lunes, 19 de octubre de 2015

¿AÚN ESTAMOS ASÍ?

No es estrictamente necesario, pero lo general es que los partidos políticos basen su acción política y manifiesto electoral en una determinada ideología (lo cual sería muy de agradecer).

"La ideología política es un juego ético de ideales, principios, doctrinas, mitos o símbolos de un movimiento social, institución, clase o un grupo grande que explica cómo la sociedad debería funcionar ..." (Wikipedia).

Existe, claro, un abanico amplio de formas de gobierno ya que en la práctica es posible la combinación de diversas variaciones, pero su basamento lo fundamentan tres sistemas-raíz: el autocrático, el consultivo y el democrático.

En España, nos es histórica, desafortunada y más domésticamente común el primero de estos sistemas (absolutistas, tiránicos y manipuladores reyezuelos malencarados, casi todos de progenie extranjera; cuando no, ambiciosos/as, o depravados/as y corruptos/as regentes; y/o cuarteleros dictadorzuelos de tres al cuarto).

La segunda de las fórmulas nunca se aplicó hasta el presente a nivel Estado. Suele resultar el más eficaz y común método de gobierno en el núcleo familiar (el "pater familias" consulta a su prole, aunque las decisiones finales son determinadas por los tutores responsables).

La tercera opción corresponde al más universalmente recomendado y supuestamente utilizado en nuestro mundo occidental: el sistema democrático (vía política inevitablemente injusta también, ya que siempre pierden las minorías). Se le suele reconocer como el menos malo de los sistemas hasta ahora planteados.

Igualmente, se supone del conocimiento general la existencia de diferentes ideologías políticas. Sobre ellas y en relación a sus multivariadas vertientes hay mucho escrito, pero me parece absolutamente razonable pensar que al menos, la distinción de las tres básicas ya no le cabe duda a nadie: Capitalismo (derecha); Comunismo-Socialismo (izquierda); Nacional-Socialismo-Populismo (tercera posición).

Al igual que supongo quedará suficientemente clara la persistencia de las definiciones derecha-izquierda políticas: seguirán vigentes la izquierda y la derecha políticas y la consiguiente lucha de clases, mientras sigan existiendo explotadores y explotados.

Traigo a colación tanto preámbulo porque aún no he acabado de asimilar tanta incongruencia: esta misma tarde, recién desperezado de mi terapéutico sesteo mediterráneo, mi "celular amigo" me alerta sobre una nueva noticia.

Se trataba del "News Republic Daily", medio que tenía seleccionado, entre otros, como fuente informativa personal, y que naturalmente y a partir de hoy ha dejado de prestarme tan "enriquecedores" servicios.

Su lectura, imitando al cansino vocero, Maruenda, me dejó auténticamente estupefacto; decía así:
-"DEBATE"
-¿Quién te ha parecido más convincente Pablo Iglesias o Albert Ribera (o Ninguno)?
¡Danos tu opinión!

-Así, sin respetar mínimas reglas ortográficas, siquiera.

¿Cómo es posible, que en pleno siglo XXI, en un país al que se le supone desarrollado, y "con lo que está cayendo", todos los canales televisivos y la prensa oficial, vengan destacando hasta el hastío, la importancia del pretérito careo-entrevista?.

¿Pero es que la mayor parte de la ciudadanía aún no tiene suficientemente claras sus inclinaciones políticas?.

¿Es que la dubitación poblacional española es todavía tan dispar que no es capaz de identificarse con ideología política ninguna?.

¿O es que, en realidad son ellos, los representantes políticos, quienes en su desaforada e ilimitada ambición, no acaban de definirse?.

Al cabo y como consecuencia de tanto y tan diverso desatino, entristecido y abochornado, veo cada jornada, el progresivo deterioro, irreversible me temo, ya, a que nos están conduciendo los incongruentes comportamientos de estos izquierdosos líderes.

Sobre las causas y sus posibles soluciones, muchos "lunáticos" venimos debatiendo hasta el hartazgo, analizando y exponiendo por doquier hasta desgañitarnos; pareciéramos predicadores en el desierto que, al carecer de paredes, lógicamente desconoce el eco ..."ergo", parecen no oirnos.

