domingo, 5 de octubre de 2014

LAS TRAICIONES SE PAGAN

España, Pueblo viejo, experimentado, principal y muy ancestral conformante de la también vetusta Europa.

Pueblo resabiado y "a la vuelta" de casi todo; producto complejo y multicultural, consecuente resultado de tanta y tan variada raza conquistadora.

Este casi permanentemente oprimido Pueblo ha sufrido decepción tras decepción, se le ha infligido demasiadas traiciones, institucionales, pero también provenientes de sus más cercanos e identitarios grupos (lo que resulta mucho más doloroso).

De entre nuestras muy destacadas efemérides históricas no faltan las revueltas, asonadas, y otras muy cruentas confrontaciones, contra el poder establecido e igualmente frente al múltiple invasor (no escasean los populares y celebrados héroes hispanos).

Pero rompiendo con manidos tópicos antropológicos ibéricos, también hemos sabido demostrar, incluso exportar, a ese llamado mundo civilizado occidental (al cual, les cueste o no, también pertenecemos de pleno derecho) legítimas formas pacíficas y respetuosas en muy justas protestas públicas, salvo puntual e indeseable excepción, en su mayor parte de autoría represora.

Pues bien, en la presente ocasión quiero particularmente referirme a la excesiva reiteración, insoportable, de tanta y tan alevosa traición por parte, precisamente, de esa fracción "amiga", de esas Organizaciones más próximas, de estos grupos creados para la supuesta mejor defensa de nuestros intereses de clase.

En estos tristísimos momentos vivimos, un día sí y otro también, comportamientos de corrupción individuales y también colectivas, de personas que debieran habernos dado el máximo de los ejemplos de honestidad e integridad. Parece ilimitable el nivel de descrédito, fundado, "ganado a pulso", que dichas formaciones (sindicales y políticas) han llegado a merecer. Atractivísimas armas para nuestros clasistas enemigos, si no fuera porque estas vergüenzas son absolutamente recíprocas.

La acumulación de tanta traición, de tan numerosa ruptura de compromisos programáticos políticos, de tan variopintas y generalizadas corruptelas, conllevan a un inevitable y corresponsable precio.

Es naturalmente por ésto que el PSOE ha perdido más de 12.000 afiliados en el último año; no casualmente por ello mismo PODEMOS pretende desbancar a los habituales mayoritarios sindicatos (UGT y CC:OO.) intentando crear otro de nuevo cuño, obviamente más batallador y desde luego "limpio" (y verdaderamente de clase, de clase trabajadora).

Sinceramente, en cuanto al primero de los casos (PSOE), dudo del perseguido éxito del "efecto Sánchez"; restañar tan profunda herida ciudadana y epitelizar la gran brecha producida entre sus filas, no parece obtenible al corto plazo. El aparentemente favorable impacto del llamado "Huracán Sánchez" me parece de no muy extenso recorrido.

Otro "gallo", más prometedor, parece corresponderle a PODEMOS en su nuevo objetivo marcado: la creación de ese otro sindicato de clase que aseguran sus líderes "apeará" a UGT y a CC.OO., por haber abandonado, éstos, a los trabajadores y ser dependientes de "la casta".

Dada la impredecible reciente sorpresa (éxito) que supuso la incorporación de PODEMOS a la palestra política y su aparente creciente oficial posición, resulta mucho más plausible la consecución de otro segundo triunfo con su reciente propuesta sindical, que no el errabundo deambular del PSOE que ofrece a la ciudadanía un muy poco fiable futuro.

"Seremos el verdadero defensor de los derechos laborales de los españoles"; "con los valores de PODEMOS, formaremos, por ciudadanos de la calle que quieran luchar por mejorar sus condiciones laborales, ese  auténtico sindicato de clase que estamos demandando". Éstas son las declaraciones que  PODEMOS utiliza para atraer afiliados y simpatizantes ... ¿Conseguirán sus propósitos?. Habremos de estar muy atentos. Ya se sabe: "a río revuelto ...".

Pero también parece llegado el momento para otros jóvenes partidos de izquierda (pero de verdad de izquierdas: es el verdadero  y claro hueco en nuestro espectro político).

Con voluntad, trabajo, y con la necesaria inteligencia éstos pueden llegar a conseguir ocupar ese insufrible vacío ideológico en nuestro país. ¿Acaso el tan aireado "Frente Amplio": Ganemos?).

¡Pronto lo veremos!.














miércoles, 1 de octubre de 2014

SOBRE COALICIONES DE IZQUIERDAS

En los actuales momentos se habla, y mucho, aunque en mi opinión ni lo suficiente, ni lo generosamente necesario, sobre la conveniencia, o no, de consensuar esa ideal coalición de izquierdas que abata, lo más contundentemente posible, a esta derecha que nos oprime y castiga tan impía y despiadadamente.

Por "fas, o por nefas", la derecha política española (PP=Neoliberalismo puro y duro) continúa a la vanguardia de las encuestas sobre intención de voto,  se trate de cualquier ámbito, o nivel, por muy sorprendente e inexplicable que esto nos parezca.

A la vista de lo cual y dado el hartazgo popular ante tanto desgobierno y traiciones varias, imperdonables, surgen inevitables y muy lógicas indignadas plataformas ciudadanas con respuestas de eficacia variable, pero con un indiscutible apoyo social y otras muy destacadas y múltiples adhesiones intelectuales y políticas en todo caso, como queda fiel, pública y profusamente recogido.

Las redes sociales, por otra parte, se han convertido en nuevas y potentísimas armas, al alcance de casi todos, que descolocan y desorientan a nuestro enemigo de clase, desbaratando sus hasta ahora clásicas y habituales estrategias de propaganda caciquil hispana.

Lo cierto es que, tanto plataformas reivindicativas sociales, como innovadores pequeños partidos de signo aparentemente más radical, vienen, en intermitentes conatos, tratando de aunar esfuerzos y trabajo en el muy laudable intento de vencer a estos feroces contrincantes políticos en las palestras democráticas electorales.

Debo y quiero confesar, empero, mi desagrado y rechazo ante la comprobación de la ambigüedad pública manifestada con muy sospechosa reiteración, por parte de determinados líderes políticos, al ser preguntados si representan a la izquierda, o a la derecha política de nuestro país, en una vergonzante ansia por captar votos que, de natura, no les pertenecen ...y además nos serían innecesarios matemáticamente.

Reitero aquí de nuevo en que el espectro mundial político está conformado por tan solo una cuarta parte de los llamados "poderosos", el resto de los habitantes del orbe social somos los supuestamente "manejados, o ninguneados".

Con ello vengo a reafirmar que no necesitamos más apoyos (votos) que los connaturales a nuestra clase, a los que por pura e inteligente coherencia nos corresponderían ...que la innoble avaricia no nos conduzca al burdo error.

