viernes, 25 de septiembre de 2015

INDUSTRIA FARMACÉUTICA ...Suma y Sigue

Vengo clamando en el desierto (como algunos otros, aunque no tantos) sobre la impunidad potencialmente lesiva en manos de la Industria Farmacéutica.

Este monstruo nos muestra su bicefalia aparentemente contradictoria: por un lado invierte fuertes sumas económicas en la investigación de innovadoras y más ventajosas síntesis medicamentosas, destinadas a mejorar, sustancialmente, nuestros medios de vida y salud (humana, animal, fitofarmacéutica y agroalimentaria).

Pero por el otro, amén de hacer supuesto aprovechamiento de subvenciones estatales, pretende le liberalicen, al máximo posible, esta actual legislación normativa internacional que les sujeta a determinadas reglas éticas en su destacada participación comercial en el apetecible "pastel" que los mercados vienen a ofrecerle.

Insisto, reconozco el ingente capital que es preciso dedicar al proyecto de cualquier plan investigador farmacológico que se precie, así como también y por contra, el aparentemente descompensado (por ínfimo, porcentualmente) éxito resultante.

No obstante esta inocultable realidad y precisamente por ella, no es menos cierto que dichos Laboratorios investigadores recogen, de antemano, muy determinantes ayudas públicas, fundamental motor para dichos ambiciosos y laudables propósitos, además de contar, casi siempre, con la eficaz y activa colaboración científica de determinadas Universidades del máximo prestigio, implementando, sustancialmente con ello, sus selectos Equipos de trabajo.

Y, sin embargo, en nuestra mal "trabada" Organización continental, pero también en el resto del llamado mundo desarrollado, se producen muy injustificadas consecuencias prácticas, ya que la inversión estatal destinada al apoyo de la adecuada marcha investigadora privada de productos farmacológicos (fundamentalmente denominados "éticos"), no producen el lógico "retorno" social porcentual, la predecible y esperada recogida de beneficios de explotación.

En "román paladino", la Comisión Europea da por bien establecido que el retorno final que se produce de estas inversiones públicas se limite al fomento de esta poderosísima industria, al cambio supuesto de los posibles beneficios en salud que pudieran obtenerse para la población, caso de que los ensayos clínicos del producto resultaren exitosos (y todo ello, con marcaje liberalizado de precios ...si fuera posible).

Me pareciera, digo yo, mucho más razonable, que fueran los poderes públicos quienes ostentasen el "recomendable" control sobre la explotación de tan significativas inversiones del Estado (cuando menos, alícuoto partícipe).

No quiero omitir que, a este particular y distintivo trato industrial por parte de "papá" Estado, habría que añadir el enorme e inminente riesgo que tenemos ya encima con el pernicioso TTIP, que de aplicarse a la Industria Farmacéutica, se cerniría en nuestro derredor como una más grave amenaza real, toda vez que la terapéutica humana (el uso de medicamentos) hemos de emplearla como mal menor, que no por elección ...todos nosotros expuestos ante la enfermedad, e inermes frente a decisiones de profesionales terceros.














lunes, 14 de septiembre de 2015

LOS IMPERIOS QUE NO CESAN

Sigo, pertinaz y obsesivamente, citando a Marx. En esta presente ocasión para hacer referencia a sus reiterados avisos sobre las inevitables cíclicas crisis del sistema de economía capitalista y a sus nocivas clásicas consecuencias sobre los de siempre.

También me he reiterado en la crítica, muy manida ya, de la inacción funcional de la ONU, cuando no intencionadamente perniciosa, sometida y nítidamente manejada por los poderosos cinco grandes países decisores.

Igualmente tengo reflexionadas algunas conclusiones a propósito de las cada vez más sofisticada formas de desarrollo y estrategias belicistas alcanzadas, siempre generadas y mantenidas por espurios y particulares fines económicos imperialistas, y últimamente también siempre presentadas con la "sosegante" bandera pacifista conque la democracia occidental supuestamente viene ejemplificando.

Pero no nos engañemos, estos referidos dominantes países siguen manteniendo las mismas ansias invasionistas históricas, les es genético, es connatural a su "privilegiada raza". Muestran, en estos últimos tiempos, aparente limpieza de formas, confirman pública y ostentosamente su exquisito respeto y cumplimiento de los acuerdos internacionales (sobre todo en lo que concierne a nuestro territorio europeo) ...no resultando así las hasta insolentes e impunes actitudes de determinadas otras potencias extracontinentales.

