lunes, 22 de junio de 2015

DE POLIBIO A MONTESQUIEU, Y VUELTA A EMPEZAR

La teoría de la separación de poderes se acuña en la obra de Montesquieu "Del Espíritu de las Leyes", inspirada a su vez en los tratadistas clásicos, especialmente en la que hace Polibio de la República romana.

La supuesta distribución, individualizada, de las funciones orgánicas estatales para lograr su respectiva independencia (Estado de Derecho) en nuestro país y en pleno siglo XXI, sigue siendo de facto, simple papel mojado ... hasta mohoso diría yo.

Tengo reiteradamente recriminado este permanente incumplimiento en varios airados artículos propios pretéritos, pero es que, sinceramente, me resisto pertinaz e irrenunciablemente a soportar tanta ensoberbecida prepotencia del establishment dominante, este insultante escarnio que se hace del Pueblo a quien, en definitiva y como otras, se debe tan alta Institución.

Por otro lado, también llevo escritos diversos reclamos (más bien premiosos alaridos) a la necesidad de concurrencia participativa de las izquierdas españolas, unidas, en la competitiva arena electoral próxima.

Siempre en ellos reseño mi más prioritario "primum movens": echar de nuestras Instituciones a la eterna y virulenta enemiga del Pueblo -la neoliberal presencia partidaria- que tanto daño y  durante tanto tiempo nos lleva infringiendo a la mayoría ciudadana.

Y precisamente de entre los organismos del Estado destaca la Justicia (en nuestro territorio siempre parcial y clasista), ejemplo sangrante de la ofensiva befa que estos soberanos poderes aplican al Pueblo llano, resignado sufriente de todos sus domésticos despropósitos.

Por otro lado, hemos de reconocerle graves complicaciones añadidas, pues esta específica Institución semeja la "Cenicienta" del cuento. Sus medios operativos arrastran al menos quince años de obsolescencia. Su personal (técnico y auxiliar) es, amén de insuficiente en número, extensamente inapta  en cuanto a capacitación jurídica -el continuo reciclaje se hace imprescindible ...como en tantos otros casos-. Los métodos organizativos dejan bastante que desear, llegando a sugerir hasta parodiables y humorísticas "Oficinas Siniestras" propias de los más afamados comics de pasadas épocas. Las demoras judiciales, eternas,  llegan a resultar insidiosas e insoportables para cualquier Estado moderno, cuando no sospechosamente "interesadas". En cuanto a lo más importante, la moral credibilidad social respecto a su general supuesta equidad, se encuentra en el nivel más bajo de las encuestas oficiales ...¡con toda la razón del mundo!.

Multiplicidad de ejemplos sostienen tal descrédito: Caso Gürtel, Caso Bárcenas, Palma Arena, Caso Noos, Palau de la Música, Caso ITV catalán, Operación Malaya, Eres fraudulentos andaluces, Operación Pokemon, Operación Campeón, Casos Blesa-Rato, Casos familia Pujol-Ferrusola, Operación Púnica ... y algunos más que a mi archivo mental le resultan excesivos.

Es decir, que la incongruencia judicial en España sigue vigente y activa, cuasi maloliente.

Los últimos escándalos publicados al respecto: dos de los jueces nombrados por el PP en el CGPJ juzgarán, finalmente, el Caso Gürtel. Uno de ellos impartió más de una cincuentena de seminarios en FAES -será quien escribirá la sentencia-. La otra jueza (que presidirá el juicio) fue "merecidamente" condecorada por su personal amiga, María Dolores de Cospedal.

La plausible hilaridad entre los implicados en tal "longevo caso" será desternillante, pero lo que sí es seguro es el público insulto a nuestra ciudadanía, al "tan protegido" Estado de Derecho ...a nuestra tan cuidada "Marca España".

Efectivamente, esta es otra de las prioritarias razones para desinstalar tanto manipulador poder de nuestras Instituciones.

¡ADELANTE, ENTONCES, CON NUESTRO PROYECTO DE UNIÓN POPULAR, NO DEBEMOS ESPERAR MÁS!.


domingo, 21 de junio de 2015

DE LOS FRENTES POPULARES

El pretérito "frentepopulismo" político español (que no el bélico) lleva justificando, inapropiadamente, multiplicidad de publicaciones negativas, siempre cargadas de interesados parcialismos, cuando no de personales, o familiares alegatos autodefensivos.

Cualquier somero análisis refleja, palpablemente, que la cruda cronológica sucesión de aquéllos penosos anales muy poco, o nada, tuvieron que ver con la  dinamizadora y política unión popular.