Pues bien, aunque toda esta respuesta reactiva ciudadana está sobradamente justificada, no hemos de impedirnos "ver el bosque". En Occidente se ha instaurado oficial y exclusivamente, y creo que por mucho tiempo, la partitocracia como forma de gobierno (también, claro está, en España).

Por tanto, si pretendemos participar con alguna garantía, cierta, de éxito en las próximas convocatorias electorales, hemos, imprescindiblemente, de lograr coaliciones fuertes y bien consolidadas por medio de acuerdos programáticos claros, sencillos y concretos; muy plausiblemente aceptando concesiones de uno y otro lado, secundarias, irrelevantes; es decir, marcando las mínimas "líneas rojas" posibles que faciliten la mejor viabilización y desarrollo futuros (pero inevitablemente siempre habrá de hacerse a través de los partidos políticos oficialmente registrados: son las únicas reglas de juego establecidas).

Dicho todo lo cual y revisando el "pastel" partidario nacional, me permito la libertad de interpretar muy halagüeñas posibilidades, a corto y medio plazo, para la izquierda española; me refiero a la izquierda aún "limpia", que sumada superaría holgadamente a los partidos del "establishment" (siempre y cuando demuestren la lógica linearidad de comportamiento, la adecuada coherencia ideológica que les debiera ser propia, sin desviacionismos, ni veleidades ya registradas por "otros").

Y por fin llegamos al nudo gordiano presente: ¿Ganemos, o Podemos?.

2.015 y los meses de mayo y noviembre siguientes se nos vienen encima muy rápidamente (comicios municipales, autonómicos y generales).

"Podemos" manifiesta su intención de integrarse en iniciativas de ámbito local, como "Ganemos", pero apuesta por su independencia para las autonómicas.

La Organización de Iglesias trata de esforzarse en el positivismo estratégico, pretende repetir su éxito en las europeas. Aún así, esta formación política (todavía sin consolidación) no ha cerrado las puertas a posibles alianzas con otros partidos políticos, siempre y cuando se respeten las bases sobre las que está asentado su grupo (supongo se refiera a que los pactos programáticos concretos a que pudiera llegarse no afecten a aspectos específicamente "fundamentales" de sus Estatutos: estas sí, justificadas "líneas rojas").

Pues esto es justo lo que pido a las demás organizaciones de izquierdas a la hora de iniciar las precisas negociaciones políticas próximas: coherencia, generosidad, inteligencia y solidaridad de clase.

En mis libres y recalcitrantes "onanismos mentales" nocturnos sueño con un nuevo horizonte para mi país. Seguro absoluto estoy de la posibilidad del triunfo de nuestra batalladora izquierda política frente al egoísmo voraz de nuestro monstruoso enemigo ideológico. Elucubro, en mis irrefrenables ensoñaciones, que al fin hemos logrado ese otro mundo más sostenible, más humano y más social.

¡AMÉN! 






















lunes, 29 de septiembre de 2014

¿PARA CUÁNDO UN GOBIERNO RESPONSABLE?

Los españoles arrostramos diversos y a la vez muy contrarios marchamos de identidad.

Desde belicosos y primitivos asilvestrados, a épicos héroes de leyenda, el espectro es amplísimo y multicolor, pero de cobardía genética jamás se nos ha denostado, al menos que yo pueda recordar de entre las infinitas diferentes interpretaciones que de nuestras ya ancestrales efemérides se han podido plasmar.

No alcanzo a entender, por tanto, las razones, reales, por las que los ya numerosos gobiernos (de supuesto contrario color político) en nuestro país, vienen volviendo sus miradas, ante el inevitable y necesario juicio del vergonzoso pasado genocida franquista.

Resulta auténticamente ignominioso el acuerdo político que posibilitó la llamada Ley de Amnistía de 1.977; esa inconsecuente ley fue una rotunda traición (otra más) de los desafortunadamente denominados partidos de izquierda españoles (eso sí, titulares laureados del "establishment" oficial).

Evidentemente, fue la ostentación de esta Ley y sus articulados argumentos la que vino a justificar Ana María Menéndez (embajadora de España en la ONU), haciendo, cómo no, especial hincapié en señalar que ésta fue votada por un amplio apoyo social (?) y con absoluto consenso político (ésto vergonzosamente cierto); éste fue el único argumento que nuestra ínclita representante presentó ante los requerimientos que le hicieron en tal foro internacional a favor de incoar las pertinentes investigaciones sobre las supuestas violaciones de derechos humanos y de genocidio perpetrados por parte del régimen franquista.

El Relator de Naciones Unidas, Pablo de Greiff, critica que España no haya resarcido aún a las víctimas de la guerra civil y de la dictadura franquista. Y pide la remoción, o "resignificación" de los monumentos franquistas, en especial del Valle de los Caídos.

España tiene espacio legal para abrir causas judiciales respecto a violaciones de derechos humanos cometidas durante la guerra civil y la dictadura, según dicho Relator de Naciones Unidas, sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.

Este documento de la ONU sigue la línea defendida por nuestro defenestrado juez, Baltasar Garzón, quien compareció ante este mismo Comité para defender que las desapariciones forzadas durante la guerra civil y el franquismo son delitos permanentes, que no prescriben.

En una rueda de prensa, De Greiff asumió que "es cierto que en la sociedad española hubo una movilización muy fuerte en la Ley de Amnistía", aunque destacó el objetivo primigenio de la misma: "la Ley fue primordialmente concebida para sacar de la cárcel a quienes fueron hechos prisioneros por el régimen. Leyendo las actas de los debates parlamentarios queda claro que la introducción de un artículo que le daba inmunidad legal a los oficiales franquistas fue una discusión tardía", señaló.

Este citado Relator de la ONU aseguró que "el debate no debería centrarse sobre los detalles históricos de la Ley, sino sobre cuáles son las interpretaciones defendidas de esa ley en el momento actual de España". "Y parte del punto que hago en el informe es que hay interpretaciones que se ajustan a los requisitos del derecho y que permiten al sistema judicial ser accesible a las demandas de justicia de los ciudadanos". "Y estas no son interpretaciones estrambóticas, ni desconocidas, sino que incluso cortes españolas las han aplicado, como queda perfectamente claro en los casos de Scilingo y Pinochet", explicó De Greiff.

"Estos últimos casos fueron decididos por tribunales españoles, donde aún enfrentando leyes de amnistía como las de Argentina y Chile, los jueces encontraron una forma perfectamente razonable y defendible de hacer compatible las vigencias de estas leyes y la posibilidad de iniciar investigaciones judiciales en contra de los causados", aseveró el Relator.

Respecto a otro de los puntos que aborda dicha Ley de Amnistía española, el de los símbolos, De Greiff considera que "son especialmente dolorosos para las víctimas porque vanaglorian al régimen que violó sus derechos".

"La fortaleza de las instituciones democráticas queda mucho más reflejada en la forma como se abordan positivamente las peticiones de los ciudadanos que en su capacidad de dejar ciertos temas fuera de la agenda pública", concluyó De Greiff.