Lo desgraciadamente cierto, es que observamos que, a diferencia de en tiempos pasados, múltiples recientes conflictos armados muy sospechosamente nunca terminan por cerrarse, continúan produciéndose, muy al contrario, activos puntuales atentados denominados "terroristas", levantamientos de protesta civil, y otras guerras declaradamente abiertas que obligan (como en el dramático presente caso) a la masiva huida poblacional en búsqueda de la propia supervivencia.

Estas tan tristes y vergonzantes imágenes contempladas en los últimos días inevitablemente nos retrotraen a pretéritos y quisiéramos olvidados tiempos, a humillantes escenas humanas que nos conciernen personal e íntimamente, al recuerdo del masivo y obligado éxodo de inocentes conciudadanos nuestros, de familiares directos y más inmediatos, nos implican de lleno en el sufrimiento vital de unos inermes seres al albur de imprevistos e injustos azares jamás por ellos imaginados.

Ahora los representantes internacionales europeos fingen el mayor interés por presentar propuestas de solución a tan abrumador problema humano, se conciertan en aparentar preocupación y máxima celeridad en plantear soluciones inmediatas (en realidad, meros insuficientes "parches" transitorios). 

Y lo saben, lo conocen demasiado bien, estaba previsto de antemano -aunque manifiesten sorpresa-. Era perfectamente previsible esta horrible consecuencia bélica, pero no trataron de evitarla.

No es la solución pedir, o exigir, a los gobiernos europeos la aceptación de una determinada cifra alícuota de refugiados, repartidos como si de porciones de queso se tratara.

No, indeseables dirigentes, la verdadera, la más eficaz solución, habría de haber pasado por parar esa y las otras interesadas e injustas guerras (abiertas, o enmascaradas), se trata de haber evitado precisamente tal desastre. Está en vuestras posibilidades, entra dentro de vuestras competencias directas, pertenece a esas precisas intenciones declaradas en vuestros Organismos de Defensa internacionales creados. 

Pero habéis vuelto la cara, tratáis de justificar vuestras respectivas responsabilidades, porque no reconocéis, entre otras cosas, el subyugamiento al que verdaderamente os debéis, no confesáis que todos estamos sometidos al capricho y decisiones del imperialismo clásico, a las primeras potencias del orbe ...¿o tal vez peor, acáso a los grandes holdings internacionales y a sus prevalentes intereses mercantiles?.

¿Para qué la primigenia cultura griega y romana?, ¿de qué nos ha servido su incremento intelectual en Occidente?.

Es inevitable el chirrido estridente del choque entre el raciocinio supuestamente ilustrado e imperante en nuestro actual siglo veintiuno, frente a la sorprendente e impensable vigente barbarie congénita que nos determina como humanos. 

Podría decirse que nuestra tan desarrollada civilización sigue irremediablemente fracasando. 

¡OJALÁ ME DESDIGA EL FUTURO INMEDIATO!.










martes, 1 de septiembre de 2015

COHERENCIA Y RESPONSABILIDAD

Apelo a la responsabilidad de nuestros máximos dirigentes progresistas.

En el corto plazo e irreversiblemente habrán de refinirse todas nuestras estructuras institucionales, departamentos gubernativos de mayor, o menor nivel, que, de una y otra forma habrán de regir nuestras vidas y las de nuestras más jóvenes generaciones durante las siguientes décadas.

No nos engañemos, dependerá en exclusiva de la/las organizaciones políticas que decidamos piloten dicha múltiple y global reestructuración el sesgo legislativo al que deberemos atenernos en adelante.

Pero las Organizaciones, tanto neo, como socioliberales (PP-PSOE), tienen ya perfectamente prevista su cuasi común hoja de ruta tras las próximas elecciones generales -caso de que sus respectivas jugadas les resulten propicias-: un camino menos proporcional y más regresivo aún que el presente horizonte al que nos alcanza la vista.

Un plan hasta ya mutuamente concordado con los dirigentes de la Troika europea: consolidación de la precariedad y permanencia de la crisis económica, evidencia justificativa de tan regresivas medidas sociales.

Es decir, se trata de adaptársenos, de forma "legal", al nuevo orden por ellos establecido, acomodando las instituciones a las actuales pretensiones, a los aún más ambiciosos, marginantes y globalizados objetivos capitalistas -TTIP, por ejemplo-.