A ello también parecen colaborar, activamente, los secuestrados medios de comunicación que nos dirigen?.









miércoles, 14 de octubre de 2015

IBERIA DE IZQUIERDAS

Ya no nos cabe duda ninguna sobre la verdadera finalidad que llevó a acelerar a "los interesados" la creación de la mal denominada Unión Europea (etimológicamente más apropiada Europa de los Mercados).

Tampoco nos es posible, hoy, desconocer quiénes gobiernan, realmente, los Estados miembro.

Indubitable nos resulta también la evidencia del mal trato que nos vienen infringiendo, especialmente, a los países del cono sur continental (los pobres mediterráneos).

Tales inmerecidos castigos y la pertinaz insatisfacción de la Troika, exigiendo todavía mayores austericidas medidas a aplicar sobre estos ya gravemente depauperados pueblos, debiera resultarnos suficiente para responderles con la contundencia que únicamente la unificación de fuerzas progresistas podría oponérseles.

Como bien sabemos, la respuesta dada por nuestros gobernantes sureños ante tales desmanes impuestos por las Instituciones europeas, ha sido absolutamente contemporizadora, cuando no de entendimiento y/o de complicidad.

Para lograr esa necesaria unificación de fuerzas progresistas, se hace preciso concordar un Programa de mínimos entre los grupos de izquierda que ostenten ese contendiente y común frente democrático, capaz de parar tan abominables desatinos del neoliberalismo internacional hasta ahora imperante.

Es imprescindible, entonces, no desaprovechar ninguna propicia ocasión para presentarles batalla, en el intento de ir debilitándoles en cada contienda que pudiera ofrecérsenos.

La Península Ibérica bien pudiera protagonizar esos primeros pasos hacia la liberación de tales verdugos descritos, ser pionera en la conformación, en la génesis de ese específico frente de los deprimidos pueblos de Europa, resistentes y oponentes de tan impune continuada agresión.

Nuestros lusos hermanos celebraron sus elecciones legislativas el pasado 4 de octubre, con el indeseable triunfo conservador.

No obstante, el Partido Socialista (PS) y el Partido Comunista (PC) acaban de converger en un posible pacto de gobierno, ya que ambos, junto al Bloque de Izquierdas, contarían con la mayoría absoluta parlamentaria de Portugal.

En nuestro país, en estos mismos momentos, estamos viviendo el vergonzante teatro de siempre a la hora de las negociaciones interpartidarias de confluencia: clásicas "peleas de gallos" cainitas entre los portavoces oficiales de la siempre regañada izquierda.

El tiempo, por ende, nos complica las cosas obligándonos a aplicar una velocidad inadecuada al más conveniente sosegado ritmo que precisarían tales acuerdos (el calendario electoral impuesto por el actual gobierno liberal). A pesar de ello cabe esperar que para dichos comicios  aún pueda obtenerse alguna positiva alianza, aunque todavía posiblemente insuficiente.

Pero no hemos de desesperar, no es preciso, empero, renunciar a nuestro principal objetivo, cabría imitar a nuestros vecinos peninsulares en su novedosa intención de alianzas progresistas después de la confrontación de las urnas.

...Tan solo sería imprescindible aplicar la inteligencia y la generosidad necesarias por parte de todos los agentes interesados ... de izquierdas ...entre otras cosas, como aprovechamiento de posibles foráneas positivas experiencias ...














lunes, 5 de octubre de 2015

¡DOBLEGUEMOS AL BICÉFALO DRAGÓN!

La democrática confrontación política casi nunca ofrece el esperable límpido escenario en la contienda que permita la natural equilibrada evaluación posterior.

Inevitablemente, siempre participarán transversales elementos que interferirán, indeseablemente, en el desarrollo del combate.

Dicho lo tan manidamente sabido, lo cierto, histórica y hastiadamente reiterativo de nuestros registrados anales, nos vienen a abrumar con la penosa realidad de los hechos: la izquierda española nunca parece terminar de aprender.

Muy machacona música nos resulta aquélla de que es mucho más fácil defender lo concreto y tangible (el dinero= la derecha), que lo abstracto y a veces peyorativamente enteléquico (las ideas= la izquierda).

Pero también debiera resultarnos ineludible se esperase, en  reciprocidad, exigírsenos, a las izquierdas inteligencia y racionalidad (pragmatismo, en definitiva).

Nos insisten en asegurar que el escarmiento debe obligar al "pensante" a su rectificación posterior.

