viernes, 30 de mayo de 2014

¿FRENTE AMPLIO A LA VISTA?

Se me pide impresión personal sobre los resultados del pasado sufragio al Parlamento Europeo.

Mi análisis político, carente desde luego de sofisticados ni matemáticos métodos, se limita a lo básico, a lo evidente, a lo prácticamente incuestionable.

A pesar de la sencillez de su interpretación, de lo palpable de sus respectivos y aún sorprendentes, incluso escandalosos escrutinios en cada país producidos, éstos resultados han descolocado, por una u otra razón, a "tirios y troyanos" por lo inusitado e impredecible.

La verdad es que por primera vez desde la creación de nuestra sociedad continental (este mercantilista club comercial), sus pobladores, gobernados por tan "cualificados dirigentes" se han tomado el mínimo pero inesperado interés que la propuesta electoral ofrecía para darnos, esta vez sí, exacto reflejo del auténtico estado de ánimo general que nos invade, para mostrar al mundo nuestro hartazgo, ya en su límite; el justificado y absoluto descrédito que la actual y elitista clase política nos merece; el rechazo visceral que nuestros gobernantes nos provocan, dando nítida y adecuada sanción a tantas y tan dañinas disposiciones que desde la denominada "Troika" europea han infligido a nuestros respectivos países.

Desde décadas, por otro lado, en los más veteranos estados democráticos europeos y más recientemente en nuestro ibérico territorio, el bipartidismo político ha venido imponiendo una aparente inalterable alternancia en sus gobernanzas respectivas, excepto en los más cercanos tiempos con el peculiar caso teutón en su particular y dispar coalición neoliberal-socialdemócrata (ahora tan perniciosamente preconizada como imprescindible conveniencia para el Parlamento Europeo por destacados y orondos vigentes, pero también ya caducados, prebostes políticos).

Los allegados a esta extraña nueva familia dirigente germana, en realidad ni son tan distantes, ni representan rivalidad ideológica práctica, no en balde lo supieron ver en su tiempo los precedentes partidos socialistas europeos, recalcitrantes resistentes a la entrada del SPD alemán a la Internacional Socialista (puerta que ayudó a abrirles, subyugado y agradecido, nuestro ínclito compañero "Isidoro", deudo de su mentor y amigo Willy Brandt).

Es precisamente por esto, por su gran semejanza ideológica y por sus confluentes típicas creencias de preponderancia genéticas (Alemania, pero incluso también Reino Unido) que pueden, con verdadera facilidad, llegar a los consensos que les sean precisos entre sus respectivos más potentes partidos políticos, logrando así un más fluido gobierno en sus territorios caso de considerarlo necesario -flema anglosajona, semejante en ello a la teutona- (lo peor es que hasta "algunos/as" llegan a creerse también dueños y señores del resto del territorio continental).

Lo cierto y positivo en nuestro caso español, es el atrayente nuevo mapa político que nos ofrece esta novedosa perspectiva con la ruptura de tan degradante, abúlica e inmovilista dicotomía partidaria en el poder, que preveo por cierto prolongada y hasta posiblemente irreversible. El daño sufrido por ambas organizaciones (PP y PSOE), merecidísimo y consecuente a sus aberrantes y nocivos respectivos gobiernos, son históricos e irremediables, entre otras causas porque, y a la vista de todos está, han quedado obsoletos y al margen absoluto de la sociedad que pretenden dirigir y de sus necesidades reales.

Se oye no obstante y con insistencia claramente interesada, que el bipartidismo ofrece muchas más ventajas que perjuicios, que hace mucho más gobernable un país. Esto, claro, lo aseguran los hasta ahora grandes partidos. En verdad pretenden enmascarar su más cierta intencionalidad: lograr justificar una mayor autonomía de acción política, airear sus mayorías absolutas como aval suficientemente justificado a sus siguientes y seguras tropelías legislativas, creyendo haber conseguido, con dichas mayorías, una auténtica "patente de corso". En "román paladino", prefieren un Pueblo pacificado, sometido a la omnipotencia del voto democrático, por tanto, obediente a sus aceptados designios, dócil y manipulable por decisión de la indiscutible palabra dimanante de las urnas populares.

Pues bien, ante la nueva realidad, estas truculentas argucias no les valdrán, se verán obligados a cambiar de estrategia, a alborotar sus respectivos "cotarros" y desarmar sus andamiajes ...pero creo que sus tiempos ya han pasado, no llegarán a tiempo, su credibilidad ha prescrito, RIP.

Es, entonces, éste el momento preciso, el idóneo para la verdadera izquierda política española, ahora que nos reclama nuestro Pueblo estamos obligados a salir a la "palestra" a ofrecerle nuestra verdad, a explicarles que sí que es posible conseguirle y conseguirnos un mundo mejor, un mundo más justo, más humanizado, más sostenible y más feliz.

Tendremos que convencer a nuestros convecinos, a nuestros confraternos hermanos, que juntos podremos alcanzar los ideales perseguidos por tan nobles ideologías, que podremos lograr, al fin, una más consolidada sociedad del bienestar, más segura,  más libre y perdurable. 

Pero para ello hemos de renunciar a ciertos resquemores, a pasados enfrentamientos dialécticos, a dolorosas fracturas personales.

Los auténticos titulares de la activa y pujante izquierda política española han de fundir sus banderas en una sola, nos lo demanda la ciudadanía, hemos de ocupar el liderazgo indiscutible de su partidaria ideología básica ...NO LES DEFRAUDEMOS ... también nosotros.













jueves, 29 de mayo de 2014

TRÁNSITO DE UN SOCIALISTA Y ECOLOGÍA, O ECOSOCIALISMO

"El Ecosocialismo es una doctrina política surgida a finales del siglo XX que integra las ideas del socialismo y del ecologismo.

Los ecosocialistas piensan que el capitalismo es un sistema inherentemente dañino, tanto para la sociedad como para el medio ambiente.

A menudo se denomina rojiverdes a los ecosocialistas: defienden políticas verdes desde una óptica claramente anticapitalista y muy frecuentemente inspirada por el marxismo. Se desmarcan de la mecánica de la "economía neoclásica" de una manera más firme que otros verdes, y apoyan con más vehemencia la "justicia social" como la primera meta de la política, viéndola como una llave para otros objetivos."

"El término Ecosocialismo pretende unir dos palabras -ecología y socialismo- para crear un nuevo significado, un concepto diferente, un pensamiento cargado de reflexión, de análisis, de crítica y también de utopía.

El eco de la primera parte de este neologismo alude al oikos, a la casa humana, es decir: a la Naturaleza y a la Sociedad, a la relación del ser humano con la Naturaleza.