Si esta operación de permuta institucional la ejecutara el bipartidismo (unido, o en colaboración) continuarán los recortes en servicios sociales, los contratos laborales y salarios basura, vidas dependientes, carencia de proyectos vitales, inestabilidad familiar, ausencia de libertades ciudadanas, derechos civiles menoscabados; en suma, sometimiento y subyugación al poder de los de siempre.

Si, por el contrario, la coherencia responsable de las organizaciones de izquierda determinan finalmente la necesidad, la estricta perentoriedad presente de lograr una auténtica Unión Popular (sin dolorosas renuncias identitarias, y sin ambiciones anexionistas), luchando al unísono y enfrentados a este nefasto bipartidismo que nos ha traído hasta aquí, podríamos, matemática y efectivamente, vencer en exquisita lid democrática a estos ya no tan consolidados oponentes políticos, a estos claudicantes e inmerecidos representantes públicos al uso.

Podríamos, entonces sí, reconquistar lo saqueado, reconstruir y superar nuestras pretéritas condiciones sociales; recuperar la correlación de fuerzas del trabajo reinstaurando una más equilibrada legislación laboral.

Sería posible exigir el respeto debido a nuestra agredida Sociedad. Cambiaríamos finalmente la arcaica y desequilibrada Justicia hispana, la haríamos realmente protectora y defensora del Pueblo, sería adecuadamente más justa ...nos empoderaríamos de nuestra verdadera soberanía.

Hemos, por tanto, que empujar, en nombre de la inteligencia y del mayor interés general, a que las fuerzas de izquierda españolas coalicionen, conjunten voluntades para hacer posible propósitos tan prometedores, tan halagüeños escenarios, hay que abatir democrática y pacífica, pero convincente y rotundamente al salvaje poder mercader.

Nuestras sanas y democráticas diferencias ideológicas no deberán ser óbice, ni freno (el árbol no nos podrá impedir vislumbrar el bosque), si realmente compartimos lo esencial: un orden social más justo para nuestro país y una Europa de los pueblos para los pueblos, un Continente más digno y, desde luego, más social.




lunes, 24 de agosto de 2015

¿HASTA DÓNDE LA DESVERGÚENZA NEOLIBERAL?

Que el sistema público sanitario español sigue siendo uno de los mejores de Occidente está fuera de toda duda, pero que las neoliberales políticas al uso están menoscabándole gravísimamente, también.

Las austericidas imposiciones de la Troika europea, a pesar de evidenciarse como nefastas y contraproducentes para nuestros pueblos continentales (especialmente sureños) persisten, insatisfecho su voraz apetito exterminador, incrementando inauditas y exigentes punibles medidas sociales.

Aún siendo, todavía, cierta la preponderancia comparativa de nuestra calidad asistencial, lo cierto es que tan honrosa distinción viene sufriendo muy serios descalabros en detrimento de nuestra autóctona población (consecuencia única y directa de tales recortes de recursos públicos) ...no digamos ya respecto a los grupos de irregularizados inmigrantes.

En estos días asistimos, atónitos y "descolocados", a drásticas y contradictorias decisiones de nuestras más inmediatas autoridades sanitarias. 

Desde las correspondientes gerencias hospitalarias de la Comunidad de Madrid se ha decidido la disparatada decisión del cierre estival de habitaciones, dándose el paradógico y esperpéntico caso del Hospital Universitario 12 de Octubre, donde se han dado Altas de manera "forzosa" a pacientes mayores con dolencias de carácter crónico (en román paladino: les han echado).

Pero la cainita y destructiva agresión social que nuestros enemigos de clase nos infringen sin tregua, además de incrementarse está llegando a tomar sesgos de auténtica belicosidad armada.

Armada por el poder legislativo, con peculiarísimos dictámenes a su exclusiva conveniencia y siempre protectores de sus clasistas privilegios.

La desvergüenza de esta casta indeseable llega hasta la auténtica coacción pública (respaldada por leguleyas normas internacionales, dimanadas por sus homólogos cómplices institucionalizados): "el Gobierno español amenaza con multas millonarias por devolver la sanidad universal a los emigrantes sin papeles".