El dramático y cruento episodio guerracivilista no fue, nunca se podrá diagnosticar como etiológico de tan fatal desenlace.

Nuestros historiadores, indígenas o foráneos, deberán finalmente consensuar que simple y llanamente nuestro fratricida enfrentamiento se debió a la violenta y típica caciquil respuesta de los poderosos de entonces -de siempre- que reaccionaron traidoramente en exclusiva defensa de sus personales privilegios, valiéndose, como les es habitual, de las fuerzas fácticas bajo su única influencia (en este caso también, de los rebeldes cuerpos armados -armados precisamente por el Pueblo que seguidamente masacraron).

Traigo tan trasnochadora reflexión a cuento en pro de plasmar la convincente evidencia, el tan intolerable e injusto típico peyorativismo que parece intrínseco a tal definición: "Frente Popular". Trato con esto de desmitificar su injusto oprobioso significado, defendiendo, muy al contrario, su eminente halagüeño horizonte, pleno de esperanzadoras promesas de cambio social.

Y son estos precisos críticos momentos los que nos retrotraen a dichas pasadas epopeyas nacionales. Es ahora cuando entrevemos más cercanos nuestros eternos anhelos transformadores. Hoy tenemos, realmente, el triunfo de  la izquierda al alcance de nuestras desprovistas manos (al real empoderamiento popular, en suma).

Por ello se hace precisa la unión de todos, ninguno de nosotros es  prescindible. Estamos en la obligación de obviar difusas distinciones ideológicas, marginar para después posibles legítimos reconocimientos retroactivos y/o curriculares.

Es esta, en mi opinión, una de las más idóneas ocasiones acaecidas en nuestro ya ancestral penoso devenir, tan infrecuentemente propicia para la consecución de ese tan soñado triunfo popular.

Observadlo, somos ya una innegable mayoría la que os exige, quien os grita por la unidad (sin riesgosas fisuras), la que os reclama la aceptación de un determinado y oportuno "Programa de Mínimos", asumible por todos,  perfectamente viable y común a cualquier ideario progresista, connatural a nuestros respectivos irrenunciables básicos principios  (aún matizablemente distintivos).

Exijo responsabilidad política y de conciencia de clase. Insisto de nuevo, no tenemos ningún derecho a obviar esta tan específica oportunidad histórica.

¡ADELANTE NUESTRO PROMETEDOR FRENTE POLÍTICO POPULAR!.
¡HASTA EL TRIUNFO FINAL!.
¡SALUD Y REPÚBLICA!.


lunes, 15 de junio de 2015

EL ÁNGEL EXTERMINADOR

Históricamente, cada vez que la caciquil y clasista "derechona" española temía por sus derechos de pernada, nos amenazaba con apocalípticas profecías -penosamente eficaces-, cuando no, pasaba a la aún más convincente y cruenta acción directa.

Contaban, entonces, con un muy razonablemente sometido Pueblo llano, eternamente necesitado de justicia, pero también del tan prioritario pan diario.

Las cosas, a su pesar, han variado sustancialmente, al menos algunas, a pesar de que fácticamente persisten bajo su nociva influencia los mayores poderes del Estado (resultándole, ahora, muy insuficiente su disfraz democratizador).

Los bíblicos anunciadores del fin del mundo han perdido crédulos seguidores, han dejado de contar en nuestra contemporánea España; el tenebroso anuncio de inestables cielos ardientes y lluvia de  hambrientas langostas no amilanan, ya, a nadie. Nuestro Pueblo ha madurado, cronológica, y también intelectualmente: "solo un Pueblo culto será un Pueblo libre".

Nuestros conciudadanos hacen oídos sordos, han dejado de temer divinos castigos, no creen caer en lascivos, ni promiscuos pecados si defienden y apoyan esa unión política popular que les intentará proteger de sus eternos enemigos de clase que tanto daño siempre les hizo.

Y deberá ser éste (el tan virulento y visceral miedo neoliberal) la principal "prueba del nueve" que evidencia nuestro acierto, el máximo acicate que nos empuje a continuar, juntos, firmes y convencidos, en impertérrito e incansable avance hacia nuestro irrenunciable objetivo: echar a estos indeseables y perniciosos mercaderes de nuestras Instituciones. 

Para ello habremos de abrazar y cuidar, todos, la confraterna idea de unión popular. Tendremos que desbrozar ese idóneo camino, alisarle y asfaltarle, dotarle además de las advertencias necesarias que vaya avisándonos de los riesgos existentes a cada paso, que nos facilite y haga posible, efectivamente, el plausible e inteligente tránsito que nos conducirá a la meta final señalada: el inédito y necesario triunfo de la izquierda política española, unida, frente a la eterna sinrazón e insania de los poderosos.