No parece ser éste el caso en nuestros ahora dispersos y competidores grupos de izquierdas ...y "así nos luce el pelo".

Lo más paradógico de la realidad es que la derecha cuenta -y lo sabe de antemano- con una "regalada" arma (muy contundente y destructiva, por cierto) que indefectiblemente le desbrozará gran parte de su camino: las venales inquinas, la ortodoxia ideológica distintiva, la "exquisitez" procedimental incluso ...pero también el personalismo y la irrenunciable hegemonía de marca de sus oponentes, las inevitables y previstas luchas fratricidas, en definitiva, que debilitan (imposibilitan, más bien) a éstos, una y otra vez, en sus tan aparentes justas pretensiones triunfalistas.

Y ...henos aquí de nuevo en la clásica encrucijada del "yo primero", ¡déjame a mí, que yo llegué antes y soy el más fuerte!.

No es de recibo, no, no tenemos derecho a desaprovechar esta inédita y favorable ocasión histórica, careceremos de razones para perdonar otra fallida oportunidad, tan abominable, tan inasumible ahora ...

Contamos, por vez primera, con un Pueblo maduro e informado, sensibilizado y disconforme, injusta y reiteradamente apaleado, y con la irritación reactiva a flor de piel; tan solo necesita de una Organización fuerte, unida y cohesionada, convencida de abanderar las compartidas razones y dispuesta a encararse, en mucha más igualada lid, con el voraz y nunca satisfecho bicéfalo dragón -neo y socioliberal-.

No, no tenemos derecho ...






viernes, 25 de septiembre de 2015

INDUSTRIA FARMACÉUTICA ...Suma y Sigue

Vengo clamando en el desierto (como algunos otros, aunque no tantos) sobre la impunidad potencialmente lesiva en manos de la Industria Farmacéutica.

Este monstruo nos muestra su bicefalia aparentemente contradictoria: por un lado invierte fuertes sumas económicas en la investigación de innovadoras y más ventajosas síntesis medicamentosas, destinadas a mejorar, sustancialmente, nuestros medios de vida y salud (humana, animal, fitofarmacéutica y agroalimentaria).

Pero por el otro, amén de hacer supuesto aprovechamiento de subvenciones estatales, pretende le liberalicen, al máximo posible, esta actual legislación normativa internacional que les sujeta a determinadas reglas éticas en su destacada participación comercial en el apetecible "pastel" que los mercados vienen a ofrecerle.

Insisto, reconozco el ingente capital que es preciso dedicar al proyecto de cualquier plan investigador farmacológico que se precie, así como también y por contra, el aparentemente descompensado (por ínfimo, porcentualmente) éxito resultante.

No obstante esta inocultable realidad y precisamente por ella, no es menos cierto que dichos Laboratorios investigadores recogen, de antemano, muy determinantes ayudas públicas, fundamental motor para dichos ambiciosos y laudables propósitos, además de contar, casi siempre, con la eficaz y activa colaboración científica de determinadas Universidades del máximo prestigio, implementando, sustancialmente con ello, sus selectos Equipos de trabajo.

Y, sin embargo, en nuestra mal "trabada" Organización continental, pero también en el resto del llamado mundo desarrollado, se producen muy injustificadas consecuencias prácticas, ya que la inversión estatal destinada al apoyo de la adecuada marcha investigadora privada de productos farmacológicos (fundamentalmente denominados "éticos"), no producen el lógico "retorno" social porcentual, la predecible y esperada recogida de beneficios de explotación.

En "román paladino", la Comisión Europea da por bien establecido que el retorno final que se produce de estas inversiones públicas se limite al fomento de esta poderosísima industria, al cambio supuesto de los posibles beneficios en salud que pudieran obtenerse para la población, caso de que los ensayos clínicos del producto resultaren exitosos (y todo ello, con marcaje liberalizado de precios ...si fuera posible).

Me pareciera, digo yo, mucho más razonable, que fueran los poderes públicos quienes ostentasen el "recomendable" control sobre la explotación de tan significativas inversiones del Estado (cuando menos, alícuoto partícipe).