El pregonero del ramo, Secretario General de Sanidad (Rubén Moreno), nos advirtió "para conocimiento y efectos", que la devolución de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares puede conllevar a catastróficas consecuencias, como multas diarias por parte de la nunca suficientemente ponderada UE, imprimiéndonos aún mayor carga de cívica responsabilidad, toda vez que podrían llegar a retrotraérsenos todos los fondos europeos, inclusive.

La desfachatez, la prepotencia y la deshumanización de estos obscenos representantes políticos, propios y foráneos, resultan de todo punto insoportables.

Lo miremos por donde lo miremos, resulta imposible justificar lo indefendible: este actual régimen del "trágala amordazante", la continua agresión social no deberemos consentirlas.

Llegado es el momento de echarles, hay que sacarles -democráticamente- de todas nuestras instituciones (nacionales y europeas).

Es la única salida a la vista, es la sola medida de supervivencia: "o ellos, o nosotros" ...No olvidemos que los sometidos conformamos tres cuartas partes de la demografía del orbe, ellos solo representan la otra cuarta parte ...






jueves, 20 de agosto de 2015

¡RESPONSABILICÉMONOS!

Es ésta, queridos conciudadanos, una inédita ocasión histórica para nuestro país, para nuestro Pueblo.

Prácticamente siempre nos han gobernado el absolutismo más cerril y clasista, cuando no coactivos, amordazantes y criminales regímenes autocráticos.

Y aunque la pura ortodoxia política nos impida presumir debidamente de suficiencia democrática (no hubo ruptura tras la muerte del dictador), es innegable, ciertamente, que al menos hemos conseguido contar con la reconocida máxima herramienta sancionadora, pero también liberadora de los pueblos: la legítima confrontación electoral -en este caso partitocrática-.

Las pretéritas inmediatas elecciones generales españolas de 2.011 -undécimas de la Transición- dieron como resultado una absoluta mayoría representativa al nefasto partido neoliberal del PP (186 escaños en la Cámara Baja), lo que le ha permitido a este conservador grupo político desencadenar uno de los peores ciclos de retrógada legislación social en nuestro país, eso sí, apoyándose en todo momento en las intrusas e ilegítimas imposiciones de supraorganismos europeos (la malhadada Troika continental).

Se ha vertido y sigue vertiéndose mucha tinta (ahora impresión computerizada)
a propósito de tan caóticas consecuencias, pero es lo cierto que tras este período "terribilis" se presenta un no menos arduo panorama que nos permita borrar a Rajoy y a su "banda" de nuestras Instituciones, y más difícil aún, abolir sus particulares interesadas leyes (bastantes de ellas Reales Decretos, muchas más manipuladas en forma de "procedimientos de urgencia") para permutarlas por otras, rectificatorias, auténticamente sociales y más beneficiosas para la mayoría.

Según muy sesudos estudios, para lograrlo: "se requerirá de un intenso trabajo parlamentario, al menos durante dos períodos de sesiones, siempre y cuando haya voluntad política y sintonía de una mayoría progresista surgida de las elecciones generales" (Público, 17.08.15).

"Las leyes aprobadas en tres años y medio por el Gobierno, gracias a la mayoría absoluta del PP, alcanzan la cifra de 210 textos" (Público, 17.08.15).

El afán reformador del PP ha conllevado a recortes amplios y profundos de derechos sociales y civiles.

Con todo esto no pretendo sino insistir, una vez más, en la enorme responsabilidad que se nos exige asumir a propósito de las próximas elecciones generales.

Está en nuestra supuesta madura coherencia, en nuestra final ponderada decisión, en nuestras exclusivas manos en definitiva, tratar de lograr una sociedad más igualitaria, más libre y más fraterna para nosotros mismos y para nuestros descendientes, impidamos a estos opresores y sempiternos enemigos de clase seguir pisándonos con sus hediondas, con sus pestilentes botas.


lunes, 27 de julio de 2015

UNIÓN POPULAR...O EL CAOS".

Nuestra actual situación en España presenta bastante semejanza con la que llevó a Salvador Allende a la presidencia de Chile.

Este héroe socialista, ejemplo para muchos de nosotros, se valió (como ahora y aquí debemos hacer nosotros) de los movimientos populares ...pero también de los partidos de izquierda, para alcanzar el poder legislativo de su país; aquélla resultó la particular vía chilena hacia el socialismo.