Jueces para la Democracia ha denunciado que el Gobierno obstruye e incumple lo establecido en la Ley de Memoria Histórica.

Me niego a pensar que es COBARDÍA la auténtica razón de tan reiterativa y recalcitrante negativa de nuestros electos gobiernos a iniciar el imprescindible juicio a los crímenes de guerra y genocidio del régimen franquista. Resultaría auténticamente vergonzoso para los titulares de estos equipos ministeriales sean otras instituciones internacionales quienes les obliguen a incoarle (¿la Corte Penal Internacional de La Haya, acáso?).

Aunque excesivamente manido, no por ello desdeñable:

"UN PAÍS QUE OLVIDA SU HISTORIA ESTÁ CONDENADO A REPETIRLA"






sábado, 27 de septiembre de 2014

¡ SEAMOS REALISTAS, LOGREMOS LO POSIBLE !

Tras el cumplimiento de mi obligado y excesivo "impasse" me veo impelido a manifestar mi incontenida rabia, vuelvo al impotente pataleo, a mi contínua y arrebatadora protesta.

Nosotros, los españoles, tenemos la inexcusable y moral obligación de reiterar, por todos los civilizados medios posibles pero de forma absolutamente radical, nuestra contestación a tanta agresión social que nos vienen infringiendo nuestros enemigos de clase (término, desgraciada e irrefutablemente vigente): la llamada Troika europea y nuestros respectivos desgobiernos sin conciencia.

Sin paliativo ninguno, sin espurios enmascaramientos, sin falaces e insultantes mentiras; no es cierto que nuestra Sociedad esté saliendo de la crisis, tan solo lo están haciendo los protegidos, los poderosos, precisamente los causantes impunes de la misma (a quienes nos han obligado a salvar -para consecuencialmente hundirnos más nosotros, sus "obligados paladines").

La fundación germana Bertelsman Stifing acaba de publicar un concienzudo y bien documentado estudio que sitúa a España entre los países de la Unión Europea con mayor desigualdad social.

En 2.014 el riesgo de pobreza y exclusión social en nuestro país alcanzó el 27.3%.

El Informe Bertelsman presenta un ranquing de los 28 países de la U.E. en función de igualdad entre sus poblaciones. El estudio está basado en siete parámetros: acceso al sistema educativo, prevención de la pobreza, cohesión social, no discriminación, acceso al mercado laboral, igualdad generacional y sistema sanitario, o de salud.

Este comparativo sitúa a España en el puesto 21 del total de 28. Detrás solo figuran Malta, Chipre, Portugal, Irlanda, o Polonia.

Dicho trabajo hace expresa y específica mención, incluso, a los "masivos recortes" hechos en España respecto a la educación y a la investigación: "Pueden traer consecuencias negativas a largo plazo, no solo desde la perspectiva de la justicia social, sino también en términos económicos" (parece impensable se le haya escapado este último fundamental factor a todo este avasallador Neoliberalismo que nos dirige).

Dicha fundación teutona nos advierte, empero, de que "prescindir de presupuesto educativo reduce las oportunidades de las personas socialmente más vulnerables" (que ésto sí corresponde a la connatural ideología clasista neoliberal). "Con la emigración de muchos científicos jóvenes al extranjero, la capacidad de innovación en España ya se está viendo debilitada", nos confirma el reiterado informe.

Y estos datos (me he limitado a transcribir los más estrictos y destacados), contrastados suficiente e imparcialmente, nos vienen de esta misma Alemania manipulada por ese "cerebro" pensante (Señora Merkel) que no conforme con su propio país, se permite el lujo de imponer a otros Estados ajenos, reiterativos e injustificados castigos, bajo su caprichoso dominio imperialista; les sojuzga unilateral e interesadamente según sus indicativos más egoístas, arropada, claro, permanentemente, por la citada Troika y por el resto de Instituciones europeas, dirigidas por sus muy fieles y "bien pagados" acólitos.

Pues no, no debemos, ni podemos aceptar más aberraciones, tal unilateral imposición, tanta ignominia, es absolutamente invasivo y destructor, insoportable e inhumano.

Hemos de unirnos, tenemos que desbancar, de una vez por todas, a nuestros enemigos sociales, de clase. En las urnas, democrática, pero radicalmente. 

Demostrémosles que no les tememos, que hemos madurado, que sabemos bien lo que nos conviene más ciertamente. Echémosles, sin ninguna consideración, con cajas destempladas, por colegiada decisión popular, con "luz y taquígrafos", con oficial contaje de nuestro indubitativo favorable escrutinio resultante.

Debemos expulsar a tanto impío de nuestras Instituciones (he dicho nuestras, no suyas), nacionales y continentales.

Somos más, somos muchos más que ellos. Recordad que la bota opresora tan solo representa una cuarta parte del planeta, el resto, nosotros, somos claramente la mayoría, pero no la mayoría que nuestros enemigos pretenden: silenciosa y sumisa, sino que deberemos ser esa otra mayoría resistente, batalladora, inconformista ...¡DEMOSTRÉMOSLO EN LAS URNAS!. 












viernes, 15 de agosto de 2014

"PORQUE PUEDEN Y PORQUE QUIEREN"

Don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz, hizo construir su palacio en El Viso "porque pudo y porque quiso". -El Viso del Marqués (Ciudad Real; 3.200 habitantes)-.

Don Álvaro de Bazán y Guzmán "Marqués de Santa Cruz, grande de España, señor de las villas del Viso y de Valdepeñas, comendador mayor de León y de Villamayor, Alhambra y La Solana en la Orden de Santiago; miembro del Consejo de su muy católica Majestad, Felipe II, Capitán General de la Mar Océana y de la gente de guerra del reino de Portugal". (de Wikipedia).

Este citado Marqués de Santa Cruz fue todo un personaje, nuestro más afamado Almirante de la Armada Invencible (triste apelativo, de origen inglés, para más "INRI").

Se ve que este militar, de máximo rango, ostentaba un enorme poder en España, lo que se supone, en aquél entonces, lo sería igualmente de todo el orbe conocido (a través, claro, de su imperial mentor, Felipe II).

Pues, de la misma manera ocurre hoy con el gobierno de EE.UU., verdadero imperio moderno, convertido en árbitro universal (en realidad y como hizo Bonaparte, autoinvestido de tales galas) y como Felipe II con Don Álvaro, también tutor permanente de Israel.

Existe un paradójico edificio en Nueva York, la ONU, una anomalía suficientemente significativa a ojos de cualquiera, a día de hoy. Muchos de los gobernantes extranjeros que acuden a él le tachan de absurdo, y con razón.

Cuando fue elegida la ubicación de esta sede para erigir la Organización de las Naciones Unidas, el mundo se encontraba totalmente condicionado por las desastrosas circunstancias resultantes del término de la II Guerra Mundial y por las justificativas prerrogativas de los máximos representantes de los triunfadores del dramático conflicto internacional, es decir, de los llamados "países aliados", muy prioritariamente encabezados por EE.UU., quien exigió que la nueva sede fuera instalada en su propio suelo.