No olvidemos, por tanto, que nuestro acelerado y cargado calendario de trabajo no ha culminado. El curso de este año no nos da respiro. Tenemos que continuar aún un poco más. Enseguida llega la máxima opción para el logro de tan halagüeños propósitos: las elecciones generales; fundamental oportunidad que no debemos desaprovechar ... NO TENEMOS DERECHO.


lunes, 8 de junio de 2015

Y AHORA ¿QUÉ?

Es de suponer nos quedó a todos claro que estas Candidaturas de Unión Popular fueron creadas, tan solo, como meros instrumentos políticos de cara a las recientemente cumplidas elecciones municipales.

Pero también es lo cierto que a ningún analista sagaz se le escapa la potencialidad de tal invento.

El primer  y supuesto único objetivo ha sido superado con creces, sorprendiendo a propios y extraños.

Hasta tal punto esto ha sido así que dicha realidad impone repensarnos, seriamente, la apriorística transitoriedad fundacional.

El "batacazo" bipartidista, hasta ahora imperante, ha sido colosal. Ambos grupos aparentemente contendientes (PP-PSOE) han sufrido muy dolorosamente en sus carnes su respectiva e insoportable clásica prepotencia. El merecido "premio" popular, obtenido en ambos casos, ha hecho tambalear sus otrora firmes cimientos, descolocando y dejando desasistidas diversas aparentes "fortalezas" territoriales de entre su cuasi omnímodo poder precedente.

El premeditado abandono y traiciones diversas del PSOE a los ciudadanos (sus exclusivos y específicos deudos); la dejadez permisiva de este máximo supuesto opositor político hacia las obscenas, reiterativas e increscentes nocivas medidas que el neoliberalismo europeo venía imponiendo a España a través de sus verdugos ejecutores (PP), han deparado este lógico e inevitable brutal "revés" popular -que me gustaría irreversible-.

La consecuencial drástica transformación registrada en el espectro político español nos impone muy diferentes planteamientos estratégicos inmediatos, obliga a un frío, detenido y asentimental análisis.

De otro lado, deberemos también considerar, penosa y muy destacadamente, las enconadas y fratricidas luchas internas, con verdaderas debacles resultantes, en  señeros partidos de la clásica izquierda hispana.

Este tortuoso, inestable, pero igualmente novedoso panorama, y probablemente él mismo, nos ofrece, junto al demostrado desencanto ciudadano, una inmediata oportunidad "de oro" que no deberemos desaprovechar. Tales dificultades partidistas incrementan la fuerza de las candidaturas populares ante los siguientes comicios nacionales.

A la incansable y siempre batalladora izquierda española se nos presenta un favorable momento histórico, a pesar de su evidente actual y motivada desestructuración interna. Un, ahora sí, indicado frentismo popular. Podríamos demostrar, de nuevo, que juntos somos capaces de alcanzar nuestros justos  y ansiados objetivos, que nuestros enemigos de clase tienen motivos ciertos para temer nuestras alianzas, cuando estas son firmes y perdurables.

Tienen razón, claro que la tienen, los "mercenarios voceros" a su servicio, cuando aseguran que la prioridad de la izquierda española es expulsar de las instituciones a estos nefastos impresentables de la manida "derechona".

Está muy bien "orear" las bondades de nuestros apetecibles Programas políticos, dárselos a conocer a nuestros conciudadanos, hacerles partícipes directos de todas las decisiones que les afecten, pero no perdamos el auténtico y más necesario horizonte: para lograr la necesaria "vuelta de tortilla", es preciso primero "echarles"; echarles, sí, y a empellones democráticos, con la legitimidad de los votos (como tanto ellos han aireado, altanera y repetidamente).

Es precisamente por esto por lo que tantos sesudos analistas nos piden pragmatismo político. Que nos resaltan, una y otra vez, esta irrenunciable prioridad, insoslayable definitivamente; no debemos postergarlo más. Ya nos llegarán, después, los tiempos del debate, de posibles y convenientes acuerdos de mayor alcance práctico, de poder, juntos y liberados del monstruo neoliberal inmediato, planificar y poder llevar a cabo comunes ambiciosos planes de cambio social.

Pero de momento, al menor plazo posible, cumplamos con nuestro primer deber: ¡ECHÉMOSLES!.










jueves, 4 de junio de 2015

DIFÍCIL ENCRUCIJADA

... Henos al fin aquí, en la meta de la primera y más espinosa etapa. Henchidos de merecido orgullo superamos aquéllos aparentes insalvables escollos, esa ponzoñosas trampas de nuestro común enemigo, obviamos sus tétricos y tremebundos augures, y hemos dejado en vergonzosa evidencia sus auténticos aviesos y arcanos objetivos.