"la creación de la Unidad Popular (1) que se estructuró sobre la base de una serie de partidos de izquierda que pactaron un concreto programa electoral". (1)-Chile. -Gonzalo Boye Tuset

El ejemplo chileno y el triunfo de Allende frente al corrupto poder allí y entonces consolidado, debiera abrirnos los ojos, sobre todo a aquéllos que se empecinan, ciega y absurdamente, en tratar de engullir en su particular magma ideológico diferenciales sensibilidades políticas, aún en persecución del mismo común fin.

Algunos no debieran olvidar que determinados intentos fagocitarios, en política, pueden llevar a muy dolorosas indigestiones ...

Estos específicos líderes partidarios de probable conveniente "nuevo cuño", junto a la suma de los portavoces de los emergentes y vivificantes  movimientos sociales, tienen la obligación intelectual de llegar a un acuerdo de mínimos programáticos (desbrozando inevitables óbices "in itínere") en aras de alcanzar el fin superior: echar de nuestras Instituciones al nefasto neoliberalismo que nos ahoga.

Momentos como el presente no nos resultan tan frecuentes en el devenir de los pueblos, mucho menos en los ya luengos anales de España (nosotros, hasta ahora, hemos disfrutado de muy escasas oportunidades de ser escuchados ...prácticamente nunca pudimos decidir sobre nuestro propio destino).

Nos encontramos, insisto, ante un muy especial escenario político en España (por cierto, también estamos siendo observados muy de cerca por foráneas y potencialmente ideológicas enemigas Organizaciones ...;¿porqué será?).

Este excepcional hito histórico se nos muestra ahora (desconocemos si volverá a presentarse después) particularmente favorable al triunfo del rico y variado espectro de la izquierda mosaico.

Ante tal expectativa todos debemos "arrimar el hombro"; todos tenemos nuestra alícuota porción de responsabilidad; todos deberemos responder en la medida de nuestras respectivas posibilidades de intervención.

Sobre todo porque las futuras generaciones (nuestros hijos y nietos) podrán hacernos algún tipo de comprometida pregunta: ¿qué hiciste tu entonces?




domingo, 19 de julio de 2015

SIGUEN OCULTANDO LA VERDAD

También llevo clamando, al vacío claro, por el ineludible e indispensable desagravio a nuestros asesinados por el franquismo; una y otra vez, incansablemente, vengo pidiendo el inevitable juicio que el Tribunal Internacional de la Haya, más pronto que tarde, habrá de cumplimentar con el crimen de lesa humanidad que este terrible régimen impuso a nuestro país.

Me parecen tan insultantemente falaces las argucias pseudojudiciales que emplearon los fascistas vencedores de nuestra última fratricida contienda, tratando de envolver con aparente formalismo jurídico lo que llana y simplemente fue vengativa cobardía de Estado...

Se trató de asesinatos masivos, parodia múltiple y dramática de castrenses enjuiciamientos con sentencias a muerte que, en realidad eran meras operaciones de "limpieza", ejecuciones sumarias a prisioneros, víctimas a través de burdos simulacros procesales (jamás ningún Tribunal internacional consideraría legal ninguna represión articulada a través de la jurisdicción militar).

Estos Consejos de Guerra, en sumarísimo juicio, seguían las reglas que quedaban reiteradas en el posterior decreto de 31 de agosto de 1.936.

Lo más dolientemente paradógico, lo más incongruente de esta trágica opereta, es que los supuestos delitos que se juzgaban venían oficialmente sostenidos por "adhesión a rebelión militar", y se les vino a  aplicar a quienes precisamente habían permanecido fieles a las instituciones republicanas, a la Constitución vigente. Estaban siendo juzgados por aquéllos militares que habían traicionado sus respectivos juramentos de fidelidad a dicha Ley de leyes y a su oficial tricolor bandera, es decir, fueron sentenciados por los auténticos rebeldes a la Patria.

La conformación de dichos Consejos de Guerra era toda una "troup" teatral:
-Un Jefe militar; tres oficiales; un asesor del cuerpo jurídico; y un representante del ministerio fiscal del ejército. El cargo de defensor, también desde luego, militar.

Es decir, todos eran militares rebeldes que aseguraban juzgar delitos de "rebeldía" a quienes habían luchado por defender la legalidad constitucional (toda una verdadera insania, una burla a los derechos de defensa y a los mínimos principios de justicia).

El franquismo operó con absoluta impunidad legalista, pero sin ninguna garantía procesal.