No quiero omitir que, a este particular y distintivo trato industrial por parte de "papá" Estado, habría que añadir el enorme e inminente riesgo que tenemos ya encima con el pernicioso TTIP, que de aplicarse a la Industria Farmacéutica, se cerniría en nuestro derredor como una más grave amenaza real, toda vez que la terapéutica humana (el uso de medicamentos) hemos de emplearla como mal menor, que no por elección ...todos nosotros expuestos ante la enfermedad, e inermes frente a decisiones de profesionales terceros.














lunes, 14 de septiembre de 2015

LOS IMPERIOS QUE NO CESAN

Sigo, pertinaz y obsesivamente, citando a Marx. En esta presente ocasión para hacer referencia a sus reiterados avisos sobre las inevitables cíclicas crisis del sistema de economía capitalista y a sus nocivas clásicas consecuencias sobre los de siempre.

También me he reiterado en la crítica, muy manida ya, de la inacción funcional de la ONU, cuando no intencionadamente perniciosa, sometida y nítidamente manejada por los poderosos cinco grandes países decisores.

Igualmente tengo reflexionadas algunas conclusiones a propósito de las cada vez más sofisticada formas de desarrollo y estrategias belicistas alcanzadas, siempre generadas y mantenidas por espurios y particulares fines económicos imperialistas, y últimamente también siempre presentadas con la "sosegante" bandera pacifista conque la democracia occidental supuestamente viene ejemplificando.

Pero no nos engañemos, estos referidos dominantes países siguen manteniendo las mismas ansias invasionistas históricas, les es genético, es connatural a su "privilegiada raza". Muestran, en estos últimos tiempos, aparente limpieza de formas, confirman pública y ostentosamente su exquisito respeto y cumplimiento de los acuerdos internacionales (sobre todo en lo que concierne a nuestro territorio europeo) ...no resultando así las hasta insolentes e impunes actitudes de determinadas otras potencias extracontinentales.

Lo desgraciadamente cierto, es que observamos que, a diferencia de en tiempos pasados, múltiples recientes conflictos armados muy sospechosamente nunca terminan por cerrarse, continúan produciéndose, muy al contrario, activos puntuales atentados denominados "terroristas", levantamientos de protesta civil, y otras guerras declaradamente abiertas que obligan (como en el dramático presente caso) a la masiva huida poblacional en búsqueda de la propia supervivencia.

Estas tan tristes y vergonzantes imágenes contempladas en los últimos días inevitablemente nos retrotraen a pretéritos y quisiéramos olvidados tiempos, a humillantes escenas humanas que nos conciernen personal e íntimamente, al recuerdo del masivo y obligado éxodo de inocentes conciudadanos nuestros, de familiares directos y más inmediatos, nos implican de lleno en el sufrimiento vital de unos inermes seres al albur de imprevistos e injustos azares jamás por ellos imaginados.

Ahora los representantes internacionales europeos fingen el mayor interés por presentar propuestas de solución a tan abrumador problema humano, se conciertan en aparentar preocupación y máxima celeridad en plantear soluciones inmediatas (en realidad, meros insuficientes "parches" transitorios). 

Y lo saben, lo conocen demasiado bien, estaba previsto de antemano -aunque manifiesten sorpresa-. Era perfectamente previsible esta horrible consecuencia bélica, pero no trataron de evitarla.

No es la solución pedir, o exigir, a los gobiernos europeos la aceptación de una determinada cifra alícuota de refugiados, repartidos como si de porciones de queso se tratara.

No, indeseables dirigentes, la verdadera, la más eficaz solución, habría de haber pasado por parar esa y las otras interesadas e injustas guerras (abiertas, o enmascaradas), se trata de haber evitado precisamente tal desastre. Está en vuestras posibilidades, entra dentro de vuestras competencias directas, pertenece a esas precisas intenciones declaradas en vuestros Organismos de Defensa internacionales creados. 

Pero habéis vuelto la cara, tratáis de justificar vuestras respectivas responsabilidades, porque no reconocéis, entre otras cosas, el subyugamiento al que verdaderamente os debéis, no confesáis que todos estamos sometidos al capricho y decisiones del imperialismo clásico, a las primeras potencias del orbe ...¿o tal vez peor, acáso a los grandes holdings internacionales y a sus prevalentes intereses mercantiles?.

¿Para qué la primigenia cultura griega y romana?, ¿de qué nos ha servido su incremento intelectual en Occidente?.

Es inevitable el chirrido estridente del choque entre el raciocinio supuestamente ilustrado e imperante en nuestro actual siglo veintiuno, frente a la sorprendente e impensable vigente barbarie congénita que nos determina como humanos. 