Para sorpresa de extraños y no tanta de propios, demostramos con el espejo de los hechos, que la fortaleza y el poder de la razón supera amenazas, permite desoir la cobarde, artera y caciquil coacción, y provoca el final desenmascaramiento de los que continúan creyéndose amos de personas y haciendas.

Y es ahora, en estos históricos e inéditos momentos que nos encontramos ante ciertas incalculadas encrucijadas. Por vez primera nos vemos irrumpiendo, con todo el derecho legal y en posesión del más impecable aval democrático, esa tan ansiada arena política, compitiendo de igual a igual con nuestros más enconados enemigos de clase en pro del gobierno consistorial, en aras a ofrecer la tan soñada posibilidad de liberación de nuestros conciudadanos, haciéndoles activamente decisores de sus formas de vida más cotidianas.

Han sido muchos los vecinos que nos han elegido como nuevas y limpias promesas partidarias, nos han preferido destacada y significativamente; nos han responsabilizado en su defensa contra el manido, viejo, desencantante y prepotente bipartidismo español; y nos empoderan, además, para la más inflexible vigilancia y control de sus ya conocidas veleidades de gobierno. 

Es por ello que hemos asumido la obligación de acertar en nuestras más inmediatas decisiones políticas, no nos podemos permitir defraudarles. Los posibles pactos grupales asoman ya por las puertas de la negociación inteligente. Conocemos la general conveniencia de ellos y hasta de su plausible postoxigenado acto de higiene, pero también y por contra, sabemos de los riesgos del desgaste de gobierno (sobre todo cuando estos son compartidos).

Tampoco tenemos derecho a olvidar que el "dontancredismo" (el permanente guardián inmovilista), el exclusivo censor, poco aporta finalmente de propia cosecha; poca, o nula evaluación puede hacérsele, si acaso, el subsiguiente ganado reproche a su inacción, a su estatismo despersonalizado y pasota.

Por tanto, nuestra bandera, nuestro "primum movens", debe ser la absoluta dedicación al mejor servicio de nuestros conciudadanos, debe ir dirigida al más escrupuloso cumplimiento de nuestros conscientes y voluntarios compromisos adquiridos.

Y siendo esto así, y desechando taxativa y visceralmente apoyo ninguno a los representantes de nuestros enemigos de clase, nos restan muy específicas y determinantes opciones.

Es innegable y connatural la resistencia de "nuestras tripas" a caminar junto a los consabidos y sistemáticos traidores pseudoprogresistas, desnaturalizadores genéticos de la más noble filosofía ideológica conocida hasta el presente. Pero por encima de nuestra lógica "indigestión" doméstica, deberá prevalecer la amenaza real, viva, voraz y cainita de nuestro más enconado rival, el PP; el cual, desde lustros ya, viene depredando, arrasando a nuestros inermes pueblos, aplastando cualquier conato de protesta ciudadana con sus leyes a medida que blindan y protegen sus aberrantes intereses económicos y de casta, a costa de los socialmente más desfavorecidos.

Habremos de reconocer entonces que a muy difícil encrucijada de caminos hemos arribado. Es ahora, en estos específicos momentos, cuando la coherencia más inteligente ha de imponerse. El interés colectivo ha de imperar sobre los más razonables sentimientos humanos.

Nuestras apetencias anímicas deberán subordinarse al objetivo mayor (que el árbol no nos impida ver el bosque). Estamos presos de nuestras electas obligaciones: no tenemos derecho a defraudar a nuestro Pueblo.

Tomemos, entonces, aire; desnudémonos de todo prejuicio; estudiemos sosegadamente el "campo de batalla". Finalmente, preguntémonos que preferirían nuestros vecinos: ¿limpieza de sangre, o eliminación de sus verdugos?..., o ¿tal vez deberemos preguntárselo a ellos? ...








martes, 2 de junio de 2015

¿HASTA CUÁNDO LA LEY AL SERVICIO DEL PODER?

Leo, una vez más abochornado, que nuestro excelso Tribunal Constitucional anula la ley, andaluza en este caso, que habría permitido la expropiación de viviendas a la ya felizmente saneada (a costa de nuestras costillas) Banca española.

Este omnipotente y "justiciero" -que no justo- Tribunal Constitucional ha aceptado, como es habitual, el recurso de nuestro amado, preemérito ya, Gobierno neoliberal, para proteger los legítimos derechos de nuestros desamparados bancos, por considerar que tal disposición legal autonómica invade competencias que les son exclusivas al Estado, y porque restringe el derecho de propiedad.