Los juicios se resolvían muy rápidamente, en ocasiones solo duraban minutos, sin posibilidad de réplica por sus abogados defensores (lectura del nombre, cargos y sentencia -apenas cinco meses entre la detención y el fusilamiento-). La figura del abogado defensor era simplemente testimonial.

A veces estos juicios se realizaban de forma masiva, o en grupo (se sentenciaba el fatal destino de varias personas a la vez). Juicios militares con inculpados civiles, rebeldes que acusaban de rebelión; los defensores eran militares y enemigos.

Prioritariamente se tomaba, en consecuencia, su filiación política, los antecedentes izquierdistas (no los delitos supuestamente cometidos). Y muchas de estas sentencias eran posteriormente publicadas ...para conocimiento de todos ...siempre el amedrentamiento social; incluso también eran frecuentes penas pecunarias para ser abonadas por sus descendientes ...

Y a pesar de esta cruda realidad, nuestros precedentes gobiernos democráticos (neoliberales, pero también denominados socialdemócratas) han venido "escurriendo el bulto", una y otra vez, ante las reiteradas reclamaciones internacionales.

El denominado "período del terror español" (sinónimo del régimen franquista), reconocido así por todas las instituciones de justicia internacionales, volvió a emitir, a través de la Interpol, las órdenes de detención para determinados exministros de aquélla infausta época, a la vez que lo hacía Argentina.

Pero, entre otras muchas barbaridades cometidas en nombre de nuestra ensalzada Transición española, se celebró el referéndum sobre la Ley para la Reforma Política (15.12.65).


Dicho referéndum, aprobado sin las mínimas garantías internacionales, se efectuó sin al menos el apoyo, cierto, de las democracias europeas.

La gente votó como siempre había hecho hasta entonces, a quien más salía en la televisión, a la voz del poder, con miedo, con mucho miedo ...

El entonces recién legalizado Partido Comunista llamando a la "reconciliación nacional"; defendiendo lo nunca aceptado: la misma bandera y el himno borbónicos, a cambio de la amnistía general (al perdón mutuo)... ; a la amnistía para todos los delitos cometidos durante cuarenta años de Franco y de los falangistas. Una amnistía a la que se sumaron todos los demás partidos políticos (algunos aún clandestinos).

De España se ha dicho que es un país sin memoria ...de esto se han encargado muchos para su imperdonable oprobio.

Y ahora ...¿quién amnistiará a los amnistiadores?...

                  "Todo está cargado en la memoria
                    arma de la vida y de la historia.

                  La memoria apunta hasta matar
                  a los pueblos que callan
                  y no la dejan volar
                  libre como el viento".
           -León Gieco y Víctor Heredia




jueves, 9 de julio de 2015

PRIORIDADES DE LA UE

En estos precisos momentos todas las Instituciones de la Europa mercader andan alocadas (quiero decir: sus indecentes Representantes) y, a gritos, sus mercenarios y mamporreros voceros internacionales en su pertinaz labor desinformadora, presionando al democrático gobierno griego para que acepte el "trágala" que la Troika impone como última posibilidad de supervivencia para su castigado Pueblo.

Mientras tanto en España, octavo puesto mundial y miembro de pleno derecho en la UE, a "sottovoce", alevosamente y en seminocturnidad, entra en vigor una Reforma del Código Penal y de Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza).

Modificaciones legislativas que sancionan, prohíben y criminalizan prácticas tan normalizadas como parar un deshaucio, o asistir a una persona sin papeles. Leyes que castigan la pobreza, la solidaridad y la protesta. Leyes que impiden cualquier justificada y democrática crítica a la Casa Real -por cierto, no electa- y que tratan de argumentar, falaz y oprobiosamente, en nombre de la seguridad ciudadana.

Tan lesivas normas contra las ciudadanas libertades poco, o nada, importan a nuestras más altas instancias continentales (mucho menos a las españolas, claro); ya lo decidieron así nuestros bipartidistas representantes con el tema del artículo  135: primero devolver "los caudales prestados -con sus respectivos intereses-" ... no perdamos el tiempo en la protección de derechos civiles, olvidemos tales banalidades.

Se dice que la UE es una organización abierta al mundo, fundada sobre unos valores comunes de libertad, democracia, Estado de Derecho y respeto a los derechos humanos.

Pero además y por encima de toda esta "poesía", es la primera potencia comercial a escala mundial y cuenta con divisa de referencia, dotada por tanto (y no por la Unión de sus Pueblos), de voz propia en la escena internacional.