La pretérita Sociedad de Naciones, de Ginebra, quedó desde entonces anulada y fue esta otra potencia imperial (EE.UU.), aunque aparentemente imparcial, la que soterrada y tácita y discretamente, en principio, vino a dictar el nuevo orden internacional.

EE.UU., como de todos es perfectamente conocido, viene decidiendo, de forma absolutamente unilateral, sobre "tirios y troyanos". Invade los países que cree oportuno en cada momento (isla de Granada, por ejemplo, -100.000 habitantes); cambia a los dirigentes de otras naciones cuando le parece; mata a otros, saltándose todas las vigentes leyes internacionales; destroza para prolongado tiempo territorios determinados (Vietnam, Irak, etc); altera otros gobiernos del mundo y provoca conflictos externos de forma intencionada e interesada (a través de su propia CIA); impone bloqueos comerciales internacionales a puntuales enemigos ideológicos (Cuba); maltrata a presos tachados de supuestos terroristas internacionales, saltándose los Acuerdos de Ginebra y de los Derechos Humanos (Guantánamo). En fin, resultaría excesivamente extenso y prolijo relacionar aquí todas las arbitrarias intervenciones, políticas y bélicas que lleva a cabo (con muy desastrosas consecuencias para todas aquéllas  respectivas poblaciones implicadas).

Pero hay otro gran Estado, el de Israel (cuarto mejor ejército del mundo) que, de la misma forma, "hace de su capa un sayo"; ambas potencias "campan a sus anchas" por sus dominios (aunque éstos, jurídicamente, no lo sean). Ambos países hermanos muestran, abiertamente y prepotentes, ante el resto del mundo, su absoluta impunidad.

Vengo insistiendo (ya cansinamente) sobre la inoperancia, diría más bien inutilidad de la Organización de Naciones Unidas.

Esta universal sociedad ya venía fracasada desde hace algunas décadas, pero el daño que el reiterado y común desdén que EE.UU. (con su derecho de veto), e Israel (por saberse eternamente protegido por éste) le han infligido, la han terminado por rematar. Su generalizado descrédito ya no es tal, sino que al llamativo edificio de Manhattan le han venido a convertir en un  verdadero cadáver vacío. 

Hoy, la fenecida Imperial Roma tiene sede en Washington.

El derecho de veto de Francia en el Consejo de Seguridad, en estos momentos carecería de justificación, debiera corresponder más acertadamente a India, o a Brasil, por ejemplo.

Los "Grupos 7, u 8", no son sino meros apaños justificativos y de impotencia de esta denostada ONU.

El Gobierno hebreo, en estos momentos, se carcajea a "mandíbula batiente" de las Resoluciones, de este muerto que es la ONU. Cuenta para ello, ya lo sabemos, con la incondicionalidad de su eterno protector, EE.UU. que aunque a vista de los demás alguna vez le "riña", le sigue dando licencia para la consecución de cuantos "caprichos" invasionistas pretenda, aunque sea a costa de ingente sangre inocente.

Es decir, que EE.UU. e Israel, al igual que aquél Marqués de Santa Cruz, se consideran "Almirantes" del orbe actual y por tanto, cometen estos crímenes:


"PORQUE QUIEREN Y PORQUE PUEDEN" ...







jueves, 14 de agosto de 2014

HISTORIAS DE ESPAÑA Y III REPÚBLICA FEDERAL ESPAÑOLA

La "Estoria de España" fue el primer libro histórico de nuestros anales, escrito a iniciativa de Alfonso X El Sabio. Alberga, cronológicamente, desde los orígenes bíblicos y legendarios de España hasta la inmediata historia de Castilla bajo Fernando III. Menéndez Pidal publicó en 1.906 una edición de la misma, titulada "Primera Crónica General".

Desde entonces hasta el presente se han publicado infinitas versiones de nuestra azarosa cronología patria; en ninguno de los casos con la necesaria neutralidad y mucho menos cuando se trató de su divulgación docente.

Si partimos desde nuestros más ancestrales y supuestamente destacados hechos históricos e intentamos, desde allí, progresar en su sucesivo devenir temporal, valiéndonos para ello de los oficiales textos destinados a la formación de los jóvenes españoles desde el siglo XVIII hasta nuestros días, observaremos destacada y casi permanentemente, un exacerbado patrioterismo (falaz e interesado), paralelo y homologable a la ideología imperante y generalmente impuesta por cada particular forma de estado con el que iba coincidiendo en su corresponsable y coetánea fórmula cronológica educativa (en mi caso, por ejemplo, memoricé muy bien la" natalidad española" del luso Viriato).

Entre estos probablemente condicionados y maniqueos historiadores, afortunadamente se dieron también, por contra, honrosísimas y elogiables excepciones, inmediatamente repudiados y marginados, "per saécula saeculorum", por decisión irrevocable de los dirigentes del orden establecido de turno.

De entre estos ilustres, escasos y hasta institucionalmente mancillados intelectuales me permito destacar hoy a mi personal auténtico maestro de la Historia de España, Pí y Margall, cuyos textos, algo postreramente leídos, pero sólida y profundamente asumidos por mí, permanecerán siempre frescos y consolidados en el ya provecto "cacúmen" que aún conservo.

Las lecturas de su inigualable autoría vinieron a reestructurar, rectificar y reciclar mis supuestos datos históricos memorizados, ya en aquél tiempo, sobrada y hasta prescritamente evaluados.

Fue, sobre todo su obra "La historia de España en el siglo XIX" (compartida con su hijo, Pí y Arsuaga), la que terminó por despejarme del barullo historiográfico al que me habían subyugado durante mi primera y segunda enseñanza académicas, propio, consecuente e inevitable de aquélla "Formación del Espíritu Nacional" del entonces muy vigente régimen franquista.

Fue, creo, la lectura clandestina de aquéllos primeros libros (arcana y secretamente obtenidos) los que seguidamente me empujaron a la de otros no menos prohibidos. El estudio progresivo de aquéllas proscritas y perseguidas publicaciones fueron madurándome, sobre todo políticamente, e inicié mi personal y por entonces aún sorda lucha contra aquél régimen amordazante y vengativo.

Me hicieron falta todavía algunos años más para poder pasar a la acción  y colaboración directas, a través de determinada oculta organización socialista local.

Y desde esas fechas fueron acaeciendo en España, en vertiginosa sucesión, hechos trascendentes, sociales y políticos; algunos altamente positivos, de claro avance hacia la tan ansiada y perseguida democracia; otros fueron, para mí y mis grupos ideológicos, de desencanto y defraudación; hubimos de registrar muy impredecibles traiciones, vivir muy dolorosas e irreversibles renuncias, dolorosas, irreversibles ...