La prioridad de este oikos en el nuevo término, subraya, de entrada, la centralidad de los problemas ecológicos en cualquier reflexión sobre un proyecto social global. La segunda parte de este nuevo término, socialismo, remite a un proyecto social que pretende trascender al capitalismo, instaurando una sociedad más libre, justa e igualitaria. Sin embargo, el que se le coloque después del eco significa que ese socialismo quiere ser diferente y subordinado al cuidado del oikos.

El eco se remite a lo que es (al oikos que habitamos), en cambio socialismo apunta a lo que no es pero debe ser (a la utopía); la palabra ecología alude a problemas, desastres, crisis ambiental; socialismo quiere significar a una sociedad capaz de superar los problemas (sociales y ambientales) que el capitalismo no puede solucionar. El ecosocialismo quiere plantearse como una propuesta de solución global de los problemas ambientales y como una alternativa al capitalismo." (De Wikipedia)


Transcribo, en su literalidad, oficial definición del Ecosocialismo, ideología no siempre bien entendida y muchas veces intencionadamente mal interpretada.

Reconozco mi personal desconocimiento de esta nueva doctrina política hasta muy recientes tiempos.


Mi formación filosófico-política deviene del más común de los recorridos por los pensadores sociales: Platón, Rousseau, Marx, Engels, Bakunin, Lenin, Trotski, Mao, etc y por sus más reconocidos interpretadores:Gramsci Haneker, etc.

 Por esta razón y tras múltiples recapitulaciones personales de identificación ideológica, milité, desde mi juventud más temprana, en el Partido Socialista Obrero Español.

Durante la llamada "Clandestinidad española" compartí riesgos personales con inolvidables y muy entrañables compañeros de viaje. Sufrimos, juntos, incomodidades múltiples y variadas.Nos vimos violenta y frecuentemente enfrentados con activos y agresivos miembros del SEU univesitario. Recibimos alguna que otra dolorosa advertencia física de las "grises y cabalgantes" Fuerzas del Orden Franquista, cuando no, nos las hacían reconocer en "privado", en sus "confortables" salas debidamente "decoradas" al respecto.Viví, participé y compartí, éxitos históricos (aunque fugaces)-entre otros, del mayor triunfo de la historia del socialismo español: Elecciones Legislativas de 1.982-.

Pero también resistí a muy dolorosas e inimaginables traiciones, incorporación de España en la OTAN, renuncia del PSOE al marxismo, la profunda laminación del Estatuto de los Trabajadores, y varias otras incomprensibles medidas protagonizadas por un equipo dirigente socialista en el Gobierno de España, eso sí, con la corresponsable respuesta de varias huelgas generales y manifestaciones populares multitudinarias, impensables medidas para este "supuesto" mandato de la ¿izquierda política española?. 

Todo este gravísimo daño causado por nuestros propios, para algunos nos resultó irreversiblemente imperdonable y seguidamente se produjo una profunda y extensa serie de dimisiones (desde las mismas directivas del partido) entre las que figuraban muchos de mis más respetados y afines compañeros de ideología (yo mismo incluido, naturalmente).

Tras el transcurso de varios años "anclado en el dique seco político" activo, me llegan ecos de renovadores estímulos generados desde otras nuevas y limpias organizaciones partidistas.

Especialmente oigo algunos elogios, aunque dispersos, alrededor de un innovador, fresco y muy animoso partido: EQUO.

Según se me informa, lo han creado unos entusiastas defensores del Ecosocialismo. Tras lograr contactar con su por entonces portavoz en Alcorcón (mi lugar de residencia) y tras instarle, a él y al resto de sus compañeros -que me presenta-, me aclaren mis razonables dudas al respecto de la ideología oficialmente declarada de su organización, se me asegura se trata de un partido ecosocialista.

Es tan solo a partir de entonces porque me intereso en conocer y distinguir las efectivamente notables diferencias ideológicas entre la socialdemocracia (ya generalmente aceptada como la más natural izquierda occidental) y el ecosocialismo. Después de un subsiguiente y minucioso estudio del tema, asumo, satisfecho, plenamente convencido e identificado, este otro ideario tan humanista, tan lógico, tan sostenible, pero también tan netamente mejorado respecto del socialismo clásico, tan deteriorado además tras la conversión en burguesa y muy sosegada socialdemocracia de despacho.

Desde entonces me he sumado, gustoso, a la cooperación voluntariosa militante en EQUO (dentro de mis ya escasas posibilidades cronológicas). Pero últimamente creo registrar alguna aparente ambigüedad en la definición política que supuestamente corresponde a tales siglas partidistas, en contestación y frente a muy concretas preguntas generadas desde distintos medios de comunicación.

Me inquieta, me desasosiega muy sinceramente, la posibilidad de haber podido repetir un nuevo error en mi elección de representación política después de haber, convencidamente, interiorizado este más atrayente, positivo, durable y perfectamente viable método, capaz de transformar nuestro tan desastroso, indeseable, deshumanizado y mercantilista mundo capitalista.

Cualquiera de los más básicos razonamientos me llevan a confirmar la obligación fundamental que cualquier partido político que se precie tiene que cumplir con absoluta prioridad: su declaración oficial inequívoca en cuanto a la ideología política que abraza y defiende.

No es posible, carecería de toda lógica, la existencia de ninguna organización partidaria con indeterminación ideológica.

Me resultaría fundamental que, amén de la ratificación pública de EQUO como partido Ecosocialista, no se tratase nunca de enmascararlo, y que por ende y en mi opinión, por conveniencia de la propia Organización, se divulgase, se difundiese ante cualquier propicia ocasión futura. Aunque parezca mentira, muchos de mis compañeros (además de yo mismo), dudan de si se encuentran en un partido "verde", o si están afiliados a un grupo de los muy honrosamente denominados "rojiverdes" ...

miércoles, 21 de mayo de 2014

OMINOSO Y CULPABLE SILENCIO

Nos viene a resultar ya, clásico y recurrente, decirnos en charlas de café y mesa camilla, de las nocivas influencias que los grandes lobbys empresariales han llegado a alcanzar sobre los gobiernos nacionales de nuestro occidente actual.

Son coloquiales, cotidianos, los comentarios irrebatibles y unánimemente aceptados de que: "quienes realmente dirigen y disponen de bienes y haciendas en las gobernanzas estatales son, o se deciden, desde las altas direcciones de las potentes multinacionales que invaden uno y otro país mercantilizado por ellas"; que "los distintos equipos ministeriales de turno quedan relegados a meros invitados de piedra, o son transformados en frágiles y dóciles marionetas al exclusivo servicio de tales élites mercaderes".

De sus nefastas consecuencias sabemos demasiado bien en los diferentes países europeos, muy agudizadas éstas en nuestros más contemporáneos tiempos, sobre todo los ubicados en su cono sur.

Como vamos observando, estas macrocorporaciones, de intereses privados, no se limitan (como antaño) a la manipulación individualizada y progresiva de los supuestos Estados de derecho, sino que sus redes interferenciadoras gubernativas han logrado expandirse alrededor, entre otras, de la globalidad europea, abrazando con sus prolongados y poderosos tentáculos todo su perímetro territorial.