Es precisamente este y no otro el auténtico "leif motive" de su creación. El resto de posibles problemas intracontinentales no son, para casi nada, tenidos en cuenta -so pena afecten al perfecto desarrollo de su megamercado-. Por tanto estas reformas legislativas españolas son meras disquisiciones de tipo doméstico, locales y de ningún calado político-económico, intrascendentales en suma.

Sin embargo estas nuevas y espurias adaptaciones normativas, no son sino mera autodefensa de lo que se le está viniendo encima a la "vetusta derechona hispana". Son de esperar muy significativas transformaciones a próximo plazo. Nuestras urnas electorales evidenciarán un radical cambio representativo en las Generales.

Podremos, entonces, derogar toda legislación "mordaza", ya que nosotros no temeremos ninguna pérdida de privilegios de clase, viviremos con la alegría del despertar de las gentes, podremos tomar (pacífica y democráticamente) "nuestras" calles, podremos defender mejor nuestros derechos laborales y utilizaremos nuestras plazas como espacio de reflexión colectiva.

Seremos nosotros, finalmente, el Pueblo, quienes eliminemos tal abominable "Ley Mordaza", por encima (y ahora sí efectivamente), de los rechazos que tal Ley han venido a denostar el Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, las tan ninguneadas propias Naciones Unidas y hasta nuestro propio Tribunal Constitucional (por cierto tan parcialmente dirigido).

Seremos nosotros, repito, quienes borraremos cualquier residuo legalmente represivo. Protagonizaremos, por fin, ese tan soñado cambio social ...sin violencia y con la razón por delante.


lunes, 22 de junio de 2015

DE POLIBIO A MONTESQUIEU, Y VUELTA A EMPEZAR

La teoría de la separación de poderes se acuña en la obra de Montesquieu "Del Espíritu de las Leyes", inspirada a su vez en los tratadistas clásicos, especialmente en la que hace Polibio de la República romana.

La supuesta distribución, individualizada, de las funciones orgánicas estatales para lograr su respectiva independencia (Estado de Derecho) en nuestro país y en pleno siglo XXI, sigue siendo de facto, simple papel mojado ... hasta mohoso diría yo.

Tengo reiteradamente recriminado este permanente incumplimiento en varios airados artículos propios pretéritos, pero es que, sinceramente, me resisto pertinaz e irrenunciablemente a soportar tanta ensoberbecida prepotencia del establishment dominante, este insultante escarnio que se hace del Pueblo a quien, en definitiva y como otras, se debe tan alta Institución.

Por otro lado, también llevo escritos diversos reclamos (más bien premiosos alaridos) a la necesidad de concurrencia participativa de las izquierdas españolas, unidas, en la competitiva arena electoral próxima.

Siempre en ellos reseño mi más prioritario "primum movens": echar de nuestras Instituciones a la eterna y virulenta enemiga del Pueblo -la neoliberal presencia partidaria- que tanto daño y  durante tanto tiempo nos lleva infringiendo a la mayoría ciudadana.

Y precisamente de entre los organismos del Estado destaca la Justicia (en nuestro territorio siempre parcial y clasista), ejemplo sangrante de la ofensiva befa que estos soberanos poderes aplican al Pueblo llano, resignado sufriente de todos sus domésticos despropósitos.

Por otro lado, hemos de reconocerle graves complicaciones añadidas, pues esta específica Institución semeja la "Cenicienta" del cuento. Sus medios operativos arrastran al menos quince años de obsolescencia. Su personal (técnico y auxiliar) es, amén de insuficiente en número, extensamente inapta  en cuanto a capacitación jurídica -el continuo reciclaje se hace imprescindible ...como en tantos otros casos-. Los métodos organizativos dejan bastante que desear, llegando a sugerir hasta parodiables y humorísticas "Oficinas Siniestras" propias de los más afamados comics de pasadas épocas. Las demoras judiciales, eternas,  llegan a resultar insidiosas e insoportables para cualquier Estado moderno, cuando no sospechosamente "interesadas". En cuanto a lo más importante, la moral credibilidad social respecto a su general supuesta equidad, se encuentra en el nivel más bajo de las encuestas oficiales ...¡con toda la razón del mundo!.