Podría decirse que nuestra tan desarrollada civilización sigue irremediablemente fracasando. 

¡OJALÁ ME DESDIGA EL FUTURO INMEDIATO!.










martes, 1 de septiembre de 2015

COHERENCIA Y RESPONSABILIDAD

Apelo a la responsabilidad de nuestros máximos dirigentes progresistas.

En el corto plazo e irreversiblemente habrán de refinirse todas nuestras estructuras institucionales, departamentos gubernativos de mayor, o menor nivel, que, de una y otra forma habrán de regir nuestras vidas y las de nuestras más jóvenes generaciones durante las siguientes décadas.

No nos engañemos, dependerá en exclusiva de la/las organizaciones políticas que decidamos piloten dicha múltiple y global reestructuración el sesgo legislativo al que deberemos atenernos en adelante.

Pero las Organizaciones, tanto neo, como socioliberales (PP-PSOE), tienen ya perfectamente prevista su cuasi común hoja de ruta tras las próximas elecciones generales -caso de que sus respectivas jugadas les resulten propicias-: un camino menos proporcional y más regresivo aún que el presente horizonte al que nos alcanza la vista.

Un plan hasta ya mutuamente concordado con los dirigentes de la Troika europea: consolidación de la precariedad y permanencia de la crisis económica, evidencia justificativa de tan regresivas medidas sociales.

Es decir, se trata de adaptársenos, de forma "legal", al nuevo orden por ellos establecido, acomodando las instituciones a las actuales pretensiones, a los aún más ambiciosos, marginantes y globalizados objetivos capitalistas -TTIP, por ejemplo-.

Si esta operación de permuta institucional la ejecutara el bipartidismo (unido, o en colaboración) continuarán los recortes en servicios sociales, los contratos laborales y salarios basura, vidas dependientes, carencia de proyectos vitales, inestabilidad familiar, ausencia de libertades ciudadanas, derechos civiles menoscabados; en suma, sometimiento y subyugación al poder de los de siempre.

Si, por el contrario, la coherencia responsable de las organizaciones de izquierda determinan finalmente la necesidad, la estricta perentoriedad presente de lograr una auténtica Unión Popular (sin dolorosas renuncias identitarias, y sin ambiciones anexionistas), luchando al unísono y enfrentados a este nefasto bipartidismo que nos ha traído hasta aquí, podríamos, matemática y efectivamente, vencer en exquisita lid democrática a estos ya no tan consolidados oponentes políticos, a estos claudicantes e inmerecidos representantes públicos al uso.

Podríamos, entonces sí, reconquistar lo saqueado, reconstruir y superar nuestras pretéritas condiciones sociales; recuperar la correlación de fuerzas del trabajo reinstaurando una más equilibrada legislación laboral.

Sería posible exigir el respeto debido a nuestra agredida Sociedad. Cambiaríamos finalmente la arcaica y desequilibrada Justicia hispana, la haríamos realmente protectora y defensora del Pueblo, sería adecuadamente más justa ...nos empoderaríamos de nuestra verdadera soberanía.

Hemos, por tanto, que empujar, en nombre de la inteligencia y del mayor interés general, a que las fuerzas de izquierda españolas coalicionen, conjunten voluntades para hacer posible propósitos tan prometedores, tan halagüeños escenarios, hay que abatir democrática y pacífica, pero convincente y rotundamente al salvaje poder mercader.

Nuestras sanas y democráticas diferencias ideológicas no deberán ser óbice, ni freno (el árbol no nos podrá impedir vislumbrar el bosque), si realmente compartimos lo esencial: un orden social más justo para nuestro país y una Europa de los pueblos para los pueblos, un Continente más digno y, desde luego, más social.




lunes, 24 de agosto de 2015

¿HASTA DÓNDE LA DESVERGÚENZA NEOLIBERAL?

Que el sistema público sanitario español sigue siendo uno de los mejores de Occidente está fuera de toda duda, pero que las neoliberales políticas al uso están menoscabándole gravísimamente, también.

Las austericidas imposiciones de la Troika europea, a pesar de evidenciarse como nefastas y contraproducentes para nuestros pueblos continentales (especialmente sureños) persisten, insatisfecho su voraz apetito exterminador, incrementando inauditas y exigentes punibles medidas sociales.