Estas colosales y pantagreólicas organizaciones empresariales, en el impune imperio de su omnímoda influencia, logran el subvertido acatamiento de los países miembros de la Unión continental, en el estricto cumplimiento de cada uno de sus permanentemente insatisfechos y desaforados egoísmos, imponiendo su particular interesada ley, o variables caprichos de mercado.

Pero también nos es de todos conocido que, si la ambición personal es ilimitada, las hambrientas y fagocitarias fauces mercantilistas de las robotizadas, asentimentales, y por tanto deshumanizadas entelequias empresariales occidentales jamás saciarán sus crecientes apetitos. Son éstas las ineludibles e imperecederas reglas básicas del juego del llamado Sistema Capitalista.

Pues bien, en las críticas, cruciales diría yo, circunstancias presentes; a la inminente vista del siguiente sufragio popular europeo, en su ya postrero ciclo de campaña electoral española y tras oir los esbozos argumentales (hueros y a grito pelado) de los unos y de los otros aspirantes a su máxima representación hispana, tan solo unos muy pocos "avisados" comprobamos un tácito y común, culposo silencio general, respecto a un muy destacado y fundamental tema: las negociaciones, que con celeridad sospechosa, se vienen desarrollando desde las más elevadas instancias intercontinentales, ergo, el llamado "Tratado de Libre Comercio entre la UE y EEUU".

Este interesado y ominoso olvido informativo, esta intencionada ocultación resulta imperdonable, inconcebible e irresponsable entre "voceros" de tan supuesta alta alcurnia política. Solo hemos podido escuchar, sobre tan trascendentales intenciones y clamando en el desierto, o casi,  a unos pocos y muy especiales candidatos ...

Este gravísimo descuido informativo nos muestra visos de olvidados  nefandos pasados, de acorazados, de ya rancios autocráticos oscurantismos, en este caso también aparentemente dimanados desde las cúpulas del poder institucional ...¿porqué?.

A pesar del unánime acallamiento de los medios de comunicación al respecto, son sin embargo diversas las opiniones en contra de tal acuerdo comercial, resultan coincidentes en pronosticarnos muy serios y flagrantes riesgos en nuestras poblaciones tras su firma y puesta en marcha: "las multinacionales escaparán al control del poder político".

La Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP -siglas anglosajonas) prioriza, con exclusividad, los supuestos beneficios económicos resultantes del referido y ambicioso (nunca mejor dicho) macroacuerdo intercontinental.

Los diferentes equipos negociadores se regocijan anticipada y premeditadamente de sus respectivas luminosas gestiones en favor de tal proeza, de su vital e insustituíble aportación a tan irrepetible e inimaginable construcción del tan halagüeño, del tan libre y ventajoso avanzado mercado global que les preparan a sus protectores ... y siempre a la lógica espera consecuente y recíproca de los merecidos parabienes que sus insignes mandatarios, en la sombra, les otorgarán en justo reconocimiento.

Las propuestas actuales, objeto de este tratado (aún frescas en su todavía borrador), concederán a gobiernos y empresas extranjeras una mayor oportunidad, incluso, de influir -ahora sería de forma oficializada- en la opinión pública, tanto en nuestra UE, como también en EEUU.

Existen, no obstante, ciertos grupos y muy escasas fuerzas políticas en los foros europeos que nos advierten y alertan sobre sus muy significados riesgos, medioambientales, sanitarios y de seguridad alimentaria para los consumidores, tras la firma de este documento filtrado (pues no se ha formalizado, oficialmente, todavía).

Este tratado supondrá una clara retrotracción de la vigente normativa europea, reguladora de la comercialización de bienes y de servicios, viendo incrementados los recortes de nuestros derechos sociales, laborales y ambientales.

La futura toma de decisiones europeas se hará entonces, necesariamente, más acolegiada y mercantilista, eludiendo, como ya hemos dicho, el imprescindible control democrático.

Socialdemócratas y neoliberales europeos se alinearon en la oposición de la paralización de este acuerdo que supondrá la eliminación de barreras normativas y económicas para las relaciones comerciales entre los dos continentes. Es decir, se impondrá el "todo vale" en aras al puro beneficio económico y a expensas de las previsibles indeseables consecuencias para los respectivos ciudadanos, europeos y estadounidenses.

Me permito ahora recordar, pues es de razón, que tan solo las intervenciones de la Izquierda Unitaria y el Grupo de los Verdes, han sido las únicas discordantes voces representativas registradas en el Parlamento de la Unión Europea, contrarias a dicho macroproyecto comercial.

Esta destacadísima y trascendente información sobre las negociaciones referidas, insisto, no las he podido escuchar de boca de ninguno de nuestros partidarios candidatos españoles a las elecciones europeas de entre la aturdidora y avasallante barahunda de "cacareos" propagandísticos recogidos hasta ahora, salvo la excepción, única y honesta, muy reconocible y destacada, de los electos aspirantes propuestos por EQUO (integrantes de los citados Verdes Europeos) y que tan merecidamente -a diferencia de otros- se presentan al siguiente sufragio continental con la enseña "Primavera Verde".

Os sugiero la conveniencia de dedicar una especial atención optativa hacia este nuevo y pujante ECOSOCIALISTA partido político español.








viernes, 16 de mayo de 2014

ODISEA DE LA IZQUIERDA

Nuestra denominada Historia Moderna nos revela puntuales y destacados hechos protagonizados por muy significativos y exclusivos personajes, seres humanos, mujeres y hombres únicos que empujaron nuestro mundo conocido hacia las más evolucionadas y modernas sociedades.

Descubridores, químicos, biólogos, astrofísicos, ingenieros, matemáticos,
pensadores insignes, fueron moviendo nuestra esfera armilar en la objetiva dirección del progreso humano, pero a la vez también este proceso nos ha reportado otros nefandos especímenes de muy contrario signo.

La izquierda política internacional pero también española, han venido sufriendo, a mi parecer, un importante deterioro, o desvarío ideológico causando un enorme y confiemos aún reparable daño en las clases más desfavorecidas de esta sociedad (la al parecer ya desaparecida clase obrera).

Su palpable declive está siendo largo pero progresivamente firme, sostenido e "in crescente".

El enemigo ideológico de la izquierda se nos mostraba típico y evidente en nuestros inmediatos pasados lustros, pero ha ido aprendiendo del enmascaramiento y de la apariencia necesarios para fingirse, ahora, y a pesar de su epidémica demostrada corrupción, un pundonoroso y respetable rival; envistiéndose del más lucido traje de adalid de "pandereta", del máximo defensor de la justicia social y de la mayor de las comprensiones civiles.

Pero en realidad sus representantes no son sino imitadores fieles de sus homólogos "mayores" en nuestra Europa de la Unión: flagrantes protectores del privilegio de clases, del mantenimiento económico de los poderosos y de sus no muy limpios mercados.