Pero una de las cosas que no me podrán arrebatar (a menos que mi senil memoria me empiece a fallar) es de aquél espíritu rebelde del que mi pretérita juventud supo impregnarme, de mi pasión casi patológica por la literatura, mi hambre nunca satisfecha de conocimiento, pero sobre todo de mi republicanismo recalcitrante, de mi anticlericalismo, de mi convencido ateísmo, de mi prioritario humanismo, de mi pacifismo a ultranza, de mi militante lucha socialista (ahora más identificado con la más racional y coherente idea ECOSOCIALISTA).

Y volviendo a recordar a este mi querido, maestro Pí y Margall, transcribo de su programa político básico:

-"La república federal, como forma de gobierno, frente a cualquier forma de monarquía, o república unitaria".

De nuestra futura historia desconozco qué se dirá, pero seguro estoy de que no podrán enmascarar la obscena referencia al "apaño" denigrante recién perpetrado: el indigerible hecho de que en el siglo XXI, en España, se siguieron heredando reinados, de padres a hijos, como puede heredarse un piso, una finca, o un chalecito de la costa mediterránea; supone un  chapucero y evidente e innegable anacronismo medieval, injustificado, "conchavado" por los representantes populares electos e institucionales y que quedará indeleblemente reseñado en las próximas crónicas nacionales.

Nuestro país, el de la histórica Inquisición y el Nacional Catolicismo, el que ignoró la progresía del Protestantismo, el que desechó la verdadera Ilustración, el del cáusticamente denominado Siglo de Oro, el que obvió las enseñanzas resultantes de la Revolución francesa, está ya obligada de una vez por todas, a entrar en la política de la modernidad y de los Derechos Humanos.

La República no es solo más democrática y la monarquía (por muy constitucional que pueda ser) su mayor antítesis por obsolescencia e irracionalidad, sino que la República también constituye la forma de gobierno más eficaz y adaptativa a los actuales tiempos. Entre los países más avanzados y salvo muy raras excepciones (generalmente por arcaicos costumbrismos) prevalecen de forma general las repúblicas de ámbito federal; son claramente y entre otras muchas ventajas diferenciales, las que ofrecen más naturales cauces de participación ciudadana; y este acertado criterio está siendo asumido, de forma progresiva y natural, por el propio pueblo español que va despertando de su prolongado letargo y del falso, traidor y anestesiante mito de la Transición, e intuye ya, en un horizonte muy cercano, la destellante alborada tricolor de la III Tercera República Federal Española. 


¡AMÉN!. ¡SALUD Y REPÚBLICA!.











viernes, 8 de agosto de 2014

¿QUIÉN CUIDA A QUIÉN?

Durante algún tiempo, solidaria y altruísticamente presté mi humilde colaboración en la Sección de Riesgos Laborales de una de las Federaciones de Madrid, en una principal Central Sindical.

Me regocija internamente haber comprobado que, de vez en cuando, las medidas rectificatorias que  les proponíamos mis compañeros y yo a los responsables de determinadas empresas para mejorar sustancialmente las condiciones de seguridad en el trabajo de sus empleados, eran puntual y escrupulosamente cumplidas.

Por esta razón, agradezco la oportunidad que se me ofreció, desde este  mi Sindicato de Clase por haberme permitido participar, de forma activa y oficial, intermediando con los responsables empresariales para lograr tales significativos incrementos en protección laboral. 

Hube, previa y necesariamente, de instruirme a fondo en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en otras disposiciones homólogas internacionales, sobre todo en aquéllas que nos atañen directamente (las normas que al respecto recoge la Unión Europea, a la que pertenecemos de pleno derecho) y a las que hube de apelar para que fuesen cumplidas, con excesiva frecuencia, ya que casi todas venían a mejorar nuestra propia legislación nacional vigente.

Pero desde el principio me surgió una gran incógnita (que hasta ahora no he sido capaz de despejar): el porqué la dejación de tan fundamentales y trascendentales responsabilidades por parte de nuestras instituciones oficiales, a favor de estamentos privados (Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales -MATEPSS-).

Las MATEPSS se definen como "entidades privadas, formadas por la asociación voluntaria de empresarios que, sin ánimo de lucro y debidamente autorizadas por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social -bajo su dirección y tutela-, colaboran con la Seguridad Social dando cobertura a todas las contingencias derivadas de Accidentes Laborales y Enfermedades Profesionales y en la gestión de prestaciones económicas por Incapacidad Temporal, derivada de las contingencias comunes que los trabajadores de las empresas asociadas puedan padecer" (prestaciones económicas que naturalmente corren a cargo de la propia Seguridad Social).

La empresa en cuestión puede elegir libremente a qué Mutua asociarse, o incluso puede decidir, si quiere, que estas contingencias sean cubiertas directamente por la Seguridad Social . Ya opte por una u otra entidad, el coste final para el empresario va a ser siempre el mismo.

Los servicios que las MATEPSS prestan a los trabajadores de sus empresas asociadas (más, o menos completos y detallados; mejor, o no tanto, dotados):

-Asistencia Sanitaria en instalaciones propias y Prestación Económica, derivada del accidente de trabajo y enfermedad profesional.

-Prestación Económica derivada de la incapacidad temporal por enfermedad común.

La asistencia sanitaria contempla todas las actuaciones diagnósticas y terapéuticas que se estimen necesarias: tratamiento médico y quirúrgico, prótesis, cirugía reparadora, prescripciones farmacéuticas, etc.

Se incluyen, asimismo, todas las prestaciones recuperadoras que precise el accidentado, en forma de tratamiento rehabilitador y, si fuera necesario, posterior orientación y formación profesional para la readaptación laboral.

Aberrante e incomprensiblemente, en los últimos tiempos se les han transferido otras conflictivas y principales responsabilidades: el control de bajas por enfermedades profesionales y por accidentes de trabajo.

He de aclarar que mis personales relaciones como Asesor de Riesgos Laborales, en representación sindical, con los responsables de varias de estas Mutuas privadas me resultaron un tanto "farragosas" (por decirlo "dulcemente"), pues con excesiva y sospechosa reiteración hube de "fajarme" a fondo para poder "convencerles" de que determinado caso correspondía a un accidente de trabajo, o enfermedad profesional, y no a una patología común (siempre claro, aportándoles la documentación y pruebas técnicas y testificales que nos eran "cordialmente" exigidas).

Pues bien, insisto, siempre me pareció paradójico (más bien contradictorio) que desde estas Mutuas se pudiera ostentar la extraordinaria cualidad dicotómica de "servir a dos reyes a la vez". Es decir, que estas entidades privadas (sostenidas por los empresarios asociados y cubiertas en sus desembolsos económicos por la propia Seguridad Social) fueran, en efecto, capaces de proteger y defender los referidos derechos de salud laboral y  de privacidad sanitaria de los trabajadores, a la vez de cuidar por los intereses empresariales (sus tan generosas mecenas).

Es decir, en "román paladino", no me parece lógico SE ELIJA AL LOBO PARA CUIDAR A LOS CORDEROS.