Aún siendo, todavía, cierta la preponderancia comparativa de nuestra calidad asistencial, lo cierto es que tan honrosa distinción viene sufriendo muy serios descalabros en detrimento de nuestra autóctona población (consecuencia única y directa de tales recortes de recursos públicos) ...no digamos ya respecto a los grupos de irregularizados inmigrantes.

En estos días asistimos, atónitos y "descolocados", a drásticas y contradictorias decisiones de nuestras más inmediatas autoridades sanitarias. 

Desde las correspondientes gerencias hospitalarias de la Comunidad de Madrid se ha decidido la disparatada decisión del cierre estival de habitaciones, dándose el paradógico y esperpéntico caso del Hospital Universitario 12 de Octubre, donde se han dado Altas de manera "forzosa" a pacientes mayores con dolencias de carácter crónico (en román paladino: les han echado).

Pero la cainita y destructiva agresión social que nuestros enemigos de clase nos infringen sin tregua, además de incrementarse está llegando a tomar sesgos de auténtica belicosidad armada.

Armada por el poder legislativo, con peculiarísimos dictámenes a su exclusiva conveniencia y siempre protectores de sus clasistas privilegios.

La desvergüenza de esta casta indeseable llega hasta la auténtica coacción pública (respaldada por leguleyas normas internacionales, dimanadas por sus homólogos cómplices institucionalizados): "el Gobierno español amenaza con multas millonarias por devolver la sanidad universal a los emigrantes sin papeles".

El pregonero del ramo, Secretario General de Sanidad (Rubén Moreno), nos advirtió "para conocimiento y efectos", que la devolución de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares puede conllevar a catastróficas consecuencias, como multas diarias por parte de la nunca suficientemente ponderada UE, imprimiéndonos aún mayor carga de cívica responsabilidad, toda vez que podrían llegar a retrotraérsenos todos los fondos europeos, inclusive.

La desfachatez, la prepotencia y la deshumanización de estos obscenos representantes políticos, propios y foráneos, resultan de todo punto insoportables.

Lo miremos por donde lo miremos, resulta imposible justificar lo indefendible: este actual régimen del "trágala amordazante", la continua agresión social no deberemos consentirlas.

Llegado es el momento de echarles, hay que sacarles -democráticamente- de todas nuestras instituciones (nacionales y europeas).

Es la única salida a la vista, es la sola medida de supervivencia: "o ellos, o nosotros" ...No olvidemos que los sometidos conformamos tres cuartas partes de la demografía del orbe, ellos solo representan la otra cuarta parte ...






jueves, 20 de agosto de 2015

¡RESPONSABILICÉMONOS!

Es ésta, queridos conciudadanos, una inédita ocasión histórica para nuestro país, para nuestro Pueblo.

Prácticamente siempre nos han gobernado el absolutismo más cerril y clasista, cuando no coactivos, amordazantes y criminales regímenes autocráticos.

Y aunque la pura ortodoxia política nos impida presumir debidamente de suficiencia democrática (no hubo ruptura tras la muerte del dictador), es innegable, ciertamente, que al menos hemos conseguido contar con la reconocida máxima herramienta sancionadora, pero también liberadora de los pueblos: la legítima confrontación electoral -en este caso partitocrática-.

Las pretéritas inmediatas elecciones generales españolas de 2.011 -undécimas de la Transición- dieron como resultado una absoluta mayoría representativa al nefasto partido neoliberal del PP (186 escaños en la Cámara Baja), lo que le ha permitido a este conservador grupo político desencadenar uno de los peores ciclos de retrógada legislación social en nuestro país, eso sí, apoyándose en todo momento en las intrusas e ilegítimas imposiciones de supraorganismos europeos (la malhadada Troika continental).

Se ha vertido y sigue vertiéndose mucha tinta (ahora impresión computerizada)
a propósito de tan caóticas consecuencias, pero es lo cierto que tras este período "terribilis" se presenta un no menos arduo panorama que nos permita borrar a Rajoy y a su "banda" de nuestras Instituciones, y más difícil aún, abolir sus particulares interesadas leyes (bastantes de ellas Reales Decretos, muchas más manipuladas en forma de "procedimientos de urgencia") para permutarlas por otras, rectificatorias, auténticamente sociales y más beneficiosas para la mayoría.