Es decir, no son sino meros cocineros del neoliberalismo más rancio, divulgadores domésticos y clásicos de la "Razón Pura" kantiana.

Pero amén de las inocultables y muchas veces inevitables causas y ciclos históricos, influyentes directos de tan grave retroceso ideológico, también aprovechan toda voluntarista oferta de agradecidos e inicuos traidores, otrora ídolos de barro devenidos a tristes denostados fantoches sociales.

Aparentes "iluminados", aún vivos de entre aquélla manipuladora cohorte tratan ahora de volver por sus fueros (no se sabe por cuántos "puñados de lentejas") a proponernos con insistencia claramente sospechosa, la inevitabilidad conveniente, por nuestro mejor bien general, el "ayuntamiento" de los precedentes más "seguros" partidos (PP-PSOE).

En realidad, tan capciosas sugerencias, originadas por los mercenarios de siempre pretenden con ello, además de seguir ostentando el poder manipulador, lograr el mayor menoscabo y división de las verdaderas fuerzas enemigas, la irredenta izquierda activista.

"O con nosotros, o el caos", ese es el lema adoptado por tan impresentables y burdos voceros, por tan perniciosos intelectualoides y politicastros. O asumís nuestra inteligente y sesuda solución, o vamos derechos hacia el irreversible desastre.

Tan peregrinos, aberrantes y alucinados consejos tienen, claro, sus clásicos orígenes y objetivos: desarmar, adocenar y seguir domeñando en suma, a esa peligrosa, airada y todavía en demasía, aguerrida izquierda española. Acostumbrarla, de nuevo, al sometimiento civil, a la clasista sojuzgación, a la autoculpabilidad inconsciente, a la postrera aceptación del "porque sí", a la renuncia final ...

Compañeros/as, no admitáis esta burda trampa de la concordia necesaria por nuestro propio bien, ni nos resultaría común, ni mucho menos se conseguiría concordia alguna. Tened siempre presente la fortaleza de la razón, el poder de la unión de nuestras sólidas voluntades; haced como Ulises en aquélla homérica "Odisea", tapaos los oídos, desoid estos engañosos "cantos de sirena", rechacemos de plano obscenidades tales. 

La "Lucha de Clases" sigue plenamente vigente, el dialéctico y democrático enfrentamiento político nos deberá retornar a perdidas parcelas de bienestar social y a un más atractivo horizonte vital para la mayoría.

No renunciéis a nuestro  ideario fundamental, persistamos en la lucha, no abandonemos el frente de batalla. Si algunos os decepcionan, otros os estamos esperando con la fe que no perdimos, que nutrimos a diario.

Registrad a vuestro derredor, sí que hay salida, sí que todavía existe esa opción política con la que identificaros. Sí, ya hay conformado ese nuevo grupo político de izquierdas, republicano, laico, federalista, horizontal y transparente. Ese partido de presente y de futuro que lucha por una verdadera igualdad, por la paz, por el desarme, por la ecología, por la sostenibilidad, por la defensa a ultranza, de lo social, de lo público y por el bien común: ALTERNATIVA SOCIALISTA (CLIAS).

Analizad detenidamente de entre las opciones que os ofrece el actual espectro político español, no os quepa duda alguna de que podréis encontrar ese grupo humano que necesitáis que coincide en vuestros sueños. Nunca, jamás dobleguéis vuestras sólidas y razonables convicciones, no os rindáis jamás, juntos venceremos ...















martes, 13 de mayo de 2014

NO ES ADMISIBLE EL PUNTO FINAL

Ni la dictadura franquista, ni sus inhumanos métodos aplicados hacia la población vencida y amordazada deberán quedar impunes. Se lo debemos a nuestros desaparecidos y a sus familias, este doloroso período deberá ser enjuiciado, sin dilación alguna, ya.

Se lo debemos a los torturados, a los tan injustamente represaliados, a los enmudecidos, a tantos sentenciados tras burdos aparentes e inaceptables juicios militares sumarísimos, en cumplimiento de una fútil apariencia de legalidad del Estado.

El siniestro cometido de la tétrica Brigada Político-Social, entre 1.956 y 1.975, dejó huellas indelebles e imperecederas en los incontables casos de salvajes torturas infligidas en aquéllos discordantes ideológicos, en aquéllos denodados y jamás abatidos luchadores por la verdad, por la justicia y por la libertad democráticas.

Los cobardes, arcanos, coactivos métodos aplicados por este grupo de desalmados con "patente de corso estatal" a inocentes implicados en muy aleatorias y mercenarias delaciones, no han de quedar impunes. No es, en absoluto, admisible la aplicación de "punto final", ni Ley de Amnistía que valga; deben caer sobre sus titulares (vivos, o ya fenecidos), sobre sus respectivas biografías, el imperdonable e inolvidable repudio social y las condenatorias sentencias, resultantes de un global enjuiciamiento internacional al holocausto franquista y a sus abominables protagonistas.

Por tanto mancillado honor, por tanto desafuero (fusilamientos, torturas, prisión política, exilio, trabajo esclavo, robos de recién nacidos, desaparecidos, depurados) aquélla represión franquista ha de ser pública y judicialmente denostada. No es honesta la ocultación, ni enmascaramiento por más tiempo.

Por ello, en la lucha de la denuncia de tanto horror, nuestra entrañable Buenos Aires recibió el pasado 14 de Abril de 2.010 una querella criminal por delitos de genocidio y/o de lesa humanidad cometidas por el Estado Español entre el 17 de Julio de 1.936 y el 15 de Junio de 1.977.

La suscribían la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y organizaciones de derechos humanos (entre otras, las abuelas de la Plaza de Mayo), y fue la juez Servini quien, en aras a la defensa del principio de justicia universal asumió el caso.

La antigua Dirección General de Seguridad del Kilómetro 0, de Madrid, guarda muy nefastos recuerdos de aquélla época, de cuando la barbarie de la inhumana y laureada nefasta Brigada Político-Social campaba "a sus anchas e impunes cotidianeidades". 

Su máximo Jefe entre 1.963 y 1.975, el Comisario Saturnino Yagüe, falleció -de muerte natural- en 1.978, en Madrid. Roberto Conesa ("Superagente" Conesa) lo hizo en 1.994, exonerado de condena judicial ninguna, ni reproche público.

Manuel Ballesteros (uno de los más despiadados agentes de tan abominable grupo) llegó hasta la Dirección del Gabinete de Información del Ministerio del Interior, con José Barrionuevo y Rafael Vera. Fue condenado en dos ocasiones, por la guerra sucia contra ETA, pero también fue finalmente absuelto por el Tribunal Supremo.