¿Podemos creer en un exceso de credulidad institucional, o más bien que se trata de un plan premeditada e interesadamente establecido desde muy determinados órganos de poder?.

Aunque finalmente este dilema resulte de libre interpretación, lo más cierto es que nos "la han metido sin derecho a réplica, ni a vaselina".






martes, 5 de agosto de 2014

ABERRACIÓN NEOLIBERAL

El neoliberalismo (también llamado nuevo liberalismo, o liberalismo tecnocrático) es la corriente política inspirada en el liberalismo que surgió a mediados del siglo XX en oposición a las posturas tradicionales del liberalismo clásico, o primer liberalismo (Wikipedia).

Existen diferentes connotaciones políticas respecto a este término, pero no hay consenso ninguno al respecto, debido a la diversidad de escuelas y movimientos con los que se le pueden relacionar.

Esta acepción fue acuñada por Rüstow en 1.938, e inicialmente se definió como "la prioridad del sistema de precios, el libre emprendimiento, la libre empresa y un estado fuerte e imparcial".

Con alguno -muy pocos- de estos primigenios puntos del neoliberalismo (convencido estoy) coincidirían diversos grupos de neta ideología de la izquierda política, repudiando, por pura lógica, la mayor parte del enunciado.

Muchas y absolutamente dispares interpretaciones han derivado de esta tan etimológicamente bella palabra ... y, desde luego, ni mucho menos todas positivas para aquéllas sociedades que han tratado de seguir, en la práctica, sus predicados.

Concretamente y en los tiempos actuales, en nuestra área de influencia intra, pero también extracontinental, venimos siendo gobernados por dirigentes adoradores de dichas teorías políticas.

Y consecuentemente, los grandes "clubes" del mercado internacional se rigen, obedientes, orondos y satisfechos por tales "sacrosantos" principios. 

Pero, en realidad, ninguno de los oficiales y sorprendentemente electos gerentes que nos representan cumplen con taxativa fidelidad con aquélla inicial declaración de Rüstow, sino que la pervierten deliberada e interesadamente en aras al más estricto mercantilismo, obviando cualquier otro principio, por ético y solidario que éste pudiera parecer.

Pero también el neoliberalismo presenta otro grave defecto y éste de muy graves consecuencias en su praxis real: puede llegar a mostrarse excesivamente atractivo a las muy plausibles veleidades desviacionistas (tan connaturales con su típica tibieza ideológica) de la socialdemocracia y en bastantes de sus respectivos aspectos fronterizos, algunos carentes absolutos del preceptivo "control aduanero" ...

Un claro ejemplo de estos riesgos (que no el único, ni posiblemente último) se cumplió en nuestro propio país con un prestigioso político -ya fallecido-, Fernando Abril Martorell.

Este político español se arropaba de un muy lucido historial curricular, tanto académico, como profesional y sobre todo político. Militó, siempre con destacadas responsabilidades y algún que otro cargo gubernamental, en las filas neoliberales y reformistas de UCD hasta junio de 1.990, fecha en que fue nombrado Presidente de la Comisión de Análisis y Evaluación del Sistema Nacional de Salud, a propuesta de Felipe González (al parecer socialdemócrata), elaborando el denominado Informe Abril para diseñar la reforma del sistema sanitario español (ejemplo éste, de la enorme permeabilidad existente entre la idea neoliberal y la de la socialdemocracia internacional).


Como ya venía diciendo, desde nuestras más altas instancias, tanto de nuestro actual gobierno, como de la propia UE, nos viene gobernando el más nefasto, peyorativo y desatinado neoliberalismo que imaginarse pueda.

Entre tanto desvarío, destaca la más aberrante medida gubernativa social: pretender rentabilizar la Educación y la Sanidad públicas.

Pues bien, sorprendentemente, Abril, con su tristemente afamado Informe de 1.991, se redime ahora del general rechazo que su publicación suscitó entonces. Y, al parecer, estos nuestros más modernos equipos de gobierno "peperos" actuales vienen a reconocer al previo denostado citado trabajo como la mejor de las propuestas habidas en la reciente historia en la gobernabilidad española.

Entre otras monstruosidades, dicho Informe recomendaba la participación de empresas privadas en el sistema público de salud; delegar el control de bajas por enfermedad de los trabajadores a las mutuas patronales (paradógicamente sufragadas y mantenidas precisamente por las propias empresas que tienen contratados a éstos); y hacer partícipe al personal sanitario de los "ahorros que produzcan" mediante incentivos económicos; concertar derivaciones con clínicas privadas, en el caso de  darse abultadas listas de espera quirúrgicas; emitir facturas para la recuperación de ingresos y trasladar a los usuarios (pacientes) una información real de su consumo de "recursos" generales. Dividir los hospitales en unidades de gestión autónomas, obligando al repago a los usuarios (enfermos) -aunque minoritariamente- en el gasto por los servicios hospitalarios con cantidades, "en principio casi simbólicas"; y distinguir entre prestación básica y prestación complementaria para poder introducir, en estas últimas, "una cofinanciación del usuario".

Como bien sabemos, numerosas de estas reformas, ya propuestas entonces, se han incluido en las diferentes modificaciones legislativas que se han venido introduciendo en el Sistema Nacional de Salud (dictamen para la modernización del SNS, de 1.997, o la Ley 16/2.012, que supuso la exclusión de miles de personas del derecho a recibir atención sanitaria y el repago de medicamentos y de otras prestaciones sanitarias).

A todos estos extravíos debemos sumar la drástica reducción en el número de camas hospitalarias, el cierre, o absorción (transitoriamente, o no) de determinados Servicios Médicos (y no solamente durante período vacacional); la disminución de los Equipos profesionales (médicos y personal paramédico, administrativo y subalterno), así como de material y maquinaria sanitaria y de diagnóstico; de dotación de medicamentos, etc.

Por todos estos dislates impuestos y otros muchos, obviados aquí por excesiva extensión, necesitamos una oposición política representativa fuerte (de la que carecemos en estos críticos momentos), pero también de una contundente e incansable contestación social.

Habremos, entonces, de seguir luchando en la calle (que no les pertenece solo a éllos) con movilizaciones, manifestaciones y huelgas. Hemos de engrosar, aún más, la Marea Blanca y persistir enconadamente y sin desfallecimiento en la protesta pública. Tendremos que "incendiar" las redes sociales. No podemos permitirles más abusos, ni laminaciones de nuestros tan imprescindibles servicios públicos y que tanto nos costó conseguir. 

Y sobre todo, hemos de demostrar a este inmerecido poder neoliberal que le repudiamos, hacerle saber que la mayoría de la población española queremos su más inmediata salida de todas de nuestras instituciones. Porque podemos y debemos cambiar el signo político que nos dirige, que nos merecemos otra contraria ideología que nos indique distintos y mejores caminos en nuestro recorrido vital.

