficiales, aceptados y fijados finalmente por las Administraciones Sanitarias de cada país ...y la cuasi inmediata generalización de la demanda de estos éticos productos (cuando la adquisición de los mismos requieren de prescripción facultativa) los que les permiten a estas empresas una mucho más rápida amortización del capital invertido, así como una mayor inmediatez en la recogida de muy incrementados beneficios netos.

A pesar de lo dicho y al mismo tiempo, no tendríamos derecho a ocultar, desde luego, nuestro merecidísimo reconocimiento por el inusitado veloz desarrollo investigador que nos ha llevado, en el momento presente, a disponer de un elogiable y diversificado arsenal terapéutico y de medios y materiales quirúrgicos que nos permiten alcanzar unos envidiables niveles de eficacia y de suficiencia sanitarias en occidente, situación impensable hace cincuenta años y que conllevan al logro de unos increíbles rangos de salud poblacional y  a longevidades insospechables para nuestros más inmediatos ascendientes generacionales.

Pero no es hoy de tan halagüeña cuestión de la que pretendo hablar, sino muy contrariamente, de otros mucho más nocivos aspectos, comunes y también propios de tan destacada e influyente industria.

En un mero y simplista ejercicio de reflexión personal me pregunto con frecuencia sobre los motivos por los que las llamadas "enfermedades raras" continúan, tras bastantes años de su identificación, sin abordaje terapéutico, o profiláctico posible; ¿será acaso porque estas patologías, al presentar tan escasa incidencia estadística, ofrecen insuficiente potencial de beneficio económico?.

...Y por otra parte y desde diferente perspectiva, ¿no nos resulta realmente extraño que tras las múltiples, variadas y más que plausibles sospechas existentes sobre la tan azarosa ética que parece demostrar la Industria Farmacéutica, no se hayan realizado todavía los lógicos y consecuentes formales estudios sobre y alrededor de su órbita?.

No faltan por otro lado, ni mucho menos, muy autorizadas voces (aunque no parece muy interesada su divulgación) que vienen a reiterar, una y otra vez: "que la industria farmacéutica es inmensamente rica y poderosa, que ha corrompido los sistemas de salud de una forma extraordinaria y que es una corrupción a largo alcance" (Richard Smith, médico y exdirector del British Medical Journal), quien afirma además que "los médicos acabarán cayendo en desgracia ante la opinión pública, como ya ha ocurrido con periodistas, diputados y banqueros, por no haber sido capaces de ver hasta qué punto han llegado a aceptar la corrupción".

"La industria farmacéutica está corrompida hasta la médula, extorsiona a médicos y a políticos, y mantiene enormes beneficios a fuerza de medicar innecesariamente a la población" (Peter C. Gottzsche, médico danés que ha trabajado para varias farmacéuticas en ensayos clínicos y regulación de medicamentos, y publicado más de setenta artículos científicos. -No en balde el título de su nuevo libro: "Medicamentos que matan y crimen organizado".).

El psiquiatra Allen Frances dice que "la industria farmacéutica está causando más muertes que los cárteles de la droga " (según publicadas estadísticas, en EE.UU. la prescripción de medicamentos causa cerca de 200.000 defunciones todos los años).

Y ya desde mi propia experiencia profesional y política (fui durante unos años el representante, a nivel provincial, nacional, y portavoz oficial internacional, de los mal llamados Visitadores Médicos, más correctamente denominados Informadores Técnicos Sanitarios -según reconocimiento oficial por parte de nuestra Administración-) he podido confirmar, tanto a lo largo de mi personal extenso trayecto laboral en dicha industria, y también como interlocutor responsable colegiado, la absoluta certeza de tan criticada, y con razón, enorme posibilidad dicotómica a la que la praxis de este no muy conocido oficio puede desembocar, en todo caso y siempre dirigida y promulgada, clara e intencionadamente, por las propias e interesadas filosofías empresariales de la Industria, al imponer, de partida, el condicionante falso e inadecuado, carácter de vendedores a la  hora de su contratación (jamás tipificados como tales en ningún documento contractual). 

La exclusivas funciones autorizadas y reconocidas por nuestra Administración Sanitaria para estos particulares trabajadores por cuenta ajena son: "la transmisión informativa, oral y documental, a las Clases Médica y Farmacéutica, de la existencia del arsenal y últimas novedades terapéuticas y profilácticas a su disposición, en base a los respectivos particulares Vademecums de cada empresa a la que representan; los comportamientos farmacocinéticos y farmacodinámicos de los mismos, su relación bibliográfica publicada, indicaciones y posologías, así como la de recogida de posibles efectos secundarios no conocidos y por tanto aún no indicados en sus correspondientes prospectos -a lo que se denomina Farmacovigilancia directa-".

A pesar de tales disposiciones oficiales al respecto (y con conocimiento general - de nuestros propios representantes, gubernativos y parlamentarios-), los dirigentes de los Departamentos "Comerciales" de estas empresas farmacéuticas exigen y coaccionan a éstos colaboradores para que sus argumentos (independientemente del matiz y "sonido" que los mismos manifiesten) consigan el volumen de los frutos reclamados y hasta, a veces, obligadamente comprometidos y "a toda costa" (ventas), ofreciéndoles  por su consecución, incentivos  económicos.

Se da la real paradoja de que el PROPIO ACTO DE SU TRABAJO (informar a los médicos y farmacéuticos sobre sus medicamentos representados) no les permite la obtención, ni de albarán de pedido, ni de factura de compra posible, ya que en definitiva quienes sólo tienen las potestades oficiales para prescribir, o dispensar fármacos, son  los médicos en el primero de los casos, o bien los boticarios en el segundo, y ello en total exclusividad (tan solo ellos cuentan con el respaldo, firmado, del Jefe del Estado español).