A González Pacheco y por Martín Villa, le fue incluso, concedida la Medalla de Plata al Mérito Policial por su colaboración en la liberación del General Villaescusa (su "meritaje" precedente fue absolutamente obviado). Finalmente, con la Ley de Amnistía de 1.977, se archivaron las diecisiete denuncias por delitos de tortura que recaían en su persona.


La Brigada Político-Social, instalada en la hoy sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, era como se puede colegir, el departamento policial más elogiable, secreto y dotado de los servicios de seguridad del Estado; no en balde sus "insustituíbles" cometidos eran: seguimientos, escuchas telefónicas, control de la correspondencia, detenciones, confiscación  e incautación de bienes, allanamiento y registro de viviendas, y como bien asimilaron de las enseñanzas nazis, la tortura como método recurrente para ampliar la información, o simplemente como forma de castigo; aplicada con impunidad indiscutibe, absoluta, avasalladora; cualquier conducta que pudiera afectar a aquél peculiar "Orden Público" del Régimen Franquista del miedo y la mordaza, convertía a cualquier todavía no ciudadano, en peligroso sospechoso.

Los plazos legalmente establecidos para la detención policial era de un máximo de 72 horas, en muchos de cuyos casos resultaron una pura y mera falacia, y la permanencia en las comisarías, en medio de intimidaciones físicas y morales, de otras vejaciones de diversa índole y de salvajes torturas, podían durar días y días, y hasta semanas enteras en el "loable" intento de someter la más firmes de las voluntades. Todo ello formaba parte intrínseca de las obligadas "diligencias" policiales en nuestro país de aquél triste período de nuestra pasada  historia. Muchas de aquéllas detenciones eran ocultadas, no se registraban oficialmente; ausente la asistencia médica ni letrada, y sin ningún derecho a la defensa.

La tortura constituye, por definición, un crimen estigmatizador que pesa sobre sus propias víctimas, paradógicamente, pues a las vejaciones sufridas se añade el carácter vergonzante de quienes las sufrieron.

Sumado al silencio oficial establecido por el Régimen Franquista, la impunidad de los perpetradores de las torturas suele conllevar, por ende, a aparecer éstos como probos servidores del Estado (en un intento vergonzoso de autojustificación estatal) tal y como hemos comprobado en datos precedentes, en tanto que sus víctimas arrastran a menudo y, en muchos casos para el resto de sus días, el oprobio social, la  merma  de autoestima, y desde luego, la ausencia del merecido reconocimiento y reparación.

No, no debe ser admisible el punto final para esta aberrante y obscena historia, ni mucho menos para sus autores.

Contrarrestar esta insoportable contradicción requiere de la adecuada divulgación histórica, de afirmación social en la memoria reparadora de tamaña injusticia y cómo no, también como ineludible ejercicio de higiene democrática.














martes, 29 de abril de 2014

¿CONGÉNITO MIEDO ESPAÑOL, O DESAPARICIÓN DE LA IZQUIERDA'

Tras la lectura del oportuno y muy acertado artículo de Lidia Falcón sobre "Nuestra III República", no me resta sino felicitarla y seguidamente conmiserarme al ver mi absoluta identificación con sus tan atinadas y descorazonadoras conclusiones.

Me resultan intolerables la tibieza, timidez, vacilación, irracionales justificaciones de inoportunidad temporal, supuesta inmadurez civil y tantas otras peregrinas evasivas utilizadas por los dirigentes políticos actuales de izquierdas, sindicatos de clase, asociaciones y plataformas sociales, periodistas y demás creadores de opinión, en su fútil y huero afán de convencernos, de justificar su claro abandono, su culpable e imperdonable elusión al cumplimiento de su obligada y muy primaria reivindicación ideológica: la reinstauración de nuestra violentamente defenestrada República ... y yo no sé ver, en esta tan grave desidia, sino el simple y llano reflejo de sus íntimos y personales miedos congénitos, o peor: el final reconocimiento de la desaparición, real, de los partidos de izquierdas en nuestra querida "piel de toro".

Sabemos bastante, o deberíamos saber, de nuestra ya postrera incivil guerra, de su génesis y de los espurios objetivos de sus desencadenantes protagonistas. También conocemos de sus terribles y sufridas consecuencias, del millón de muertos y de la seguida y prolongada cainita venganza de los vencedores, de la represión cobarde, de las torturas aplicadas (aún impunes), de las múltiples represalias civiles y profesionales a que fueron sometidos sus enemigos ideológicos, imaginarios, o no, y de sus familias.

Y todo ello porque hubo poderosos promotores interesados en traicionar la legítima y electa Constitución Republicana. Burdos caciques rurales, señoritos latifundistas, prepotentes y orondos empresarios, representantes destacados de la "hidalga nobleza hispana" y parásitos millonarios que empujaron activamente, que colaboraron con generosas aportaciones económicas y de influencia para subvertir la legitimidad del Estado.

En estos momentos, en nuestra democracia no tan joven ya, contamos de nuevo,  con representantes populares en el Parlamento, en el Senado, en las Comunidades Autónomas, en los Ayuntamientos y, una vez y otra más, se nos insiste desde nuestras portavocías políticas que no, que aún es prematuro, que no es llegado todavía el momento, que nuestro Pueblo no es suficientemente maduro, que no está preparado para asumir la III República.

¿Y estos son nuestros elegidos representantes públicos?; ¿quienes nos subestiman de forma tan insultante?; ¿es que acaso consideran precisemos de algún tipo de tutoría, de protección paternalista, de guías espirituales?-

En bien poco se tendrían entonces; inevitable y consecuentemente se estarían, tácitamente, autodevaluando; como diríamos por Castilla: "quedarían a la altura del betún".

Por otra parte me parece penoso, descorazonador, la falta de méritos, de credibilidad y de liderazgo en la llamada Clase Política española ... y lo más doloroso y sangrante, corresponsablemente también entre la pertinaz desunida izquierda.

Me abochorna observar la falta de auténtico discurso político en nuestros líderes progresistas, su ausencia de contenido, el monocorde y repetitivo predicado, abúlico, plano, sin substancia, sin siquiera autoconvicción previa ni propia, incapaz de movilizar conciencias, sin osar mostrar la mínima rebeldía corresponsable ante tamañas y continuadas canalladas  conque se nos viene infringiendo.

También en los nuevos, en los recién multiplicados recientes partidos políticos supuestamente de izquierdas, echo a faltar una clara, nítida, necesaria declaración de principios; registrando en cambio una aparente intencionada ambigüedad en sus  respectivas definiciones oficiales ideológicas. A ningún representante de las noveles organizaciones partidarias progresistas he oído (en las frecuentes e insistentes preguntas que al respecto les hacen), que se consideren líderes de un grupo que se declare SOCIALISTA, REPUBLICANO, FEDERALISTA y LAICO. Podremos, en todo caso, sospecharlo, pero al parecer, nunca obtendremos ninguna certeza, su sorprendente e incomprensible pudor se lo impedirá siempre ...o, tal vez, será su congénito miedo español ...o, peor aún, que no abrazan en realidad dichas convicciones, que se desmarcan de tales ideales.