Sin embargo no todos los componentes del "magnánimo" TC están de acuerdo con tal sentencia deslegitimadora. Entre otros miembros de tal Institución, su propia Vicepresidenta, Adela Asúa, manifiesta: "No se argumenta porqué la medida andaluza puede poner en riesgo el correcto funcionamiento del mercado hipotecario, ni en qué grado conlleva a una desprotección, o una reducción de la protección dispensada por el Estado a los colectivos desfavorecidos".

Para Asúa, "el hecho de que una comunidad autónoma, en el ámbito de sus competencias, haya optado por su propia solución normativa frente a un determinado problema es expresión del principio de autonomía".

A juicio de dicha Vicepresidenta, lo contrario (la referida sentencia) es ciertamente  preocupante: "se da por bueno que el Estado pueda imponer, de modo excluyente, la solución de un problema social, o económico, como expresión de las bases de la planificación económica, cerrando el paso a que las comunidades autónomas puedan establecer sus propias medidas al respecto", lamenta.

Es decir, que en este como en tantos desafortunados casos ("por fas, o por nefas"), la Justicia española se sigue inclinando -como nos es histórico- por el prioritario, cuando no exclusivo, servicio al poderoso.

Estos ancestrales y abusivos despropósitos sociales serían, "de natura", perfectamente solubles de contar con un auténtico Estado federal, es decir, tras la proclamación de la III República Federal española ...¡AMÉN!.


sábado, 11 de abril de 2015

ESPAÑA, ¿ESTADO DE EXCEPCIÓN?

La Corte Penal Internacional, por medio del Estatuto de Roma (17.07.1.998), define como crímenes de lesa humanidad aquéllas conductas o acciones tipificadas como: asesinato, deportación, exterminio, tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada, persecución por motivos políticos, religiosos, raciales, étnicos, ideológicos, secuestro, desaparición forzada, o cualquier otro acto carente de humanidad y que cause severos daños, tanto psíquica como físicamente y que además sean cometidos como parte de un ataque integral o sistemático contra la comunidad.

La Corte Penal Internacional es el tribunal permanente encargado de juzgar a los responsables de crímenes contra la Humanidad, genocidios y crímenes de guerra.

Durante muchos años (de supuesta paz) el régimen franquista cometió infinidad de crímenes merecedores de tal apelativo. Crímenes que han permanecido impunes por la cobardía e imperdonable desidia (¿o cierta mínima complicidad?) de "orondos" democráticos gobiernos de aparente diferente signo político.

No obstante, las hemerotecas nos muestran algunos dignos ejemplos perfectamente imitables para nosotros, ya que determinados tribunales sí han juzgado y sentenciado a los titulares y secuaces de algunos de estos deshumanizados despropósitos históricos ...todavía pudiéramos estar a tiempo.

Un Tribunal Internacional Militar sancionó en Nüremberg las responsabilidades de dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nacionalsocialista del III Reich alemán (crímenes y abusos contra la Humanidad)-20.11.1.945; 01.10.1.946-.

La Haya también procesó a 161 personas acusadas por el Tribunal Penal Internacional para la exYugoslavia.

La justicia argentina condenó a cadena perpetua a quince militares retirados y 21 civiles por violación de derechos humanos (genocidio perpetuado durante la última dictadura cívico militar).

El exdictador Pinochet (de muy triste recuerdo para nuestros hermanos chilenos) fue igualmente procesado, paradógica y sorprendentemente para muchos, en España, en virtud del principio de justicia universal. En este caso, aunque se libró de ser juzgado por "motivos médicos", no pudo eludir el baldón y reproche públicos de toda la comunidad del orbe civilizado, de la efectiva orden de captura internacional, ni del correspondiente decreto de prisión incondicional.

No fue tampoco ejemplarizante el sistema de justicia de Guatemala para con el caso Ríos Mont y "los suyos". En esta ocasión intervino igualmente la Audiencia Nacional Española aceptando la denuncia personal de la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú. El prolongado y muy dificultoso procedimiento judicial sufrió diferentes avatares y períodos dilatorios, apelaciones y recursos inacabables para finalmente recibir el oprobioso fallo de la Corte de Constitucionalidad guatemalteca que consideraba incompetente al Alto Tribunal español para juzgar a sus ciudadanos. Aquí, de nuevo, el rechazo internacional ante tal "mascarada judicial" fue unánime, incluida la propia ONU.

Pues bien, al parecer nuestros tan "justicieros" gobiernos para con los demás, vuelven la cara una y otra vez ante las reiteradas y diversas reclamaciones internacionales en pro de incoar, de una vez por todas, el correspondiente y absolutamente justificado proceso judicial contra el denominado "período del terror español" (sinónimo de régimen franquista).