...Pero para esto nos esperan, impacientes, las urnas. Reflexionemos despacio, serenamente y acertemos, esta vez sí, a la hora de la elección; optemos por quienes más ciertamente defiendan la razón y la justicia sociales, por nuestros más afines y seguros aliados ideológicos en suma ...  






viernes, 1 de agosto de 2014

¿EL SIONISMO TIENE "DERECHO DE PERNADA"?

Tal vez convenga realizar un ligero repaso a la historia en la relación palestino-israelí. Sus muchos vaivenes se remontan a tiempos antiguos.

Con la destrucción del "Segundo Templo" (año 70 d.c.) el Imperio Romano pasa a denominar el territorio ahora en conflicto como la provincia de "Palestina".

Dicho territorio, sería luego ocupado por diferentes reinos: los califas musulmanes, los cruzados cristianos (durante muy breve período), por el imperio otomano y más tarde por el colonialismo británico.

La "diáspora judía", una dispersión de este Pueblo abarcó distintos países del citado imperio turco y también otros de la Europa cristiana.

Hacia finales del siglo XIX y con la frustración registrada tras la Revolución Francesa al no obtener los esperados iguales derechos para los judíos europeos, comienzan a surgir distintos movimientos nacionalistas entre los mismos. 

Entre estos movimientos figura el sionismo, que propuso la creación de un Estado propio. Tras un prolongado debate entre sus líderes y de tratar propuestas de distintos posibles territorios (Uganda, o la Patagonia Argentina, entre otros), este movimiento sionista se decantó por la provincia turca de Palestina (más tarde dependiente de la Gran Bretaña).

La instalación del pueblo hebreo en la tierra Palestina, comenzó con la compra de tierras por supuestos filántropos judíos a sus árabes propietarios (primera "aliyá", entre 1.882 y 1.903), a cuyas tierras recién adquiridas emigraban, seguidamente, militantes sionistas, quienes erigían sus "kibbuts" (auténticas colonias), en la propuesta de refundar un pueblo nuevo, el pueblo judío, basado en el trabajo, la tierra y la solidaridad socialista.

Fue después, en 1.917, cuando Balfour, Ministro de Relaciones Exteriores inglés, quien dio el visto bueno para el establecimiento de un "hogar nacional judío" (hemos de  tener en cuenta su interés particular, ya que la mayoría de sus iniciales infraestructuras públicas eran de origen anglosajón).

Sin embargo tiempo después y como consecuencia de las revueltas árabes de 1.929 y 1.936, el ahora denominado Reino Unido limitó la inmigración judía (ya por entonces bullía en Europa la ultraderecha antisemita). No sirvió de mucho, ya que los sionistas realizaban migraciones ilegales permanentemente, con la pasividad e indulgencia de la autoridad colonial anglosajona.

De esta forma, tras una veintena de años, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, el sionismo había logrado reunir una comunidad judía numerosa aunque no mayoritaria (más del doble era población árabe), pero eso sí, habían constituido un movimiento perfectamente organizado (como bien saben hacerlo, especialmente, los judíos, y empezaban a contar con una estructura militar creciente, decidida a la ofensiva).

Fue a partir de entonces cuando el movimiento sionista pasó de defender principios socialistas a convertirse en fuertemente militarista y agresivo. Y varió de la técnica de colonización al método de "torre y empalizada", la ocupación forzosa e ilegal de  tierras palestinas, corriendo más y más las futuras fronteras de su Estado.

Ahora Israel tacha a Hamás como a un cuerpo meramente terrorista, pero fue el propio sionismo paramilitar quien se enfrentaba al mandato británico y a los civiles palestinos (atentado del Hotel Rey David, de Jerusalén, en 1.946: 92 muertos).

Debilitada Gran Bretaña y en medio de la conmoción del holocausto judío, al término de la II Guerra Mundial, el sionismo aprovechó el propicio clima para avanzar, más consolidadamente, en sus aspiraciones estatales. La ONU propuso una división territorial entre árabes y judíos que fue rápidamente aceptada por el sionismo, quien otorgó con verdadero entusiasmo, su visto bueno (1.948).

Ante la oposición del incipiente liderazgo árabe se inicia la llamada guerra de Israel contra todos sus vecinos árabes, entre 1.948 y 1.949, terminando con el triunfo del naciente Estado de Israel y la firma de un armisticio, con el resultado de un mapa territorial absolutamente diferente (netamente incrementado) al del inicio del conflicto armado.

Israel no se conformó con las áreas designadas por el precedente plan de la ONU, sino que también se apropió de la mitad de Jerusalén y de varios varios otros territorios de su agrado. Todo ello supuso el exilio obligado de unos 700.000 árabes palestinos que pasaron a convertirse en refugiados en países vecinos. O se exiliaban, o eran masacrados por los cuerpos paramilitares sionistas (caso de la aldea de Tantura -entre 200 y 250 civiles, desarmados, muertos).

La posterior llamada Guerra de los Seis Días (junio de 1.967), resultó clave en la geopolítica de la región. Sus consecuencias han sido profundas, extensas y se han hecho notar hasta el día de hoy, pero sobre todo vino a significar otro drástico cambio del mapa palestino. Israel finalizó esta guerra habiendo aumentado su territorio considerablemente, con la incorporación de los Altos del Golán, Cisjordania (incluyendo Jerusalén Oriental), la Franja de Gaza y la península del Sinaí).

A partir de aquí, Israel demostró, cada vez que creyó oportuno y dentro del plano psicológico, a sus vecinos árabes (Amán, Damasco y El Cairo) su enorme capacidad militar y su decidida voluntad a utilizarla.

Israel, desde entonces, se convirtió en potencia ocupante y permanente de una población árabe muy hostil, lo cual estimuló el lógico nacionalismo palestino. Los distintos gobiernos de Israel, con mayor o menor agresividad, periódica, cíclicamente, insisten en sus agresiones expansionistas, en una carrera genocida desenfrenada, ilegal e impune hacia su final objetivo, alcanzar su idílico y alienado sueño bíblico: "la posesión de una tierra exclusivamente judía que debería, según ésta, comprender la tierra existente entre el Nilo y el Éufrates, 46.000 millas cuadradas, que implicaría a Siria, Líbano, la zona nororiental de Irak, la parte norte de Arabia Saudí, la franja costera del Mar Rojo y la Península del Sinaí".

Ese es el más cierto objetivo del sionismo judío, ésa es su auténtica meta.

Mientras tanto y la sociedad internacional se lo permita (como hasta el presente), continuarán eliminando "estorbos de cualquier índole". ¿Qué alta autoridad mundial le ha otorgado al Estado de Israel tal potestad impune?.

¿Quién ha firmado la pertinente "licencia de corso" al sionismo para que pueda masacrar a su antojo a los inocentes pueblos que dificultan el logro de sus extremadas y utópicas ambiciones territoriales?.

¿Cómo se le permite su permanente y ufano desdén hacia los enunciados (también suscritos por este Estado) de los derechos humanos y fundamentales?. ¿A desoir, una y otra vez, el planetario consenso sobre el obligado respeto internacional; a la admisión de tan continuo y prepotente incumplimiento de las normas de convivencia establecidas por la ONU y sobre todo, de sus oficiales Resoluciones?. 