Como muy bien nos dice Lidia, ni aún en los presentes tiempos, con el hundimiento de nuestra economía, con el galopante paro que sufrimos (seis millones de conciudadanos; millón y medio más sin derecho a subsidio), con el consiguiente empobrecimiento poblacional, con la pérdida de importantísimos derechos laborales (avasalladora reforma laboral neoliberal impuesta), se presenta nadie con tal justa reivindicación.

Ante una monarquía desacreditada, corrupta y parásita (como casi todas), estéril y frente al intento de tanta laminación moral, de las insoportables agresiones a nuestra dignidad por parte de nuestros rivales políticos, es hora precisa de exigir el necesario plebiscito popular que nos devuelva, esta vez, la III República Federal Española.

Para inculcar verdaderos y nuevos valores de libertad, de igualdad y de fraternidad; aquéllos valores que la Ilustración no llegó a consolidar en nuestro país; nuevas y más ambiciosas perspectivas educativas, porqué no, derivadas y adaptadas al momento presente, pero devenidas de aquélla añorada y todavía no igualada Institución Libre de Enseñanza y por unos servicios públicos gratuitos y de calidad.

La III República Federal Española, nos acercaría sin duda a una Sociedad más ética, más democrática, más pacífica y más justa.

¿Porqué es tan difícil lograr satisfacer tanta expectante esperanza con la presentación de un partido político que abrace esa ideología tan prometedora y de izquierdas ya descrita?. ¿A qué es debida la falta de ese partido valiente y cómo es que no aparecen líderes capacitados y capaces de poner en verdadero "pie de guerra" democrática a los tan injustamente castigados?.

¿Es entonces cierta la epidemia de ese mal denominado miedo congénito español la que nos coarta, o es que en realidad, final y formalmente hemos renunciado a una auténtica izquierda política española?.

Difícil, arduo y muy doliente nudo gordiano a resolver ...




jueves, 24 de abril de 2014

GÉNESIS, EVOLUCIÓN Y CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA

Sobre la génesis, evolución y crisis de la Unión Europea.

La más primaria, poética y reaccionaria de todas las posibles interpretaciones nos remonta al Imperio Romano, a la Ley de Ciudadanía y al emperador Caracalla (año 212). Después fue el conquistador Carlomagno quien recuperó la idea de una Europa unida, seguido de Carlos V y Napoleón (todos coincidentes en parecidas espurias ambiciones).

La segunda, ideológicamente idealista, políticamente conservadora y capitalista en lo económico, asegura ser el resultado del pacifista humanismo tras la masacre de la II de las Grandes Guerras continentales y en evitación futura de otras confrontaciones bélicas, destructoras de seres humanos, de bienes naturales y productivos y de la economía global, en fin. También por el temor a las armas nucleares y en el loable interés de lograr esa Europa neutral, equilibrada y pacífica; es decir: conseguir una ciudadanía europea, basada en la equidad entre los Pueblos y una prosperidad socioeconómica común.

La tercera versión, socialdemócrata, diferenciadamente democraticista y keinesiana; sobre todo insistente en los poderes parlamentarios europeos establecidos. Esta otra vía viene a aplicar el social-liberalismo, tratando de movilizar a la ciudadanía democrática en impedimento de la reacción conservadora.

Y la cuarta y última reflexión analítica afirmaría que la historia de la Europa de la Unión, no es más que el producto de la múltiple contradicción capitalista: contradicción económica, político-estatal y a escala mundial, cuyo compendio es el simple resultado de la feroz lucha de clases y de la de los pueblos opresores sobre los pueblos deprimidos.

El camino futuro de esta Unión Europea, por tanto, dependerá del lado en que en cada momento se incline la balanza entre estos dos tan antagónicos, irreconciliables y desde luego incompatibles intereses.

La evolución del capitalismo europeo (motor real que nos ha traído hasta aquí) deviene de un largo período, pudiendo datarse desde el tratado de Wetsfalia, del Congreso de Viena y de los Tratados de Teherán, Yalta y Postdam.

Los victoriosos países han venido imponiendo sus muy particulares condiciones en dichos acuerdos, otorgándose preeminentes puestos en el concierto internacional; por sus más "boyantes" economías, por la fortaleza de sus monedas y por el prevalente proteccionismo interno y su mayor influencia en los mercados mundiales.

Las potencias europeas coaligadas a Alemania a partir del Tratado de Maastrich, han acordado un abanico de exigencias a los países de la Unión más deprimidos, incrementadas hasta lo insoportable desde la provocada instauración de la actual crisis económica (sobre todo hacia el Cono Sur) para aumentar su propio poder respectivo y romper, definitivamente, con las sufridas conquistas obreras y populares europeas.

Este es el lamentable presente y el incierto futuro a la vista. Contemplamos, aterrados y razonablemente coaccionados, las aparentes insalvables diferencias entre los países del Norte y del Sur continental. Comprendemos, y lo peor, hasta llegamos a asumir como razonable, la permanente amenaza de nuestros dirigentes europeos que cíclicamente, como si de cambios estacionales se tratara,  nos imponen nuevas y peores medidas restrictivas que van imposibilitando, cada día un poco más, el libre desarrollo de nuestras vidas, endeudando nuestras precarias existencias y el desesperanzado devenir de nuestros hijos.

Y es por ésto, por lo que no me importa insistir, una y otra vez, en la  crucial importancia de estas próximas elecciones europeas. En clamar a las conciencias responsables de mis conciudadanos para que asuman, con la suficiente reflexión, con la madurez que nos ha dado tanta calamidad inmerecida, la obligación de su voto. Pero del voto meditado, contrastado con las indeseables experiencias recogidas. Sin permitirnos nuevos posibles  y tal vez irreversibles errores. Con la seguridad y firmeza necesarias, con inteligencia y frialdad. Para impedir más abusos de los poderosos, por nuestro propio bien y por el de nuestros hijos, que éstos no nos puedan después reprochar posibles dramáticas desidias.

Pero también habremos de recordar que el espectro partidario no se circunscribe tan sólo a la habitual bipolaridad, que existen otras opciones progresistas, limpias de pecado, horizontales, transparentes, cuidadosas del medio ambiente, pacifistas y de izquierdas, que luchan por la igualdad, por la sostenibilidad, por las energías naturales y por el bien común.

Confío en que esta vez sí, seguro estoy de que en esta ocasión los españoles demostraremos haber aprendido la lección, que contaremos con el adecuado poder de reacción, que sabremos defendernos con las armas de la democracia frente a los ufanos "tiranuelos" del poder económico, contra la presuntuosa élite mercantilista que trata de anularnos, de aniquilar nuestros escasos derechos sociales, laborales y ciudadanos, que les daremos merecida contestación a ambición tan desmedida y tan inhumana.




martes, 15 de abril de 2014

¿PORQUÉ LA III REPÚBLICA ESPAÑOLA?