Según muy sesudos estudios, para lograrlo: "se requerirá de un intenso trabajo parlamentario, al menos durante dos períodos de sesiones, siempre y cuando haya voluntad política y sintonía de una mayoría progresista surgida de las elecciones generales" (Público, 17.08.15).

"Las leyes aprobadas en tres años y medio por el Gobierno, gracias a la mayoría absoluta del PP, alcanzan la cifra de 210 textos" (Público, 17.08.15).

El afán reformador del PP ha conllevado a recortes amplios y profundos de derechos sociales y civiles.

Con todo esto no pretendo sino insistir, una vez más, en la enorme responsabilidad que se nos exige asumir a propósito de las próximas elecciones generales.

Está en nuestra supuesta madura coherencia, en nuestra final ponderada decisión, en nuestras exclusivas manos en definitiva, tratar de lograr una sociedad más igualitaria, más libre y más fraterna para nosotros mismos y para nuestros descendientes, impidamos a estos opresores y sempiternos enemigos de clase seguir pisándonos con sus hediondas, con sus pestilentes botas.


lunes, 27 de julio de 2015

UNIÓN POPULAR...O EL CAOS".

Nuestra actual situación en España presenta bastante semejanza con la que llevó a Salvador Allende a la presidencia de Chile.

Este héroe socialista, ejemplo para muchos de nosotros, se valió (como ahora y aquí debemos hacer nosotros) de los movimientos populares ...pero también de los partidos de izquierda, para alcanzar el poder legislativo de su país; aquélla resultó la particular vía chilena hacia el socialismo.

"la creación de la Unidad Popular (1) que se estructuró sobre la base de una serie de partidos de izquierda que pactaron un concreto programa electoral". (1)-Chile. -Gonzalo Boye Tuset

El ejemplo chileno y el triunfo de Allende frente al corrupto poder allí y entonces consolidado, debiera abrirnos los ojos, sobre todo a aquéllos que se empecinan, ciega y absurdamente, en tratar de engullir en su particular magma ideológico diferenciales sensibilidades políticas, aún en persecución del mismo común fin.

Algunos no debieran olvidar que determinados intentos fagocitarios, en política, pueden llevar a muy dolorosas indigestiones ...

Estos específicos líderes partidarios de probable conveniente "nuevo cuño", junto a la suma de los portavoces de los emergentes y vivificantes  movimientos sociales, tienen la obligación intelectual de llegar a un acuerdo de mínimos programáticos (desbrozando inevitables óbices "in itínere") en aras de alcanzar el fin superior: echar de nuestras Instituciones al nefasto neoliberalismo que nos ahoga.

Momentos como el presente no nos resultan tan frecuentes en el devenir de los pueblos, mucho menos en los ya luengos anales de España (nosotros, hasta ahora, hemos disfrutado de muy escasas oportunidades de ser escuchados ...prácticamente nunca pudimos decidir sobre nuestro propio destino).

Nos encontramos, insisto, ante un muy especial escenario político en España (por cierto, también estamos siendo observados muy de cerca por foráneas y potencialmente ideológicas enemigas Organizaciones ...;¿porqué será?).

Este excepcional hito histórico se nos muestra ahora (desconocemos si volverá a presentarse después) particularmente favorable al triunfo del rico y variado espectro de la izquierda mosaico.

Ante tal expectativa todos debemos "arrimar el hombro"; todos tenemos nuestra alícuota porción de responsabilidad; todos deberemos responder en la medida de nuestras respectivas posibilidades de intervención.

Sobre todo porque las futuras generaciones (nuestros hijos y nietos) podrán hacernos algún tipo de comprometida pregunta: ¿qué hiciste tu entonces?. 




domingo, 19 de julio de 2015

SIGUEN OCULTANDO LA VERDAD

También llevo clamando, al vacío claro, por el ineludible e indispensable desagravio a nuestros asesinados por el franquismo; una y otra vez, incansablemente, vengo pidiendo el inevitable juicio que el Tribunal Internacional de la Haya, más pronto que tarde, habrá de cumplimentar con el crimen de lesa humanidad que este terrible régimen impuso a nuestro país.

Me parecen tan insultantemente falaces las argucias pseudojudiciales que emplearon los fascistas vencedores de nuestra última fratricida contienda, tratando de envolver con aparente formalismo jurídico lo que llana y simplemente fue vengativa cobardía de Estado...