No obstante esto, la habitual y cotidiana presión que sufren dichos Informadores Técnicos Sanitarios por parte de sus inmediatos superiores jerárquicos para que se esfuercen en alcanzar sus particularizados objetivos de ventas, hasta el punto de llegar a ser "conditio sine qua non" para su continuidad en la empresa puede llegar a resultarles patológicamente obsesionante y depresivo. 

Como es fácil deducir de tan aberrante e incongruente situación, más la suma de otros más que frecuentes "compromisos de fidelización", ni tan secundarios, ni livianos en la cotidiana relación Laboratorio-Médico, facilitan el inevitable, tópico y típico arbitrario proselitismo y la no tan aleatoria promoción de determinados medicamentos en base al mayor, o menor "potencial", o "capacidad de persuasión" de cada cuál ...¿No sería ilegal entonces tan penosa realidad; y de serlo, ¿porqué no se evita por las autoridades competentes?.

Paradógicamente, la propia Farmaindustria ha llegado a consensuar, publicar  y divulgar un llamado "Códico Ético", de obligado cumplimiento y con nominado Departamento responsable para su debido control y seguimiento (el lobo cuidando de las ovejas).

Y, créanme, todo lo referido hasta aquí, muy desafortunadamente, no deja de resultar un "alfiler en el pajar". Podríanse llenar muchas más dramáticas páginas tratando, con la debida profundidad, sobre este tan sospechoso y arcano tema.

¿Para cuándo una verdadera revisión internacional de tal situación?, ¿cuándo considerarán las máximas instituciones del mundo occidental que estos  tan importantes asuntos merecen ser adecuadamente investigados para el bien general? ... y sobre todo:

¿HASTA CUÁNDO SE PERMITIRÁ QUE SEAN LOS GRANDES HOLDINGS EMPRESARIALES QUIENES DIRIJAN NUESTROS PAÍSES ... MANEJEN A SU ENTERA DISCRECION NUESTRAS PROPIAS VIDAS? 














lunes, 10 de noviembre de 2014

... Y MÁS SOBRE EL LAICISMO

Uno de los irrebatibles hechos históricos en España es la imposición del catolicismo durante siglos, cuyos más visibles signos perduran a día de hoy en cualesquiera instituciones del Estado.

España, salvo muy breves períodos del siglo XX y el cortísimo de nuestra avasallada II República, nunca entró en el camino político y social de libertades y derechos que estableció la Ilustración europea (por culpa de iletrados y fanáticos reyezuelos).

Tampoco la Constitución de 1.978 se atrevió con el laicismo. Entre otras muy graves traiciones cometidas por nuestros "demócratas" representantes, tampoco éstos osaron defender con el adecuado ardor y razonamiento tan fundamental y civil aspecto convivencial, continuando absolutamente vigentes la filosofía de los Concordatos isabelino de 1.851 y el franquista de 1.953, a través de los Acuerdos con la Santa Sede de 1.979.

Sorprendente e incomprensiblemente, en pleno siglo XXI, y en un democrático país europeo (España) la iglesia católica sigue manteniendo enormes privilegios políticos, simbólicos, jurídicos, económicos, tributarios y en materia de Enseñanza Pública (o subvencionada por el Estado) y Servicios Sociales.

Más absurdo pareciera aún cuando España fue referente de libertad de conciencia; esta situación se da en el país que aprobó la Constitución más laicista del mundo el 9 de diciembre de 1.931 (la de la II República española), abolida rápidamente, NO  POR LA RAZÓN, NI POR EL CONSENSO, sino por la violenta y hedionda bota impositora de las traidoras y rebeldes hordas fascistas.

Resulta, por otra parte, realmente manido y espurio el uso del argumento, sesgado, de unas supuestas raíces cristianas en la Europa continental, lo que dejaría a la ciudadanía sin derechos comunes de carácter europeo a los que acogerse en materia de libertad de conciencia. E igualmente, y desde el punto de vista cronológico podría también apelarse a que previa a esa requerida radicalidad cristiana, todos devendríamos de civilizaciones tribales e idólatras. Y, ni por una, ni por otra de estas específicas razones, podríamos dermostrar evidencias notables de mayor desarrollo cultural, ni social.

A estas alturas del discurso me permito sugerir la lectura (desplegada y detallada) de la Carta Europea por la Laicidad y la libertad de conciencia que va a ser presentada a las instituciones políticas europeas comunitarias, al Consejo de Europa y a los representantes políticos en esos organismos de todos los Estados. A la ciudadanía y a la sociedad civil organizada:

1-Libertad de Conciencia; 2-Ninguna prohibición por cuestiones dogmáticas; 3-Independencia de los Estados en relación a las iglesias y religiones; 4-Derechos de las mujeres; 5-Derechos de la Infancia y la Adolescencia; 6-Educación Pública y Laica en Europa; 7-Derechos de los Migrantes; 8-Respeto mutuo e identidad de derechos y deberes; 9-Solidaridad entre los Pueblos; 10-Libre difusión y propagación de los valores laicistas; 11-La laicidad, garantía de una Europa de paz civil y de armonía.

Siguen, sorprendentemente, aún bastante frescas en mi memoria las preceptivas lecturas (que maduraron mi ideario socialista), entre otras las enseñanzas de mi destacado maestro Kant, tal vez duras para algunos pero incuestionables en todo caso; ...también altamente sugerentes para mi posterior y definitivo recalcitrante y activo ateísmo.

Kant, no obstante indubitada y conclusivamente cristiano, nos resulta esencial en la comprensión del laicismo, en la medida en que contribuye a forjar los modernos conceptos de libertad de conciencia y autonomía moral.