Lo más reciente ha sido la denegación oficial de nuestro actual Gobierno a la Interpol (a la cual pertenecemos) a aceptar las órdenes de detención para determinados exministros de aquélla nefasta época, reclamados en este recíproco caso, por la justicia argentina. Su argumento jurídico, a semejanza de aquél otro ya citado de Guatemala, es que las órdenes de Interpol no son vinculantes, ya que se prima el derecho interno de cada país, y los acuerdos de extradición firmados entre las naciones implicadas ...(¿será acaso que pretenden nuestros propios tribunales juzgar este genocidio español?).

Item más y por ende, nuestro "impertérrito" Gobierno añade que "existía, además, un precedente, ya que en la misma causa, instruida por la justicia argentina, las autoridades españolas habían denegado la extradición de otros ciudadanos españoles" (Muñecas, Galván Abascal, Giralte González y González Pacheco, alias "Billy El Niño").

Al parecer esta es otra de las mejores fórmulas para promocionar la "MARCA ESPAÑA" ...así nos luce el pelo ...Y LA DESVERGÚENZA.




viernes, 10 de abril de 2015

¿PARA CUÁNDO LA VERDADERA SEPARACIÓN DE PODERES'

Trias politica (separación de poderes) "es una ordenación y distribución de las funciones del Estado, en la cual la titularidad de cada una de ellas es confiada a un órgano, u organismo distinto ...es uno de los principios que caracterizan el Estado de Derecho moderno". -Wikipedia.

No me canso de repetirlo: la Ilustración europea no hizo "parada" en España. Su felona monarquía de turno lo impidió; un incremento cultural en sus "dominios" le habría sido contrario a sus muy particulares intereses.

La Ilustración francesa (Siglo de las Luces) tan cercana como peligrosa, significó para España el "Siglo de las Sombras" -otro más-. Ilustrados filósofos como Montesquieu, Voltaire y Rousseau, junto a otro más de un centenar de colaboradores, compendiaron en aquélla época la célebre Enciclopedia francesa, editada por Diderot y D'Alembert (1.751-1.766) y que ya recogía, entre otras fundamentales enseñanzas, la pertinencia y sus porqués de la separación de los poderes de los Estados modernos; edición evidentemente prohibida en nuestro todavía "inmaduro" país.

Mientras esto ocurría a muy pocos kilómetros de la frontera pirenaica, los escasos ilustrados españoles que, ilusos, llegaron a confiar en que fuera la propia Corona la impulsora de la modernización cultural, social y económica, pudieron muy al contrario comprobar, incrédulos y sorprendidos, cómo ésta utilizó sus propuestas para lograr que su poder fuera -aún más- incontestado y sin ningún tipo de cortapisas (no eran admisibles aquéllas reformas, toda vez que pondrían en riesgo la estabilidad "conveniente" para el perfecto mantenimiento del entramado del ancien régime).

Es decir, que la campaña reformista de los ilustrados tuvo que detenerse ante los privilegios de las clases dominantes, ante las estructuras del régimen absolutista y ante los anatemas de las autoridades eclesiásticas.


Aunque el absolutismo monárquico pertenezca a pretéritas épocas de nuestra nociva historia, la ancestral ausencia pedagógica jurídico-estatal española hace que todavía a la presente data no nos es posible demostrar una verdadera separación de poderes en nuestro supuesto democrático Estado.

Esta ya no tan joven práctica democrática hispana (en realidad partitocracia), viene desde el principio, sufriendo una evidente perversión, en este particular caso en aras al intento -permanente- de controlar el Poder Judicial desde el Ejecutivo, objetivo que hasta ahora tan solo ha estado al alcance y en manos de la derecha política. 

Cuando no se respeta la independencia judicial, cuando se pretende influir en los nombramientos judiciales, se incumplen las promesas electorales y se quebrantan los derechos y garantías esenciales de la ciudadanía.

A pesar de los varios previos intentos legislativos por parte de la supuesta "progresía" política -en su turno de mandato- cambiando los métodos de elección de jueces y magistrados, ahora mismo reivindicado, sin miedo, por el neoliberal Gobierno actual (que la mayoría del órgano de los jueces sea elegido por el propio Poder Judicial), lo cierto es que con ello no llegaría tampoco a conseguirse el suficiente ideológico equilibrio de fuerzas en su seno.

Tal vez (solo tal vez) cabría alguna posibilidad de acercar cierta equiparación numérica representativa en nuestra máxima Institución Judicial si se lograra fuera el Parlamento quien eligiera a sus miembros (supuesta y teórica capacidad de soberanía popular).