Multiplicidad de ejemplos sostienen tal descrédito: Caso Gürtel, Caso Bárcenas, Palma Arena, Caso Noos, Palau de la Música, Caso ITV catalán, Operación Malaya, Eres fraudulentos andaluces, Operación Pokemon, Operación Campeón, Casos Blesa-Rato, Casos familia Pujol-Ferrusola, Operación Púnica ... y algunos más que a mi archivo mental le resultan excesivos.

Es decir, que la incongruencia judicial en España sigue vigente y activa, cuasi maloliente.

Los últimos escándalos publicados al respecto: dos de los jueces nombrados por el PP en el CGPJ juzgarán, finalmente, el Caso Gürtel. Uno de ellos impartió más de una cincuentena de seminarios en FAES -será quien escribirá la sentencia-. La otra jueza (que presidirá el juicio) fue "merecidamente" condecorada por su personal amiga, María Dolores de Cospedal.

La plausible hilaridad entre los implicados en tal "longevo caso" será desternillante, pero lo que sí es seguro es el público insulto a nuestra ciudadanía, al "tan protegido" Estado de Derecho ...a nuestra tan cuidada "Marca España".

Efectivamente, esta es otra de las prioritarias razones para desinstalar tanto manipulador poder de nuestras Instituciones.

¡ADELANTE, ENTONCES, CON NUESTRO PROYECTO DE UNIÓN POPULAR, NO DEBEMOS ESPERAR MÁS!.


domingo, 21 de junio de 2015

DE LOS FRENTES POPULARES

El pretérito "frentepopulismo" político español (que no el bélico) lleva justificando, inapropiadamente, multiplicidad de publicaciones negativas, siempre cargadas de interesados parcialismos, cuando no de personales, o familiares alegatos autodefensivos.

Cualquier somero análisis refleja, palpablemente, que la cruda cronológica sucesión de aquéllos penosos anales muy poco, o nada, tuvieron que ver con la  dinamizadora y política unión popular.

El dramático y cruento episodio guerracivilista no fue, nunca se podrá diagnosticar como etiológico de tan fatal desenlace.

Nuestros historiadores, indígenas o foráneos, deberán finalmente consensuar que simple y llanamente nuestro fratricida enfrentamiento se debió a la violenta y típica caciquil respuesta de los poderosos de entonces -de siempre- que reaccionaron traidoramente en exclusiva defensa de sus personales privilegios, valiéndose, como les es habitual, de las fuerzas fácticas bajo su única influencia (en este caso también, de los rebeldes cuerpos armados -armados precisamente por el Pueblo que seguidamente masacraron).

Traigo tan trasnochadora reflexión a cuento en pro de plasmar la convincente evidencia, el tan intolerable e injusto típico peyorativismo que parece intrínseco a tal definición: "Frente Popular". Trato con esto de desmitificar su injusto oprobioso significado, defendiendo, muy al contrario, su eminente halagüeño horizonte, pleno de esperanzadoras promesas de cambio social.

Y son estos precisos críticos momentos los que nos retrotraen a dichas pasadas epopeyas nacionales. Es ahora cuando entrevemos más cercanos nuestros eternos anhelos transformadores. Hoy tenemos, realmente, el triunfo de  la izquierda al alcance de nuestras desprovistas manos (al real empoderamiento popular, en suma).

Por ello se hace precisa la unión de todos, ninguno de nosotros es  prescindible. Estamos en la obligación de obviar difusas distinciones ideológicas, marginar para después posibles legítimos reconocimientos retroactivos y/o curriculares.

Es esta, en mi opinión, una de las más idóneas ocasiones acaecidas en nuestro ya ancestral penoso devenir, tan infrecuentemente propicia para la consecución de ese tan soñado triunfo popular.

Observadlo, somos ya una innegable mayoría la que os exige, quien os grita por la unidad (sin riesgosas fisuras), la que os reclama la aceptación de un determinado y oportuno "Programa de Mínimos", asumible por todos,  perfectamente viable y común a cualquier ideario progresista, connatural a nuestros respectivos irrenunciables básicos principios  (aún matizablemente distintivos).

Exijo responsabilidad política y de conciencia de clase. Insisto de nuevo, no tenemos ningún derecho a obviar esta tan específica oportunidad histórica.

¡ADELANTE NUESTRO PROMETEDOR FRENTE POLÍTICO POPULAR!.
¡HASTA EL TRIUNFO FINAL!.
¡SALUD Y REPÚBLICA!.