Todos estamos reconociendo la inevitable caducidad de múltiples articulados de nuestra Constitución de 1.978, los unos por ya trasnochados, los otros desgraciadamente por meramente voluntaristas.

Como consecuencia, comprobamos la imperativa necesidad de suplirla por otra democrática alternativa en aras a una mejor y más eficaz defensa de nuestros mayoritarios intereses.

Este actual trance se presenta además dentro de una gravísima crisis económica, institucional, territorial y hasta de credibilidad representativa.

Observamos insostenibles, imperdonables y repetitivos corruptos comportamientos (y no todos llegan a ver la luz) desde prácticamente las más altas instancias estatales. Desde la propia Casa Real, pasando por destacados miembros de gobiernos autonómicos, ayuntamientos, partidos políticos mayoritarios, sindicatos de clase, amplios sectores económicos y muy determinantemente en el manipulador área financiero.

Las oficiales encuestas en nuestro país nos revelan la espeluznante cifra de seis millones, aproximados, de parados (muchos de ellos sin prestación ninguna, ya); un panorama de laminación gravísima de nuestros derechos sociales (Sanidad y Educación, los más sangrantes pero ni mucho menos los únicos) como "más imaginativa" solución a la aplastante crisis económica actual, provocada, más que plausiblemente, de forma intencionada por los poderosos de siempre; la drástica y "legalizada" reducción salarial general de los españoles con la "suerte" de trabajar; la suma de tanta aberración nos está llevando a una situación de miseria, de bolsas de hambre, de familias violenta y definitivamente desalojadas de sus hogares, de jóvenes sin futuro alguno; ... y por muy insultante contraste observamos otra clase de estadística: un significativo aumento de la brecha entre ricos y pobres.


La palpación viva de esta confrontación social, generada por la clásica casta dominante y apoyada por su afín tribu europea, conformante de la Troika dirigente, está involucionando a nuestras democracias (prioritariamente a los sureños estados continentales).


Respecto de España, vemos la desfachatez prepotente de nuestro "electo" equipo de "desgobierno" con la imposición de sus exclusivas y muy particulares leyes, bastante de ellas instauradas a través de estrictos Decretos de Ley. Eliminación de múltiples derechos laborales y ciudadanos y aberrantes e inaceptables propuestas legislativas, tales como la bien denominada "Ley Mordaza" y el obsceno intento de rectificación de la actual Ley del Aborto.


Todo ello nos va insoslayablemente retrotrayendo a un modelo de Estado centralista y autoritario, a imagen y semejanza del autocrático e insoportable régimen franquista ... tan idealmente imitable para muchos de nuestros actuales gobernantes. Hasta los propios medios informativos están siendo condicionados, manipulados y secuestrados; sujetos al libre antojo y como defensa y enmascaramiento de la bochornosa verdad que ocultan los poderosos de siempre, verdaderos causantes de los desastres presentes.

Este crítico panorama general está levantando a una gran parte de nuestra ciudadanía que se manifiesta, una y otra vez, incansable, a través de partidos políticos y sindicatos, pero también por medio de muy innovadoras fórmulas alternativas: las llamadas "mareas" que se suman a la lucha, vehementes, con la razón por bandera, de forma activa y realmente riesgosa, frente a brutales deshaucios, privatizaciones de los sectores sanitarios y educativos públicos; contra el intento de abusos como el de Gamonal, contra la subida tarifaria del transporte en Barcelona,  en inaceptación de la detracción fáctica y unilateral de las pensiones, a favor de los parados del Baix Llobregat, del injustificado ERE de Coca-Cola ...

El significado de toda esta protesta viene a propiciar, a evidenciar, un novedoso y optimista protagonismo popular, inaudito desde hace décadas; a mostrarnos la posibilidad, el derecho a un renovador proceso histórico en defensa de nuestros inalienables derechos sociales y por el ansia de un nuevo modelo de Estado democrático.

Y deberá ser por todo ello, porque tenemos la obligación de identificar a nuestro auténtico enemigo de clase, a nuestro cruel rival político, causante de nuestras mayores desgracias vitales y generador de tanta desesperanza futura generacional y a enfrentarle con el necesario vigor y posibilidades de victoria, por lo que se hace tan necesaria la unión (puntual y transitoria, pero formal y vigilada) de la izquierda política española.

Necesitamos ineludiblemente de la empoderación ciudadana para lograr, nosotros (los verdaderamente más interesados), una auténtica democracia social y de derecho a través de un proceso constituyente que nos conduzca a la final consecución de la III República Federal Española, popular y laica.

Una República realmente mayoritaria, que no genere dudas, una República que borre de una vez y para siempre, todo tipo de privilegios (ni institucionales, ni familiares), que sepa despedir a la monarquía borbónica con cortesía y respeto (aunque probablemente inmerecidos); una República que sume las voluntades de millones de ciudadanos libres; con diferentes pero siempre democráticas ideas; de distintas organizaciones políticas y sociales, pero confluyentes ante este tan anhelado modelo de Estado.

Un Estado donde se renueve y actualice una más moderna y dinámica Constitución, que esté más a favor y acorace mejor nuestros prioritarios derechos sociales, económicos y democráticos; un Estado verdaderamente elegido mayoritariamente por sus ciudadanos, indudablemente soberano, independiente de los dictámenes de la Troika europea de turno, de la manipulada OTAN y de la inconveniente, a veces, influencia de EE.UU. Es decir, una vanguardista y ejemplarizante República Federal Española.

Desde EQUO, desde luego, estamos en éllo.







lunes, 31 de marzo de 2014

ABERRACIÓN INACEPTABLE: Rentabilizar la Salud Pública

La atención sanitaria deberá seguir siendo siempre un derecho público inalienable, tratar de rentabilizarla sería una de las mayores e inaceptables aberraciones a cometer contra la sociedad occidental.

Aunque la asistencia pública sanitaria es relativamente reciente (surgió tras la Segunda Guerra Mundial como un derecho en la mayoría de países europeos) y la más auténtica razón inicial de su generalización fuera pura y meramente mercantilista: mantener sanos a los obreros para el más seguro sostenimiento de la producción, hoy en día ese derecho deberemos seguir defendiéndolo por encima de cualquier otro bastardo interés -mucho más si su exclusivo objetivo privatizador, como ocurre en el presente caso, es el economicismo neoliberal-..

Hoy, las necesidades capitalistas han variado y consecuencialmente los  aún insuficientes beneficios sociales alcanzados tras arduos años de lucha del Movimiento Obrero (el cada vez más decadente "estado del bienestar") están siendo borrados del mapa europeo progresiva e impositivamente. Todo apunta a una mayor profundización de la crisis y al incremento de las desigualdades: la riqueza se va concentrando en menos manos y aumentan la pobreza y la exclusión.