Esta sería otra más de las posibilidades a nuestro alcance, real, en las inmediatas oportunidades electorales que el horizonte próximo nos ofrece ...¡ OJALÁ NO LO DESAPROVECHEMOS!.









lunes, 6 de abril de 2015

EL NEOLIBERALISMO DEVASTADOR

Parece difícil admitir que el mercantilismo neoliberal pueda dar prevalencia al negocio por encima de la salud humana.

Pero la reciente publicación del informe "El impacto de la crisis en los derechos fundamentales de los Estados miembros de la U.E." nos ofrece esta crudeza irrefutable.

Dicho documento, elaborado por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior (LIBE) del Parlamento Europeo, no se anda con remilgos, asegurando que la crisis económica además de empobrecer, de forma generalizada, a los pueblos de Europa (prioritariamente sureños), ha supuesto una merma total de libertades sin precedentes en la democracia occidental (último ejemplo español: la llamada "Ley Mordaza").

Este mismo informe nos señala, además de la identificación del origen especulativo y de un "espurio" modelo productivo español basado en el "ladrillo" (fruto de los sucesivos gobiernos del bipartidismo español y sus respectivas decisiones), por la reforma del Artículo 135 de nuestra Constitución, por el descarado desfalco de las Cajas y el escándalo de Bankia, por la dinamitación del status quo de la clase trabajadora (centenares de ERE), por los imparables y salvajes deshaucios, etc; como consecuencia directa de las políticas de recortes y del autoritarismo legislativo, en suma.

Ya en su primer capítulo dice: "Las políticas de austeridad han llevado a la desigualdad creciente en España".

Respecto a la educación en nuestro país, este estudio concluye que los recortes en educación llevan a "un declive en la igualdad dentro del sistema educativo, así como en su calidad".

Las sucesivas reformas laborales del PSOE y del PP han producido "un impacto doloroso sobre los trabajadores y sus familias".

Y, sobre todo, el informe critica duramente el apartheid sanitario instaurado en el Estado español. Las medidas del PP no solo generan desigualdad social, sino que están poniendo en peligro la salud pública con un exponencial incremento de riesgo en enfermedades epidémicas hasta ahora perfectamente controladas (la tuberculosis ha llegado a los 5.000 casos anuales -por encima de la media europea-).

El neoliberal gobierno español (actual responsable legislativo) ha resuelto, sorpresiva y muy recientemente, readmitir a nuestros inmigrantes ilegales en la Atención Primaria ...¿pero cómo?.

De momento continuarán sin disponibilidad de la tarjeta sanitaria, preceptiva entre otras cosas, para la obtención de las necesarias recetas oficiales de la SS, (parcialmente subvencionadas) lo que implica una atención sanitaria a medias y desde luego insuficiente.

El Ministerio de Sanidad, por boca de su máximo responsable se justifica: "A los inmigrantes, a cada uno de ellos, no les supone un grandísimo esfuerzo porque las recetas que les damos son para medicamentos con genéricos asequibles" (pues como a "cualquier otro hijo de vecino" español, hombre -1-). Pero ¿a quién trata de engañar tan ínclito personaje?.

(-1-) Para divulgación pública aclararé que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud decidió (como otra medida de ahorro para las arcas de la sanidad española) que los médicos deberán prescribir medicamentos por su principio activo y no por su marca comercial, lo que para algunos puede poner en entredicho, de nuevo, las auténticas garantías de los medicamentos genéricos como sustitutos de los registrados como originales (-2-).

(-2-) Los medicamentos genéricos han de demostrar previamente, al menos, la misma eficacia terapéutica y una biodisponibilidad equivalente a los medicamentos de marca, pero lo cierto es que en la actualidad a estos fármacos llamados genéricos la ley les permite sean fabricados con una variación de un +/- 20% de biodisponibilidad respecto de los de investigación. Los genéricos son efectivamente más baratos, pero globalmente sus respectivos precios no resultan, de hecho, tan equidistantes toda vez que los Laboratorios descubridores de la sustancia primaria, en aras a evitar pérdidas de "mercado", se han visto obligados a rebajar los precios de sus productos, a veces muy drásticamente (lo cual no quiere decir, para nada, reducción importantísima de beneficios netos para ellos).

Toda esta desoladora panorámica asistencial española impondría que, una de las más prioritarias medidas que los próximos nuevos representantes parlamentarios deberán tomar es devolvernos la absoluta universalización de atención sanitaria (para toda la población); eliminar todo tipo de copago. farmacéutico; desarrollar un verdadero Plan Integrado de Salud Nacional y de sus CCAA y una  reformulación de la Ley General de Sanidad, entre otras necesarias medidas consecuenciales.