Se trató de asesinatos masivos, parodia múltiple y dramática de castrenses enjuiciamientos con sentencias a muerte que, en realidad eran meras operaciones de "limpieza", ejecuciones sumarias a prisioneros, víctimas a través de burdos simulacros procesales (jamás ningún Tribunal internacional consideraría legal ninguna represión articulada a través de la jurisdicción militar).

Estos Consejos de Guerra, en sumarísimo juicio, seguían las reglas que quedaban reiteradas en el posterior decreto de 31 de agosto de 1.936.

Lo más dolientemente paradógico, lo más incongruente de esta trágica opereta, es que los supuestos delitos que se juzgaban venían oficialmente sostenidos por "adhesión a rebelión militar", y se les vino a  aplicar a quienes precisamente habían permanecido fieles a las instituciones republicanas, a la Constitución vigente. Estaban siendo juzgados por aquéllos militares que habían traicionado sus respectivos juramentos de fidelidad a dicha Ley de leyes y a su oficial tricolor bandera, es decir, fueron sentenciados por los auténticos rebeldes a la Patria.

La conformación de dichos Consejos de Guerra era toda una "troup" teatral:
-Un Jefe militar; tres oficiales; un asesor del cuerpo jurídico; y un representante del ministerio fiscal del ejército. El cargo de defensor, también desde luego, militar.

Es decir, todos eran militares rebeldes que aseguraban juzgar delitos de "rebeldía" a quienes habían luchado por defender la legalidad constitucional (toda una verdadera insania, una burla a los derechos de defensa y a los mínimos principios de justicia).

El franquismo operó con absoluta impunidad legalista, pero sin ninguna garantía procesal.

Los juicios se resolvían muy rápidamente, en ocasiones solo duraban minutos, sin posibilidad de réplica por sus abogados defensores (lectura del nombre, cargos y sentencia -apenas cinco meses entre la detención y el fusilamiento-). La figura del abogado defensor era simplemente testimonial.

A veces estos juicios se realizaban de forma masiva, o en grupo (se sentenciaba el fatal destino de varias personas a la vez). Juicios militares con inculpados civiles, rebeldes que acusaban de rebelión; los defensores eran militares y enemigos.

Prioritariamente se tomaba, en consecuencia, su filiación política, los antecedentes izquierdistas (no los delitos supuestamente cometidos). Y muchas de estas sentencias eran posteriormente publicadas ...para conocimiento de todos ...siempre el amedrentamiento social; incluso también eran frecuentes penas pecunarias para ser abonadas por sus descendientes ...

Y a pesar de esta cruda realidad, nuestros precedentes gobiernos democráticos (neoliberales, pero también denominados socialdemócratas) han venido "escurriendo el bulto", una y otra vez, ante las reiteradas reclamaciones internacionales.

El denominado "período del terror español" (sinónimo del régimen franquista), reconocido así por todas las instituciones de justicia internacionales, volvió a emitir, a través de la Interpol, las órdenes de detención para determinados exministros de aquélla infausta época, a la vez que lo hacía Argentina.

Pero, entre otras muchas barbaridades cometidas en nombre de nuestra ensalzada Transición española, se celebró el referéndum sobre la Ley para la Reforma Política (15.12.65).


Dicho referéndum, aprobado sin las mínimas garantías internacionales, se efectuó sin al menos el apoyo, cierto, de las democracias europeas.

La gente votó como siempre había hecho hasta entonces, a quien más salía en la televisión, a la voz del poder, con miedo, con mucho miedo ...

El entonces recién legalizado Partido Comunista llamando a la "reconciliación nacional"; defendiendo lo nunca aceptado: la misma bandera y el himno borbónicos, a cambio de la amnistía general (al perdón mutuo)... ; a la amnistía para todos los delitos cometidos durante cuarenta años de Franco y de los falangistas. Una amnistía a la que se sumaron todos los demás partidos políticos (algunos aún clandestinos).

De España se ha dicho que es un país sin memoria ...de esto se han encargado muchos para su imperdonable oprobio.

Y ahora ...¿quién amnistiará a los amnistiadores?...

                  "Todo está cargado en la memoria
                    arma de la vida y de la historia.

                  La memoria apunta hasta matar
                  a los pueblos que callan
                  y no la dejan volar
                  libre como el viento".
           -León Gieco y Víctor Heredia