En toda Europa sus gobiernos vienen aplicando (al sumiso acatamiento de las "instrucciones"  dictadas desde su troika directora) las mismas políticas antisociales: prioritario desmantelamiento de la asistencia sanitaria y la educación públicas.

Si no se lo impedimos, las recetas dictadas desde el Capital serán el incremento de las privatizaciones, las cuales no se frenan tan sólo votando cada cuatro años, sino luchando ...y luchando activa y unitariamente. En las luchas no es posible delegar en nadie, tendremos que ser nosotros mismos quienes deberemos defendernos de tantas y tan insoportables agresiones sociales y devolver al Pueblo lo que es del Pueblo.

¡El Sistema Capitalista jamás dará respuesta a las necesidades de la Clase Trabajadora, ni a las exclusiones sociales!.

Necesitamos un sistema de salud pública para todos, sin excepción ninguna, que responda a las necesidades sanitarias de toda la población; que sobre todo actúe sobre las causas sociales, económicas y políticas de la enfermedad, que sea gestionado "de verdad" por cualificados profesionales; de calidad y gratuito.

No olvidemos que todas las conquistas sociales han requerido de esfuerzos, sacrificios y hasta de sufrimientos personales. Al Pueblo no se le regala nunca nada, no hay nada gratuito para él.

¡Permanezcamos en  alerta, en constante pie de lucha; mantengámonos firmes y unidos, no les permitamos nos roben nuestros más básicos derechos ciudadanos!.


sábado, 1 de marzo de 2014

UCRANIA, polvorín vecino

En mi artículo inmediatamente anterior "QUIÉN NOS PROTEGE", trataba sobre el dramático  e inquietante panorama político internacional compartiendo, a nivel personal, merecidas críticas negativas hacia nuestras más influyentes y mundiales Instituciones, a la vez que evidenciaba el injustificado y siempre reincidente incumplimiento de sus connaturales y pertinentes responsabilidades. 

En esta ocasión quiero hacer referencia al complejo conflicto ucraniano, a la indeseable, perniciosa  y arbitraria injerencia multinacional (siempre egoísta e interesada) y, cómo no de nuevo, a la habitual inoperancia (¿intencionada?) de estos mismos poderosos y bien presupuestados Organismos.

Las historias de Ucrania y de la Península de Crimea devienen de muy ancestrales tiempos. Datan desde varios siglos a. de C. Sus anales cronológicos sucesivos, desde la antigüedad hasta los presentes tiempos, resultaron azarosos y diversos como comúnmente lo fueron también entre los más vetustos y  coetáneos países europeos.

Pero la moderna historia de Ucrania comenzó con los eslavos orientales, siendo desde el siglo IX su propio centro habitado, su Estado fue conocido como Rus de Kiev y se convirtió en la nación más poderosa y grande de Europa.

En el siglo XIX, la mayor parte de Ucrania se integró al imperio ruso y tras varios intentos de independencia y guerras incesantes, surgió como como una de las repúblicas fundadoras de la Unión Soviética.

Este territorio de la República Socialista Soviética de Ucrania fue ampliado hacia el oeste poco antes y después de la Segunda Guerra Mundial y nuevamente en 1.945 con la transferencia de la Península de Crimea. Tras la disolución de la URSS, Ucrania alcanzó su independencia en 1.991, comenzando una economía de mercado sufriendo una recesión que duró ocho años. Sin embargo, ya en el siglo XXI, su economía logró un aumento estable con un crecimiento promedio del PIB del 7% anual.

Desde el colapso de la Unión Soviética, Ucrania sigue manteniendo el segundo ejército más grande de Europa, detrás de la Federación Rusa.

El país cuenta con 46,2 millones de habitantes, de los que el 77,8% son ucranianos étnicos, con considerables minorías de rusos, bielorrusos y rumanos.

La República Autónoma de Crimea es una república dependiente de Ucrania y su territorio abarca toda su península homónima situada en la costa norte del mar Negro, salvo Sebastopol. A partir de 1.954 Crimea se convirtió en una región de la RSS de Ucrania.

Crimea sufrió distintos avatares, cambios legislativos, constitucionales y  de pertenencia durante los tiempos del Soviet, hasta marzo de 1.995 que, mediante dictamen del Tribunal Supremo de Ucrania, se produjo la anulación de la Constitución de la región aboliéndose la presidencia de Crimea, pasando el control directo del gobierno de esta república autónoma a la Presidencia de Ucrania.

Del reciente conflicto popular y del origen de las cruentas manifestaciones civiles del pueblo ucraniano, bástenos el ejemplo de una de sus más enardecidas jóvenes indignadas: "Queremos ser libres de la dictadura, de los políticos que solo trabajan para ellos mismos, que están dispuestos a disparar, golpear y lastimar a la gente solo para salvar su dinero, sus casas, su poder".

Pero, ¿ciertamente estos son los únicos motivos del gravísimo conflicto ucraniano?. Mucho me temo que no, en este intencionado lioso problema en que están insertos muy distintos matices y múltiples confrontaciones: étnicas, económicas, productivas, energéticas, militares, ideológicas, de corruptos e muy individuales egoísmos, de poder, de expansión territorial, de influencia geopolítica, y de un mucho más largo etcétera.

Y todo ello, ineludiblemente, me arrastra a mi ya referido anterior estado de opinión: "Quién nos protege". 

¿A qué artículo del derecho internacional pueden apelar nuestros vecinos de Ucrania y de Crimea para reclamar su legítima protección; la integridad física de sus familias, la seguridad de sus casas, de sus trabajos, de su sustento, de su futuro en definitiva.

¿A quién acudir, si son los propios dirigentes de esas mismas universales Instituciones, supuestamente defensoras de tan humanos derechos, quienes inducen y muchas veces provocan tales limitantes e irreconciliables situaciones?. Y respecto a la ONU y su manifiesta y absoluta inoperancia, mejor no hablar.

Las más desalentadoras últimas noticias que nos llegan amenazan una inevitable confrontación. Muy peligroso riesgo de enfrentamiento entre los dos ejércitos más grandes y poderosos de Europa (Rusia-Ucrania), en principio; pero con serias posibilidades de intervención de otra moderna y eficaz fuerza bélica (la Alianza Atlántica), más la demostrada irreflexiva mayor potencia militar desarrollada: el ejército estadounidense.

No quisiera, para nada desearía volver a avergonzarme viendo de nuevo a riadas de seres humanos huyendo de la barbarie guerrera, de la sinrazón, a imagen de tantas otras penosas escenas (como en nuestra triste impuesta hégira tras la tan "incivil" guerra).

¡Por favor!, no reproduzcan más tan terribles escenas, tan inhumanas e injustificadas consecuencias, no nos martiricen más con tan frecuentes  y dolorosas víctimas de los siempre inexplicables pero "inevitables daños colaterales" ...