CONFIEMOS ENTONCES EN UN MAYOR ACIERTO ELECTORAL. OCASIONES PRÓXIMAS NO NOS FALTARÁN ... 





  
















jueves, 2 de abril de 2015

"LEY MORDAZA", ¿RENOVADA LEY DE ORDEN PÚBLICO?

..."De aquéllas lluvias, estos lodos".

España, efectivamente, sigue siendo especialmente peculiar, carecemos de parangón posible.

Recientemente y también en otro de mis artículos venía a recordar que esta tan  específica castiza "derechona" que nos ha vuelto a gobernar (es decir, los hijos, nietos y demás herederos franquistas) presionó hasta con la amenaza de un golpe de Estado para lograr "borrón y cuenta nueva" para aquéllos indeseables cincuenta pasados años, logrando así, holgadamente, este principal propósito.

Pues bien, el olvido de aquél prolongado oprobio que los timoratos negociadores de la llamada Transición aceptaron (auténtica "bajada de pantalones"); la pactada ausencia de Ruptura Política (ortodoxo precepto a cumplimentar, tras la muerte del Dictador Franco); la renuncia (reiterada e inconsistentemente justificada) del seguido y pertinente enjuiciamiento internacional por crímenes de lesa humanidad cometidos por el Régimen Franquista; la gratuita y humillante impunidad concedida a estos "crecidos e impolutos sucesores de hoy" por nuestros partitócratas de entonces, han venido a fluidificar la vehiculización de esta tan contestada presente "Ley Mordaza".

No deberemos olvidar tampoco que, al igual que las temibles instituciones de orden público franquistas (médula espinal de aquél peculiar Régimen, por su Ley 45/1.959), también esta otra eufemísticamente denominada Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana trata de cimentar el sostenimiento de las predecibles tropelías que el actual neoliberal gobierno pueda cometer en "defensa del manido y sacrosanto supuesto Orden Público" (bien social prevalente en toda convivencia pacífica -según su propio argumentario-).

Al igual que en esos onerosos pasados años, estos nefastos electos gobernantes vigentes, tratan de rectificar leyes a su particular conveniencia para mayor seguridad y comodidad en su quehacer cotidiano. Para su mayor libertad ejecutiva; es decir refuerzan las autoridades gubernativas, sobre todo en el ámbito sancionador, para coartar cualquier tipo de protesta pública. Vendrían a justificar, jurídicamente por tanto, atropellos y arbitrariedades varias, acotando drásticamente los derechos civiles y sobre todo políticos ciudadanos.

En la tribuna de la máxima representación política española (Congreso de los Diputados) toda la oposición ha denunciado el contenido de esta norma. Expresiones como "represión", "barra libre para la policía", "ataque a las libertades", o "aberración jurídica" han sido repetidas hasta la saciedad por sus oficiales respectivos portavoces. Y todos también han prometido el cambio, o su derogación, caso de un diferente horizonte representativo próximo.

...De aquí, entre otros varios y no menores peligros, mi incansable desacuerdo con las mayorías absolutas y también con los alternantes bipartidismos prolongados.

Este troglodita panorama convivencial ¿no podría interpretarse como una vuelta al estado policial franquista?, ¿no se tratará, en verdad, de una coartada "pseudolegal" para acercarnos a un régimen autocratizado?. ¿Tendrá, tal vez en el fondo, el propósito de sustituir el control judicial por el simple y unilateral derecho administrativo?.

Las muy airadas voces de afamados juristas en contra de esta Ley, no mueven el empecinado y espurio objetivo fijado por este neoliberal y mercantilista partido gobernante. Ni siquiera las protestas de las propias Naciones Unidas por boca de sus máximos Relatores han tenido eco alguno (Maina Kiai, David Kaye, Ben Emerson, Francois Crépain y Michel Forst): "dicha ley cercena puntuales derechos ciudadanos y exhortamos a la inmediata retirada de dicha ley española para poder ejercer los derechos fundamentales y las libertades públicas, de conformidad con los estándares internacionales" ...típico prepotente comportamiento de regímenes dictatoriales.

Sinceramente confío en que a muy corto plazo los ciudadanos podamos exigir la inmediata rectificación (derogación) de tan nefasta y coactiva ley. Para ello, tampoco lo olvidemos, hemos de dotarles a otros nuevos y más creíbles representantes políticos de las armas necesarias para lograrlo: NUESTRA CONFIANZA EN LAS URNAS ...NO NOS VOLVAMOS A EQUIVOCAR.