¿Y los representantes de tan impresentable Estado nos adjetiva y reprocha, como muy grave, de antisionistas ...?. Parece una trágica burla, a mi parecer inconsentible ...















miércoles, 30 de julio de 2014

CONSECUENCIAS NEOLIBERALES

Personalmente me reconozco un negado absoluto en Economía, pero lo que más me sorprende es comprobar la disparidad tan opuesta que se nos ofrece al neófito público por parte de sus más supuestos peritos, a la hora de presentarnos sus respectivos y profundos análisis.

En España y en el cono sur europeo, venimos sufriendo las nefastas consecuencias de la aplicación de las "sugerencias"  de los consecutivos Comisarios de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE para salir de la actual crisis que nos embarga y nos ahoga.

Hasta el pasado día 4 de julio, era el señor Olli Rhen quien dictaba las medidas más convenientes para dicha salida (destacando de entre ellas sus "magistrales" fórmulas dirigidas a los recalcitrantes y rebeldes países sureños). El señor Rhen es conocido por ser el máximo portavoz del neoliberalismo (aunque no discordaba mucho de estas ideas su predecesor, Joaquín Almunia -socialdemócrata, al parecer-).

No resultan, entonces, muy diferentes las opiniones de sendos  aparentes rivales ideológicos; o tal vez tan solo se trate de afinidades interpretativas de la más pura ortodoxia profesional. 

Como quiera que sea, el desastre producido en la economía de los respectivos países y en las formas de vida de las poblaciones de esta más deprimida área europea han sido demoledores y por desgracia, para prolongado tiempo.

A pesar de tales evidencias, tanto este dogmático de la fe neoliberal (Rhen), pero también el resto de la llamada Troika (el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) han venido persistiendo -hasta ayer- en la necesidad de continuar profundizando, aún más (que al parecer, sí cabe), en más medidas de austeridad para estos citados países, ejemplo del descontrol y del derroche "desaforados" (según apreciación personal de tan alto dignatario).

Tal patético personaje (y no hay otra forma de definirlo) se mantenía firmemente en el criterio de esta necesidad de austeridad a ultranza, señalando que en España sus recomendaciones están dando sus frutos, pues en los presentes tiempos ya está saliendo de la crisis (opinión plenamente compartida, cómo no, con nuestro ínclito Presidente del Gobierno actual).

La más cierta verdad analítica (en opinión del para nada desacreditado Vicenç Navarro) es que todos los datos nos muestran que fue la crisis la que creó el déficit público y no al revés -criterio mantenido a "marchamartillo" por el recién dimitido Rhen-. Nuestro propio ejemplo lo evidencia: puesto que España estaba en superávit, y no en déficit, cuando se inició la crisis, ¿cómo puede, este ex-Comisario, sostener que la causa de la crisis es el déficit público?.

En realidad no ha sido, sino el enorme desempleo, creado, en parte, por estas precisas políticas de austeridad y recortes del gasto público, lo que generó una ralentización de la demanda y del crecimiento económico, causa de la dramática reducción de los ingresos del Estado (consecuencia de que la gran mayoría de impuestos en España se basan en las rentas del trabajo y muy poco en las rentas del capital); ésto y no otra cosa fue lo que disparó el déficit público.

Los datos que apoyan esta interpretación están al alcance de cualquiera (insiste el citado Vicenç Navarro).

Obra de las frivolidades del señor Rhen, es su otra propuesta para salir de la crisis: la reducción de salarios para hacer la economía más competitiva (cumplido inmediatamente y a rajatabla por su homólogo Rajoy, cumplidor extricto de los dogmas neoliberales). 

Sorprendentemente, o no tanto, jamás este malabarista de las finanzas, insisto, nunca, ha sugerido que se reduzcan los beneficios empresariales (pues ya se sabe que los beneficios forman también parte de los costes de producción, y por tanto, de igual forma podrían, en secuencia natural, bajarse los precios de los productos mediante una reducción de los beneficios (¡ah!, pero no, no puede ser, porque esta idea no es contemplada en ningún momento, en el manual de la oratoria neoliberal).

Más bien se ha producido lo contrario: a medida que los despidos  se han incrementado drástica y velozmente en nuestro país y los salarios han ido bajando (Reforma Laboral tan elogiada por estos nuevos y renovadores liberales) los beneficios empresariales han ido aumentando -de aquí este aparente y todavía incipiente resurgimiento hispano tan solo macroeconómico; pues el deterioro familiar, junto al aumento de la inseguridad laboral sigue haciendo insoportable e insostenible la actual situación de nuestra temerosa población-.

Una de las inmediatas conclusiones de lo expuesto, y siendo realmente benévolo, es la extraordinaria incompetencia del ya inmediato pretérito Comisario Europeo, cuando no, podríamos, con pleno derecho, sospechar de un perfectamente intencionado y premeditado plan ideológico neoliberal que ha venido a trastocar, drástica y rotundamente, la ya previa desequilibrada correlación de fuerzas sociales en nuestro viejo continente.

"El Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, recientemente, nos ha confirmado la sustitución del vicepresidente y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, el finlandés Olli Rhen, por su compatriota Jyrki Katanien, quien ha dejado su cargo como primer ministro para trasladarse a Bruselas".

Para el próximo octubre deberá estar formado el nuevo Ejecutivo Comunitario, en sustitución del actual.

"Jyrki Katanien es el líder del conservador Partido de la Coalición Nacional finlandés. Su consenso  con la lider socialdemócrata, Jutta Urpilainen, sobre las condiciones de la contribución de Finlandia, país sin agobios de déficit o deuda, pero no por ello despreocupado de la austeridad a las ayudas a los Estados socios en riesgo de "default", desbloqueó la concesión de 78.000 millones de euros en créditos a Portugal, pero no desplazó a Helsinki el "núcleo duro" europeo encabezado por Berlín. A pesar de las presiones de una opinión doméstica, reacia al socorro con dinero público de las economías periféricas del euro y a las fuertes reticencias de su socio principal, el SPD alemán" .

Katainen se ha acreditado como un ministro eficiente en su país, que diseñó una política integral dirigida a impulsar el crecimiento, crear empleo y, al mismo tiempo, evitar el endeudamiento y el déficit excesivos.

Confiemos, aunque no demasiado (por su pertenencia e innegable disciplina neoliberales) en que este nuevo representante de tan fundamental Comisaría continental nos resulte, cuando menos, mucho más razonable que su colega dimisionario y nos pueda compensar, al menos parcialmente, con medidas más eficaces, pero sobre todo más humanas y viables a estos marginados países sureños. Todo ello, hasta tanto en cuanto no alcancemos, los verdaderos progresistas políticos, las más efectivas y determinantes (aunque siempre democráticas) riendas del poder Comunitario Europeo.

¡AMÉN!